Martes, 10.12.2019 - 14:15 h
Telediaria

Las claves del éxito rompe-audiencias del desfile militar del 12 de octubre

El desfile militar de la Fiesta Nacional es una tradición consolidada que arrasa en audiencias televisivas año tras año. Da igual que los tiempos cambien, la cuota de pantalla se multiplica ante tal acontecimiento.

En este 2019, ha vuelto a ocurrir. Un 38,4 por ciento de la audiencia (2.235.000 espectadores) ha seguido por TVE la retransmisión de este acto central del Día de la Hispanidad.

Pero, ¿por qué triunfa tanto televisivamente hablando el desfile del 12 de octubre? Puede parecer lento, incluso monótono. Pero el desfile cuenta con una grandilocuencia escénica que es poderosa para la televisión. Y tradicionalmente la cadena pública lo ha sabido aprovechar creando una historia visual al retratar tal apoteósico despliegue militar que recuerda a una imprevisible película de acción. 

Para plasmar bien esa grandilocuencia militar, no sólo se cuidan los movimientos de cámara con una minuciosa planificación de planos calculados para que el espectador no se pierda nada relevante, también se apuesta por una interesante coreografía de atrayentes planos de reacción: de los Reyes, las infantas, los miembros del gobierno, los miembros de la oposición…

Y ese es otro de los alicientes del éxito de la retransmisión. La épica militar se entremezcla con las imágenes de la tribuna, sus comentarios, sus expresiones, sus miradas… En definitiva, sus gestos. La comunicación no verbal que siempre da para leer entre líneas y comentar desde casa.

De hecho, el equipo de RTVE también ha aprobado con nota en el inesperado instante en el que el paracaidista, que aterrizaba con la bandera española, se quedaba enredado en una farola del paseo de la Castellana (en la imagen de arriba). En ese instante, la realización hizo periodismo y mostró con destreza el incidente al completo. Incluso con la manera de actuar de los invitados que asistían al acto

No se optó por silenciar el traspiés y pinchar una imagen en plano general, como podía haber sucedido en otras épocas pasadas. La cadena no pierde la brújula de su servicio público informativo. Aunque sea un acto institucional.  

Un desfile que siempre ha sido una oportunidad para TVE

Porque TVE ha sabido convertir el compromiso en virtud. Y, desde hace tres décadas, ha sido referente a la hora de incorporar narrativas de la épica televisiva a un lento y tedioso desfile. Una realización visual que profesionales como el veterano realizador de TVE Mauricio Rico supieron revolucionar en la década de los noventa. Entonces, rompieron con una emisión oficial, previsible e incluso aburrida y la dotaron de mayor dinamismo y ritmo.

Lo consiguieron al incorporar cámaras en el interior de los tanques, de los cazas o de la Patrulla Águila. Así lograron espectaculares planos de la visión subjetiva de los propios militares. La televisión dejaba de ver la marcha militar como agente externo para introducirse en su trastienda, detalle fundamental en cualquier emisión televisiva.

Aunque para alcanzar esa historia con imágenes sin ninguna interferencia, antiguamente había que hacer una trampa. Así que, en verdad, las imágenes grabadas desde el interior de los tanques, los cazas o la Patrulla Águila no eran en directo. Estos planos hacían más atractiva la retransmisión, pero se grababan días antes, durante los ensayos, para que fuera posibles incorporarlos en la retransmisión. Y nadie avisaba que eran grabados, claro.

Un truco habitual, que también utilizaba Pilar Miró con algunos bellos insertos de elementos ornamentales de las catedrales en las bodas de las Infantas.De esta forma, nada fallaba y todo salía en emisión lo más armónico posible.

Pasan las décadas, y el desfile militar del 12 de octubre para RTVE sigue siendo un acontecimiento que es perfecto para mostrar sus fortalezas. La cadena pública sólo necesita bajar más esas cámaras de los altos andamios que custodian el desfile y probar a mezclarlas más a ras de suelo. Porque TVE volverá a conectar con la gente si esa gente siente que su canal público está entre ellos, avanzando a la fusión de periodismo, intuición, honestidad, cierto riesgo y, sobre todo, creatividad.

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING