Lunes, 23.10.2017 - 10:18 h

La agonía de Los Simpson: adiós a una larga edad de oro

Homer en su central nuclear entra en pánico
Homer, agobiado.

Los Simpson han desparecido de la sobremesa de Antena 3. Un hecho histórico para la cadena de Atresmedia, que cobija a la familia amarilla desde el año 1994.

A priori, la supresión de esta tira de animación diaria en Antena 3 de lunes a viernes (los fines de semana se mantiene) se debe a la candente actualidad con el procés catalán. Espejo Público ha alargado su duración y La Ruleta de la Suerte ha ocupado el hueco de Homer y compañía, aumentando la audiencia de este horario.

Con este resultado, se vislumbra un futuro incierto para Los Simpson en Antena 3. La actualidad ha sido la excusa perfecta para cambiar a la mítica serie de lugar y ubicar sus capítulos en un canal más a tono con el público objetivo de los dibujos de FOX. Esta cadena es Neox, donde ahora se ven Los Simpson a la misma hora y con menos publicidad.

En Antena 3 ya es pasado la larga edad dorada rompe-audiencias de Los Simpson, sus últimos episodios emitidos en esa franja no lograban superar la barrera del 10 por ciento de cuota de pantalla (7,92 por ciento los últimos), por debajo de la media de la cadena y de los logros que está haciendo estos días, en el mismo tramo, La Ruleta (12,4 este miércoles).

La familia Simpson nació el 17 de diciembre de 1988. Los capítulos se repiten una y otra vez en televisiones de todo el mundo. La audiencia ama la reposición, porque disfruta reviviendo las rocambolescas aventuras de los vecinos de Springfield. E incluso recitando de memoria los diálogos de los propios episodios.

Los Simpson triunfa por su vertiente canalla y por su forma de retratar al ser humano a través de ilustraciones amarillas. Pero, sin embargo, en los últimos años sus tramas empiezan a evidenciar que el recorrido de los personajes se agota. ¿Qué más aventuras pueden sucederles? La imaginación de los dibujos animados de adultos no tiene fin, pero los lenguajes televisivos sí que evolucionan. Las últimas temporadas evidencian que Los Simpson ya han sobrepasado su capacidad para impactar socialmente y sólo llaman la atención si los guionistas “asesinan” a sus protagonistas.

La llegada de series como Padre de Familia o American Dad han dado un paso más allá en el entretenimiento adulto, avanzando más en el mundo del gag absurdo y siendo capaces de llegar a terrenos mucho más corrosivos que la pionera serie de Groening. En cambio, Los Simpson, a fuerza de rizar el rizo, han visto como sus personajes se han ido desdibujando del todo. Ya no son los de antes.

Fox debería dar un final digno a Los Simpson y crear un acontecimiento mundial en lugar de estirar y repetir sus tramas hasta desvirtuar una serie que es una institución de la televisión.

La gallina (amarilla) de los huevos de oro

Pero nadie se atreve a finiquitar un rentable producto, porque Los Simpson son una poderosa marca que ha traspasado la televisión. El merchandising de la serie es un negocio multimillonario e inconmensurable. Hay de todo con la imagen de la familia Simpson e incluso existen atracciones que reproducen, a su manera, calles de Springfield: muñecos, ropa, libros, juegos... No interesa, por tanto, que Los Simpson tenga fecha de caducidad. Aunque sea por el bien de su calidad artística.

Así que parece que ahí seguirá Bart siendo un eterno gamberro preadolescente, Lisa empollando como la resabiada hermana que es y Maggie sin quitarse el chupete por vivir en el cuerpo de un bebé de manera infinita. Todo sigue igual en el limbo temporal de Los Simpson. Bueno, todo no, en Antena 3 ya han dado un paso para salir del bucle. Veremos en qué se traduce finalmente esta decisión.

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