Martes, 19.02.2019 - 00:35 h
Telediaria

La falsa expectativa de 'Operación Triunfo 2017'

Los alumnos de 'OT2017' en clase de Belena Gaynor.
Los alumnos de 'OT2017' en clase de Belena Gaynor.

Belena Gaynor es youtuber y trabaja en el nuevo Operación Triunfo. No cuenta con gran experiencia en los medios de comunicación, pero sí ha sabido lograr cierto estatus en el universo de las redes sociales en Cataluña. Incluso hasta conseguir colarse como novata profesora de OT.

Este jueves, la joven influencer se estrenó en la Academia frente a la nueva generación de triunfitos. Allí, dio su masterclass e intentó reflexionar sobre la idónea forma de interactuar con los seguidores. Es más, osó en disertar sobre la manera correcta de contestar a un hater. O lo que es lo mismo, como responder a un comentario crítico.

"Los haters tienen una vida un poco triste", sentenció Belena en clase a sus alumnos, animando a responder a los seguidores más maliciosos desde la prepotencia. Nada de inculcar humildad o sentido del humor como sana medicina ante las críticas en las redes.

Aunque el problema principal de esta clase está en que ha dado por hecho el éxito de los concursantes de OT2017. Es más, esta clase ha alimentado cierta percepción en los alumnos de que van a salir de esta televisiva escuela con una popularidad incontestable.

16 años después, la fama del fenómeno del primer OT aún es alargada e inevitablemente las visitas más ingenuas a la academia pueden aconsejar a los nuevos triunfitos como si se fueran a enfrentar a lo mismo que aquel Operación Triunfo que paralizó a un país.

"Están fomentando unas expectativas que no se corresponden con su futuro profesional y personal"

Error, pues OT1 no es OT2017 y lo más probable es que la vida de estos jóvenes talentos no cambie tanto cuando crucen la puerta del regreso a la vida, tras su paso por la academia. Una academia que les está enseñando mucho útil para su trayectoria en la música y en los medios, pero también les está fomentando unas expectativas que no se corresponden con la realidad de su futuro profesional y personal.

Y ahí está el inconsciente fracaso de la poco formada clase de Belena en Operación Triunfo y de otros detalles de los quehaceres diarios de la academia en la primera semana de convivencia: los alumnos están creyéndose un éxito que, en verdad, no es cierto. Es normal, es lógico, sobre todo con el referente del primer Operación Triunfo que marcó a generaciones e incluso desubicó a más de un triunfito. Como Rosa.

"El reto está en enseñar a relativizar el éxito"

Tal vez el reto interesante de esta academia de OT 2017, dirigida con bastante inteligencia y complicidad -con el espectador y los alumnos- por parte de Noemí Galera, también está en enseñar a las chicas y chicos a relativizar el éxito.

El éxito está sobrevalorado y, habitualmente, es trepidantemente efímero. Y esa es la mejor enseñanza que el alumno real y el alumno virtual -el espectador que sigue el canal OT en directo a través de Youtube y Sky- debería adquirir de estas semanas de Academia de OT: restar trascendencia a su paso por un programa de televisión y poner el foco en la modestia profesional como aliada para crecer.

Porque lo que normalmente se entiende como triunfo es un estado fugaz. Quizá lo importante es aprender a curtirse de las experiencias vividas en el recorrido de las oportunidades que van surgiendo, en donde no todo siempre sale bien pero en donde todo sale mejor con actitud. La sociedad utiliza por encima de sus posibilidades palabras como 'sueños', 'éxito', 'triunfo'. Parece que hay que lograr la meta codiciada o fracasas. Cuando lo que se debería ejercitar, en OT y fuera de OT, son las herramientas que ayudan a disfrutar más y mejor del trayecto. O, de lo contrario, es fácil terminar altamente mareado en esta montaña rusa de emociones y expectativas.

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