Domingo, 23.09.2018 - 01:14 h
Telediaria

'Pasapalabra': así intenta ganar visibilidad frente al fervor por 'Boom'

Sé lo que hicisteis tenía los días contados cuando cambió su tradicional decorado, de una mesa y un pantallón, por un bar al estilo Central Perk de la mítica telecomedia Friends. De hecho, tras el cambio de escenografía, el programa sólo duró, eso: días. La modificación de la esencia escénica del show era como la última oportunidad, mutar todo para intentar huir de la sombra de la cancelación en el último momento.

Porque, en televisión, dicen que lo que funciona mejor no tocarlo. Y así ha estado Pasapalabra durante años: con el mismo Rosco, con la misma luz, con el mismo decorado y casi con las mismas preguntas. Un éxito de tal magnitud que no necesitaba grandes mutaciones. Hasta este lunes, que Pasapalabra vuelve con una escenografía remozada y nuevas pruebas.

El programa necesita relanzarse tras su verano más complicado, donde el concurso de Antena 3, Boom, ha visto crecer sus audiencias gracias a unos concursantes que se mantienen en el tiempo sin rival. Son Los Lobos y, cada día que siguen en el juego de Antena ,3 la expectación por si se llevarán el bote (o lo perderán) crece. Un filón para la cadena su perdurabilidad.

Así que Telecinco ha necesitado relanzar su veterano Pasapalabra. La cadena de Mediaset ha incorporado una fuerte campaña de promociones y ha anunciado novedades. Para empezar tres nuevos juegos: ‘Una de 4’, ‘Sopa de letras’ y ‘¿Dónde están?’. Los aciertos de estas pruebas se traducirán en segundos acumulados para El Rosco, que sigue siendo el emblemático icono que sustenta la expectación del formato.

Aunque la gran novedad de Pasapalabra está en que, después de años y años, el programa asume cambios en su careta de presentación, la denominada cabecera, incorpora un rediseño del grafismo y redecora su plató con dos elementos principales: una gran pantalla semiesférica y monitores circulares cuya forma recuerda a las letras de El Rosco.

Nuevo decorado de Pasapalabra
Evolucionar el decorado pero sin que rompa el recuerdo del espectador.

Además, la iluminación estará sincronizada con el grafismo, de manera que los aciertos y fallos de los concursantes influirán en toda la iluminación de plató. Así se otorgará más nervio al show, más intensidad en un decorado que no parecía de concurso. Sólo era un luminoso set para seguir la estela de la línea visual de los programas de Telecinco, que se sustenta en mucha luminosidad para que todo lo que pase en escena entre por los ojos del espectador con la máxima facilidad posible. Aunque no exista diferencia entre Sálvame y el informativo.

No obstante, estos cambios en el programa que conduce Christian Gálvez son una reacción al desgaste de audiencias del programa y a la fortaleza de su rival. Pasapalabra no pasa por su mejor momento, acusa un lógico desgaste -lleva en emisión ininterrumpida en Telecinco desde 2007 y ha optado por relanzarse con novedades que, en realidad, buscan que la esencia no cambie.

Ahí está la diferencia con Sé lo que hicisteis. En el programa de Patricia Conde la pérdida de audiencia llevó a una mutación brusca de la línea visual del programa que hizo que el espectador no reconociera el programa. Pero en Pasapalabra se protege el ADN del formato. La audiencia fiel casi no notará la diferencia. Porque si se desvirtúa esa esencia, entonces, sí que será el final. Sólo se ha restilizado la luz, las sobreimpresiones, el tono del plató y se han introducido nuevas pantallas. Nada más, para intentar llamar la atención con un pelín de aire nuevo. Pero el problema del programa es otro.

La debilidad de Pasapalabra está en que la dinámica del concurso ya no sorprende tras más de una década en Telecinco. Sólo salvará a Pasapalabra que encuentre a un concursante talismán, un concursante de esos que traspasa por su particular carisma. Pero, claro, eso ahora lo tiene Antena 3 y multiplicado por cuatro. Se llaman Los Lobos.

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