Escenografía y golpe de efecto

La fuente oficial de 'La Resistencia': los atrevimientos del programa de Broncano

Los chorros de agua han sido un elemento clásico en televisión para movilizar la atención del espectador. 

David Broncano y Cristina Pedroche inauguran fuente de 'La Resistencia', en el último programa de la tercera temporada.
David Broncano y Cristina Pedroche inauguran fuente de 'La Resistencia', en el último programa de la tercera temporada.
Borja Terán

Justo antes de las vacaciones, 'La Resistencia' cerró la temporada inaugurando su propia fuente oficial. David Broncano, cual alcalde rebosante de populismo, descubrió la tela que ocultaba este monumento acuático que homenajea a los dos entrañables perritos practicando sexo que siempre planean por este late-show. Y de esos dos perros salían dos buenos chorros de agua, que el presentador encendía o apagaba a su gusto.

'La Resistencia' ya tiene fuente decorativa. Ahora sí es parte de la historia de la televisión. Porque hubo un tiempo en el que los grandes shows de variedades llenaban sus estudios de fuentes ornamentales para dar más ritmo a los fondos del decorado. En estos menesteres era maestro José Luis Moreno. Sus infinitas galas veraniegas, sus especiales de 'La Revista' o sus cotillones de Nochevieja contaban con buenos y altos chorros que siempre estaban listos al final del escenario para bailar al compás de la música y ser iluminados por luces de colores. Era la antítesis del menos es más, que con tanta destreza parodia David Broncano ahora. 

Entonces, no había pantallas gigantes de Led en las que proyectar animaciones para dotar a la puesta en escena del programa en cuestión de más dinamismo, estilo y efectismo. Ahí las fuentes hacían su trabajo, como imitando a la elegancia de un hotel de Las Vegas que, por supuesto, es ninguna.

Televisión Española llegó incluso a tener una fuente que sobrevivió dos largas décadas. Iba saltando de programa en programa. Acompañó al público en 'Superstar' de Fernando Navarrete, luego encajó a la perfección en la decoración de la mítica azotea que simuló dentro del estudio 1 de Prado del Rey el espectacular 'Hola Raffaella' de Raffaella Carrá y, poco después, viajó a los Estudios Buñuel para ocupar otro refrescante set del show 'Abierto por vacaciones' de Cruz y Raya. Esa fuente apareció en más programas. Su agua daba un toque extra a escenografías que estaban muy trabajadas en busca crear atmósferas propias que favorecían que el show fuera más reconocible en el ojo del espectador y, a la vez, más ilusionante, pues como el decorado atesoraba una premisa imaginativa también otorgaba más posibilidades de guion a la historia que pretendía narrar el programa.

Fuente de 'Hola Raffaella' en el Estudio 1 de Prado del Rey.
Fuente de 'Hola Raffaella' en el Estudio 1 de Prado del Rey.
Borja Terán
Busca la misma fuente en este vídeo de 'Abierto por vacaciones' por Cruz y Raya:

Porque los decorados que miman el detalle son los que impulsan la trama de los programas y no se sienten por la audiencia como escenografías intercambiables sin carácter propio, cosa que pasa en la mayor parte de programas en emisión en la actualidad. Lo sabía Raffaella Carrá. Y lo saben en 'La Resistencia' donde estas locuras de atrezo, aunque sea construido con el mismo papel de plata de envolver el bocadillo, irrumpen para potenciar la autenticidad del relato de un formato que, al final, es un homenaje corrosivo y sin demasiados complejos a la parte más atrevida de nuestra historia de la televisión. Una historia televisiva en la que incorporar el efectismo de chorros de agua saltarines en medio de unos platós llenos de cables y chispas era un riesgo tan mágico como chulesco para demostrar al espectador que en la tele todo era posible. Hasta la fuente más hortera podía transmitir el caché del glamour más inalcanzable. Eso sí, sólo cuando estaba colocada en el sitio idóneo e iluminada con la luz adecuada. 

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