Lunes, 24.09.2018 - 06:16 h
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La CIA y la manipulación de los independentistas

Minutos después de que se hubiera cometido el atentado yihadista en Barcelona del 17 de agosto pasado,' El Periódico de Cataluña' publicó que la CIA ya había alertado a la Policía catalana de que se estaba planeando un ataque en Barcelona. Pero los Mossos no hicieron nada por esa información, al medio catalán le llovieron palos y piedras de los círculos independentistas, pues sembraba dolorosas dudas sobre la eficacia de su policía autónoma.

En realidad, el Govern de Puigdemont conocía desde mayo de 2017 las alertas de la CIA. Un alto miembro del Govern se lo confesó a los periodistas por aquellas fechas, pero rogó al medio que no lo publicaran para no causar pánico. Los periodistas cumplieron su palabra de no revelar nada… hasta que llegó el atentado y 'El Periódico' dio por terminado su pacto.

Las pruebas contra los mandos de los Mossos se fueron acumulando minuto a minuto desde el momento del atentado. Les habían avisado del Ministerio del Interior. De la Policía. Y ahora se conoce (una revelación de 'El Confidencial') que también el cónsul de Estados Unidos en Barcelona avisó a los Mossos de que se planeaba un atentado yihadista. Es más, varios Mossos estuvieron meses antes en aquél país.

Los mandos no hicieron caso a los avisos. Pero tras los atentados y los 17 muertos, quien quedaba con el culo al aire era este cuerpo de seguridad al que los políticos independentistas trataban de proteger y destacar como heroico en su reacción contra el yihadismo desde ese 17 de agosto. ¿Por qué?

Porque, como dice 'El Periódico', el comunicado de la CIA “podía poner en tela de juicio una pieza estructural del proyecto independentista catalán, que en aquellas fechas se acercaba a sus momentos cumbres del 1-O y la declaración unilateral de independencia”.

Los mandos intentaron borrar las pruebas, quemando el comunicado de la CIA en una incineradora de Bessos, pero la Policía Nacional interceptó la camioneta con la documentación. La Audiencia Nacional pidió revisar esos papeles y apareció el documento.

De modo que quienes estaban al tanto de ese secreto eran sobre todo, el presidente Puigdemont, su conseller de Interior, Joaquim Forn, y el jefe de los Mossos, Josep Lluis Trapero. El primero está perseguido por rebelión, y vive en Bruselas. El segundo está la cárcel. En cuanto al director de los Mossos, fue destituido y ahora espera un juicio, que va a sacar los trapos sucios de los mandos independentistas de los Mossos.

La manipulación que llevaron a cabo los independentistas con los Mossos es la misma que llevan a cabo con TV3, con el sistema educativo, y con las instituciones catalanas de todo tipo. A los independentistas no les importa manipular, mentir y ocultar información con tal de conseguir sus objetivos. Pero desafiar el Estado, a las leyes, a los jueces y a las fuerzas del orden, tiene su precio.

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