Martes, 13.11.2018 - 17:59 h
Telediaria

'Mi madre cocina mejor que la tuya': motivos del fracaso veraniego de Telecinco

Un programa con el título Mi madre cocina mejor que la tuya ya huele a añojo, a esa televisión que se comunicaba a las mujeres como 'amas de casa'. Incluso infravalorándolas, ya que se consideraba que a determinadas horas había que programar temas más bajos porque era lo que consumían las que denominaban con desdén 'amas de casa'. 

Telecinco, sin percatarse, este verano, cae en ese cliché de mi madre cocina mejor que la tuya en su nuevo programa veraniego. Bueno, vale,  a veces, la televisión se construye también a base de clichés. Y Mi madre cocina mejor que la tuya es sólo el título que describe el programa. Título demasiado evidente, tal vez, pero sólo un título. No obstante, el problema del concurso es otro: este formato no se entiende. Nada.

Mi madre cocina mejor que la tuya mete en una batidora el fervor por los talent shows culinarios y lo entremezcla con un programa espectáculo de Telecinco en los noventa. Sólo faltan las chicas Chín Chín.  Un plató muy iluminado, con una puesta en escena a retales, que no presenta ni organiza en la memoria espacial del espectador el set en conjunto, detalle que es crucial en TV. Además, el programa es ruidosamente incómodo, lleno de aplausos artificiales y con unos chefs que interpretan fatal un guion pretendidamente gracioso pero que, en verdad, no tiene ninguna gracia. Porque desprende artificio y, lo peor, lo contagia también a los concursantes. El casting ha cogido a personajes tan folclóricos que resultan cero creíbles. Error, de hecho, parecen malos actores poniendo caras de asombro todo el rato. Fatal para la credibilidad del programa.

Error de casting
Muy natural. Se ha olvidado por completo que está en la tele.

Si Masterchef crea una trepidante trama con una fusión de músicas, recetas bien explicadas, tensión bien sugestionada y, sobre todo, mucha realidad de los conflictos que fluyen entre fogones, Mi madre cocina mejor que la tuya parece un teatrillo amateur en el que hasta las recetas se ven feas.

En televisión el desastre de la receta fea funciona, -recuérdese el León-come-gamba-, pero fea graciosa o fea entrañable. No fea asquerosa. Porque si todo se ve desordenado, caótico y hasta sucio en imagen, el grado aspiracional de la cocina en televisión salta por los aires e invita a cambiar de canal. Es lo que sucede en Mi madre cocina mejor que la tuya, un programa que no es del todo agradable de ver. De hecho, estresa.

El programa genera un estrés melodramático, que confunde ritmo televisivo con prisa. Está montado con más prisa que tiempo a entender lo que sucede. Como consecuencia, el juego es incomprensible. Quizá porque desde la propia cadena pidieron cambios para dar más viveza a una idea que ha salido mal desde el principio.

Telecinco se olía que este desaguisado iba a ser un fracaso, por eso decidió estrenar el programa con el tirón de personajes populares. Pero sin celebrities el espacio se desmorona por complejo. Es un cajón "desastre" en el que se destruyen recetas que se explican con un histerismo en el ambiente que impide seguir las instrucciones,  frustrando a un espectador que se pierde. 

Y, al final, nadie entiende bien la premisa de este show que debería ser como un homenaje a madres salvando la papeleta de sus retoños, que son pésimos cocineros. O algo así...

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