Jueves, 18.10.2018 - 05:39 h
Telediaria

La resurrección de la sintonía de 'Informe Semanal': así TVE intenta remediar una mala decisión

En 2013, la dirección de informativos de RTVE decidió finiquitar la mítica sintonía de Informe semanal. El veterano formato de reportajes cumplía 40 años y la cadena borraba una de sus señas de identidad, compuesta por Rafael Beltrán en 1986, que también realizó gran parte de las sintonías del Telediario entre finales de los setenta y mediados de los noventa o la recordada melodía de Estudio Estadio.

Se quería modernizar el informativo y se optó por una sintonía que sonaba demasiado a informativo. Así, Informe Semanal incorporó una banda sonora que podía ser de cualquier Telediario del mundo, cuando la buena creación de la televisión es huir de lo convencional para apostar por la creatividad que te distingue del resto.

Y en esa renovación, que fue una despersonalización y un viaje hacia lo obvio, la cabecera de Informe Semanal dotó de protagonismo a un mapamundi, evidente, simple y requetevista icononografía omnipresente en los informativos. Se marcaba, así, la tendencia que iba a tomar este formato de reportajes en el que desaparecía la innovación y se quedaba atascado en una propuesta tan previsible como monótona. Informe Semanal perdía relevancia, Informe Semanal perdía modernidad.

Paradójicamente, se eliminó la vieja sintonía para apostar por una más moderna, pero Informe Semanal envejecía como nunca. Porque se rompía su carácter diferenciado para caer en lo usual. Lo usual que te transforma en invisible, pues no destaca frente al resto.

De esta forma, la marca de Informe Semanal se desdibujaba, mientras que el programa perdía el pilar más importante: la credibilidad, que se hundió bajo la dirección de Jenaro Castro, editor que centró el espacio de reportajes más sosegados en una personalista máquina de propaganda  sin demasiados disimulos.

Ahora, los trabajadores de RTVE, en su búsqueda de recuperar la credibilidad e independencia del poder, han rescatado la mítica sintonía de Informe Semanal como sutil símbolo que ha logrado su primer objetivo: provocar que se hable de un programa que ya estaba olvidado y que sólo era recordado por noticias sobre informaciones manipuladas. Aunque, no obstante, sólo se ha recuperado la sintonía representativa, que ha sido "puesta" encima de la línea gráfica anterior, con su mapamundi.

La composición de Beltrán sonando sobre esa linea de cabecera no encaja nada bien.  Es un "pegote".  La música no va al compás de la imagen. Una chapuza envuelta en buenas intenciones, quizá porque no ha existido tiempo para redefinir la imagen de marca. Pero habrá que hacerlo. Porque para que Informe Semanal vuelva a marcar la agenda informativa debe, entre otras cosas, adaptarse a las nuevas narrativas. O no interesará más al público.

Pero adaptarse a las nuevas narrativas también es aprender en gran parte de la historia. Esa historia que suele ser despreciada por los mediocres. Empezando, asimismo, por aprender de la icónica cabecera de Informe Semanal, que presentaba el programa sin necesidad de mapamundis, introduciendo al espectador en el formato con imágenes representativas del orden y desorden mundial, junto a la fuerza de esta banda sonora, tan vigorosa, que dotaba de reconocible influencia al programa.

Ahora esta icónica sintonía, que sufrió diferentes variaciones con el paso de los años, vuelve como carta de presentación y como una llamada de atención de que Informe Semanal quiere ser, de nuevo, Informe Semanal. El siguiente paso será dar una luminosa y versátil autenticidad a los temas que plasma un formato que es viejo porque es demasiado encorsetado en su concepción.  Ahí está la clave que definirá si sabe adaptarse a la televisión que viene o es mejor que sea sólo un recuerdo.

Las sintonías y cabeceras de 'Informe Semanal'

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