Miércoles, 17.10.2018 - 14:33 h
Telediaria

'Looser': la oportunidad perdida de la "serie" de 'Soy una pringada'

Soy una pringada es una youtuber de éxito. Su popularidad se basa en la corrosión a la hora de afrontar su existencia y criticar la de los demás. Las redes sociales le han servido para darse a conocer y demostrar que tiene talento en eso de usar la ironía sin pudor. Tanto ha sido su fervor, que Atresmedia ha decidido regalarle una serie, escrita y dirigida por ella misma, que se está colgando semanalmente en la plataforma online del grupo, Flooxer.

Sí, escrita, dirigida e interpretada por ella misma, Esty Quesada, que es su nombre real. Más allá de sus vídeos de YouTube, Esty no tiene experiencia previa en el mundo de la ficción, ni un corto había hecho antes, pero tiene algo que hoy en día abre muchas puertas: un aluvión de seguidores y cierta repercusión social en un nicho de público. Bien.

Pero, claro, para poner un producto de ficción en pie, de poco sirven los seguidores si aún no sabes plasmar una historia en un guion. Y ese es el principal problema que tiene la serie de Soy una pringada, Looser: su historia no engancha porque no cuenta nada. Tiene muchas referencias, sí, tiene muchos guiños, sí, pero tal vez sólo los entiendan sus más fieles. Para los demás, Looser es la nada, un desvarío narcisista interpretado por un grupo de "actores" desorientados. Y lo que es peor: sin pizca de gracia, que es quizá lo más imperdonable. Porque Soy una pringada hasta ahora siempre ha tenido mucha gracia.

Se podía esperar que la serie no fuera un prodigio narrativo ni pretendiera serlo, pero lo que más decepciona de Looser es no percibir tras ella ni siquiera una propuesta firme, una voz, una mirada, unas intenciones. Porque hay desvaríos que pueden ser muy personales y divertidos. No es el caso, Looser no llega ni a placer culpable ni se hará de culto. Aquí no hay ni atisbo de universo propio, sólo algunos intentos de provocar, pero hasta esa provocación se ve artificiosa y forzada.

En teoría, Soy una pringada se ha rodeado de profesionales con sabia experiencia (Globomedia, Los Javis...) que podían orientar su camino hacia la construcción de algo con sustancia, pero el resultado es un producto desatinado, deslavazado y sin ritmo que quiere ser transgresor pero no lo es. Porque lo transgresor no se consigue cuando lo escribes pensando que eres transgresor. Y eso transmite la serie, que recuerda a esos trabajos de fin de curso de adolescentes que se interpretan para disfrute propio, olvidando que el espectador también debe disfrutar.

Como experimento, habría tenido sentido si lo hubiera producido la misma Esty para su canal de YouTube. Como producción de Globomedia financiada por Atresmedia, no es más que una oportunidad perdida para Flooxer, que quizá debió atar más en corto las ínfulas "autorales" de Soy una pringada y pensárselo con otros influencers a los que se le ocurra producir en el futuro. Porque después de la curiosidad inicial por descubrir el producto, el interés por la serie se desvanece de un suspiro.

La fama de Soy una pringada ha sido tan rápida, que es peligrosa si se convierte en soberbia o ego desbocado. Aún tiene que encontrar su propia voz como creadora de ficción, asumir que ser Todd Solondz no es tan fácil y debe ser consciente de la suerte y la responsabilidad que supone que, con 23 años, Atresmedia te permita crear una serie a tu antojo.

Crear algo realmente interesante siendo tan joven sólo está al alcance de unos pocos superdotados. Por lo general, los 23 son una edad para aprender, para probar, para equivocarse y para, después, seguir aprendiendo. Looser, pues, ha servido a Esty Quesada para equivocarse, para seguir aprendiendo y para recordar a los directivos de las cadenas que hacer vídeos atacando a Laura Escanes y Carlota Corredera no es curriculum suficiente para garantizar ningún buen resultado cuando se trata de contar historias con guiones, actores y una cámara.  En una producción original de televisión el espectador necesita más que un gag con mala leche, necesita una historia con definición, carácter y recorrido. Y Looser no tiene ni rastro de eso, ni rastro de historia.

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