Viernes, 16.11.2018 - 22:09 h
Telediaria

La boda de Belén Esteban: la otra trama transversal que atesora Telecinco

Cuando las llamadas (históricas) de Isabel Pantoja se acaben. Telecinco guarda otro as en la manga para tirar del hilo que no se acabe su eterno culebrón con el que retroalimenta su programación.

Belén Esteban se casa. El 22 de junio. Pero ya lo ha anunciado, hace semanas, que la boda lleva su tiempo de preparación. Lo ha contado con una exclusiva de por medio, claro. Y con la pompa que merece, por supuesto. No ha dudado en recalcar una buena narración de la pedida de mano, como demanda un buen culebrón: el pretendiente entregó a su princesa un anillo de papel de plata para, después, sacarse de la manga uno de diamantes. Oh, qué romántico. Ni Agujetas de color de rosa.

Una historia a tono con el glamour de princesa de extrarradio que es Belén Esteban. Un glamour que, dos largas décadas después de instalarse en la prensa rosa, sigue funcionando en cuota de pantalla. Así que ella no  sólo piensa en su vida, también en que su vida funcione en televisión.

Como consecuencia, la colaboradora ya ha abierto la sensiblera veda de la cuenta atrás a su casamiento de postín. Nada de secretismos, explicación pública con la antelación suficiente para que las cabezas pensantes de Telecinco empiecen a crear tramas que amenicen la larga espera del enlace o desenlace, depende cómo se mire.

Incluso la propia Belén ha sembrado ya la dicotomía del nombre de la persona que debe presentar ese sábado la edición del Deluxe. Porque ella quiere que estén en su enlace matrimonial los dos presentadores titulares, Jorge Javier Vázquez y María Patiño. Porque ella dice que ese día lo debe conducir Nuria Marín, presentadora de Cazamariposas y que ya ha llevado las riendas de Sálvame los viernes de este verano. Hasta Telecinco de esa suplencia hará polémica. Ya está sembrando las susceptibilidades con guasa en Cazamariposas.

Al final, lo coherente sería que Sálvame Deluxe, ahora denominado Sábado Deluxe, se emitiera directamente desde el banquete nupcial o, mejor aún, que el banquete nupcial se celebrara -quizá con polígrafo incluido al novio- en el plató del programa en el madrileño barrio de Las Tablas. Perfecto enclave para una princesa de extrarradio que sigue pensando que la felicidad está tras una ampulosa boda.

Telecinco ya tiene una buena historia transversal en la sombra para toda la temporada. Cuando GH VIP decaiga, la boda de Belén Esteban espera. Un personaje que no crea indiferencia y que aún despierta cierta identificación por un tipo de audiencia que sostiene esta cadena. Ahora, eso sí, para que la trama se sostenga sin aburrir, los de Mediaset deberán ir sembrando giros dramáticos en el camino sin que se note demasiado. Habrá dramas, habrá comedias, habrá audiencia. 

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