Lunes, 10.12.2018 - 08:16 h
Telediaria

'Tu cara me suena' vuelve y condensa 7 claves de estudio del éxito televisivo

Y, entonces, regresó Tu cara me suena y los viernes volvieron a brillar en televisión. Un retorno que ha sido más que un retorno. El estreno de la séptima etapa del talent show de imitadores ha sido una clase magistral de como arrancar un programa de televisión, que deberían analizar las facultades de comunicación y másteres que enseñan a hacer televisión.

1. Construye el clímax del show antes del comienzo

Tu cara me suena ha empezado con un prólogo efectista, plagado de gente a las puertas del plató. Exteriores llenos de ruidosos bailarines, figurantes, fans y coches de alta gama en los que supuestamente llegaban los concursantes: las estrellas del show. Entonces, la cámara ha ido siguiendo, desde la puerta del estudio hasta las tripas del plató, a un Manel Fuentes que ha ido encontrándose con el nuevo casting de celebrities mientras cruza unos pasillos que contagian el entusiasta clima con el que el espectador imagina que se desarrolla la televisión. Aunque, en realidad, no siempre sea así.

De esta forma, Tu cara me suena crea el ambiente idóneo de acontecimiento especial, de apoteósica gala que hay que ver en directo aunque ya no sea en directo. Son unos previos que sirven para ir sumando espectadores e instalar la percepción de fiesta que define el programa.

2. No te guardes para el final todos los ases en la manga

Después del prólogo que siembra el clima y tras un número musical coral en el que todos cantan, empieza el show. Pero no lo hace con una imitación cualquiera. El programa se pone en marcha con un gran hit que es decisivo para terminar de inyectar energía en el público. En este caso, es la imitación de Mimi metiéndose en la piel de Eleni Fureira. Mimi lo borda. Es cantante, es bailarina y tiene mucha fuerza en el escenario que recuerda que este programa no va de broma: hay que hacer vibrar al espectador o el interés decae.

Y, para ayudar en ese interés desde el minuto uno, el programa ya abre con la verdadera Eleni Fureira, sentada junto al jurado, para enriquecer la actuación con su plano de reacción mientras observa como es imitada.  Fureira, que está curtida en esto de los eurovisiones, no cesa en abrir la boca para salir bien en plano y evidenciar que lo está disfrutando.

Así Tu cara me suena 7 ya coge el tono en los primeros minutos de show. Un espectáculo que va en creciendo porque el guion que estructura el programa está muy bien hilado, equilibrando imitaciones realistas con el humor, ahí destaca Jose Corbacho y Anabel Alonso, genios de la comedia y de la improvisación, que ya han destacado en el estreno.

3. Un talent no son actuaciones inconexas: define un equilibrado orden y crea tramas transversales 

El contenido del estreno de TCMS7 ha estado bien ordenado para no aburrir:  canciones recientes, clásicas y surrealistas junto a los comentarios del jurado que van incorporando tramas transversales y gags recurrentes y hasta obligada "quitada de camisa" a Manel Fuentes, que ha protagonizado la portada de la revista Men's Health y ha mostrado cada uno de sus cientos abdominales al respetable, mientras Chenoa toqueteaba con arte su brazo de presentador. Una Chenoa en estado de gracia, que demuestra reflejos y mucho instinto del más sabio espectáculo.

Jurado Tu cara me suena 7 y Manel Fuentes
No son jueces, son protagonistas.

4. Perfila bien todos los personajes (no sólo de los artistas del casting, de cada protagonista del show: del jurado al bailarín)

Porque esa es la otra fortaleza de Tu cara me suena: el jurado ha definido muy bien sus personajes, los cuatro -Àngel Llácer, Chenoa, Carlos Latre y Lolita Flores- se complementan y han interiorizado que participar en este programa es jugar sin complejos para ser travieso y mojarse con cierta ironía. Al poder ser, contando muchas anécdotas, claro. Aunque, en lo de las anécdotas, nadie gana a Lolita como representante de la historia reciente de este país. Ella siempre estuvo allí y con sus batallitas aprenden las nuevas generaciones y recuerdan las más veteranas. Su desparpajo a la hora de contar su historia, que es la de todos, nos une frente al televisor.

Y eso de unir frente al televisor es el ingrediente secreto que sustenta Tu cara me suena desde sus orígenes y que ha recuperado con energía en este estreno: la selección musical realiza un equilibrio muy interesante entre géneros que atrapan a públicos muy diversos.

5.  Enriquece el contenido con diversidad de prismas 

Tu cara me suena no se queda sólo en las canciones reconocibles que triunfaron en los noventa. El programa recuerda y/o enseña grandes clásicos, mientras que está al quite de lo que se cuece en lo más recóndito del presente.  Como causa directa, el programa conecta con el eurofan, el niño, la señora o el más moderno. Todos tienen su hueco, todos aprenden y descubren del resto, y todas las propuestas cuentan con una cultura musical y televisiva que permite recrear escenografías que son infalibles para el show de prime time.

6. La realización nunca es menor: cada actuación debe contar una coreografiada historia en escena, en luz, en imagen...

Lo bueno que tiene TCSM es que puede inspirarse en grandes videoclips o actuaciones televisivas icónicas y suele adaptar muy bien sus conceptos, hasta las últimas consecuencias, ya sea intentando calcar la realización visual o, directamente, llevándoselo al humor. Esta noche, el actor Jordi Coll se ha quitado la "piel" como el mítico videoclip de Rock DJ de Robbie Williams. El programa se podía quedar a medio gas quitando la ropa al chico de Puente Viejo, pero ha dado un giro de guion para ser más efectista... y gore.

Tu cara me suena 7 ha empezado currándoselo en realización visual. El programa, desde su gran escenario, quiere volver a ser el espectáculo más creativo de la televisión en España. Y para eso es importante saber llenar ese gran escenario que, sin una puesta en escena, puede parecer que está demasiado vacío. Hándicap que han superado una efervescente primera gala de temporada que ha conjugado talento (Mimi), comedia (Corbacho o Anabel a lo El Chombo), fuego (Jordi Coll en paños menores, Fuentes descamisado, Mimi danzando...), complicidad (el jurado, Manel, Corbacho, María Villalón...) y sorpresa. Porque el programa o sigue sorprendiendo con los retos que el pulsador pone a los concursantes o muere.

7. No te quedes en el cliché, crea para favorecer lo imprevisible

En definitiva, TCMS tiene que volver a despertar en el espectador esa sensación de expectativa curiosa por ver la "clonación" de un artista en otro. Y, en esta primera noche, Brays Efe mutándose en Bad Bunny, el rey del trap latino, nos ha pillado de improviso. Muy inesperado su currado cambio radical. Un nuevo rol que, una vez más, demuestra que este actor es mucho más que Paquita Salas. Y eso, al final, resume una clave a la hora de diseñar cualquier espectáculo televisivo, que ilusiona porque pilla desprevenido: crea un guion para favorecer lo imprevisible. Lo creativamente imprevisible. 

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