Sábado, 22.09.2018 - 09:46 h
Telediaria

La lección de Noemí Galera en la Academia de 'OT'

Noemí Galera en la Academia de OT2017.
Noemí Galera después de leer este artículo.

OT2017 lucha contra el recuerdo de la audiencia. El recuerdo de sus más míticos concursantes y el recuerdo también de los más míticos profesores.

En este combate contra la idealizada memoria colectiva, el papel de la nueva dirección de la Academia era un asunto complejo: difícil elegir un profesional con la trayectoria y talante suficiente para coger el testigo del carisma de Nina y la pasión de Àngel Llàcer. Y que, además, lo hiciera sin imitar a nadie. Pero Tinet Rubira, productor ejecutivo de Gestmusic y mandamás de Operación Triunfo, dio en la diana de la persona perfecta para tal cometido. Su nombre, Noemí Galera.

Decisión acertada no sólo porque Galera está vinculada a OT desde sus inicios, como directora de casting y como histórica subdirectora del programa, también porque es una profesional del medio con una experiencia sensata a la hora de enseñar a los alumnos. Lo demuestra en sus clases, especialmente el día después de la gala, que son todo un ejemplo de aprender de los errores.

Noemí Galera, Academia de OT
Noemí Galera dando clase, mientras Manu Guix busca las cámaras detrás del espejo.

Clases constructivas y honestas. Incluso haciendo catarsis con los fallos del propio programa, donde se incorporan instrucciones muy prácticas para mejorar que son fruto del bagaje de la directora de la Academia. Toda una oportunidad para los alumnos de crecer en este complejo medio, curtiéndose de los conocimientos de Galera. Y también toda una ocasión para el propio espectador de aprender de la trastienda de la tele y la música, descubriendo los motivos de los errores de los programas.

Pero para trasladar el conocimiento hay, además, que saber comunicarlo bien. Y Noemí sabe trasmitirlo. De hecho, como maestra de ceremonias de El Chat, el programa posterior a la gala de OT, la directora de la Academia da una lección que deberían aplicarse los aspirantes a presentadores de la TV del futuro. Galera relativiza su propia exposición mediática y se deja llevar por una constructiva espontaneidad, mientras lidia con los alumnos y los mensajes del público o Almudena. 

Mensaje de Noemí Galera, El Chat.
Típico mensaje de un espectador.

En esta labor, de conducir un late night de TVE, Galera podría caer en el camino fácil -y habitual- de reproducir los roles preestablecidos del buen presentador. Pero no, incorpora al programa un lenguaje terrenal y dota a la emisión de una empatía que conecta con un espectador que se siente en una reunión de amigos.

Noemí Galera representa a esa televisión que es responsable aunque no quiere ser trascendente, que sabe que la comunicación es la antítesis del encorsetamiento y que no tiene problema en despedirse del público huyendo del "Hasta la próxima semana" y, directamente, soltando un rotundo "Hasta luego Maricarmen". Así lo hizo Galera en el primer programa de El chat de la actual edición, recordando que la mejor televisión es la que no se queda en lo previsible y se adapta con versatilidad e intuición a las necesidades del contenido. De este modo, su labor, sin pretenderlo lo más mínimo, sí puede que acabe resultando televisivamente trascendental.

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