Sábado, 21.04.2018 - 17:11 h

Los (sobreactuados) gajes del oficio de trabajar como figurante en una serie de TV

Phoebe Buffay, Friends
Phoebe Buffay haciéndose una figuración

Son cruciales en la ficción y en los programas de entretenimiento pero, sin embargo, son considerados un elemento secundario. Error, pues en su capacidad de actuar está que resulte o no completamente creíble una escena

. Se trata de la figuración, los denominados como " extras". Esas personas imprescindibles en películas y series que hacen el complicado papel de intentar que brillen los actores principales sin robar, de su mismo plano, un ápice de protagonismo.

Siempre al fondo del encuadre. O cruzándose delante de la cámara como un peatón más. Ya sea en rodajes en platós vacíos o en calles cortadas para la ocasión, los figurantes son un trabajo necesario para transmitir realidad y vida, aunque estén desenfocados en el fondo de la imagen.

En Estados Unidos esta particular profesión está muy asentada. En España, en cambio, está menos profesionalizada. A veces, incluso, es  improvisada por figurantes que no tienen ni nociones de interpretación.

Lo que es fatal, pues ser figurante no es tan sencillo como parece. El buen figurante debe consumar con responsabilidad una coreografía de movimientos y sensaciones que desprenda pura naturalidad.

Y el mal figurante, o improvisado figurante, suele caer en la sobreactuación: camina como no camina en su día a día o gesticula con histrionismo. Esto último, sucede en España sobre todo en las series diarias. No hay tiempo para dirigir a los extras (a veces tampoco a los actores principales) y, como consecuencia, los extras se vienen arriba, pensando que lo están haciendo genial cuando, en realidad, está convirtiendo el fondo de plano en un mal gag.

Esta sobreactuación de los extras no sólo sucede en España. Ninguna industria de la tele o del cine se libra. Tampoco en USA. Aunque allí, en general, estén más profesionalizados, los figurantes también sufren los síntomas del ¡cinco y acción! Cambian su actitud y, creyendo que lo hacen mejor si exageran actitudes, se sienten Lola Herrera por un rato. La magistral comedia Friends por ejemplo, ha parodiado con brillantez el oficio de figurante cuando se olvida que es un oficio.

Aunque fueron los guionistas de Modern Family los que resumieron, en sólo un plano y a la perfección, el síndrome más habitual del figurante.  Se nota que saben bien de lo que hablan...

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