Miércoles, 22.11.2017 - 14:14 h

Enciendan el TV: el domingo comienza la segunda temporada de "Miénteme"

M
anifestaciones, carreras, porrazos, gritos, detenciones, confinamientos, protestas, arrestos… El próximo domingo va a ser uno de los días históricos de este país, un día de esos en los que nos preguntaremos unos a otros en el futuro. “Y tú, ¿qué hiciste ese día?”.

Los independentistas de Juntspel Sí (que agrupa al conservador PdCat con el izquierdista ERC), unidos a la CUP y a cierta parte de grupos de izquierda catalana, van a jugar al gato y al ratón con las Fuerzas de Seguridad del Estado para montar mesas de votación, urnas y papeletas por toda Cataluña. La verdad es que, a estas alturas, cuesta pensar que vayan a tener éxito porque entre la Policía y la Guardia Civil han incautado millones de papeletas y centenares de urnas.

La orden, además, es que no abra ninguna instalación de votación puesto que incurriría en un delito. Seguramente tendremos imágenes de algún centro de votación clandestino pero su misma clandestinidad ya lo invalidará porque estos procesos electorales deben ser abiertos, transparentes, fiscalizados por un Consejo Electoral y con representantes independientes.

De cualquier forma, todos estaremos pegados al televisor para saber el “minuto a minuto” de esta prueba de fuerza entre el Gobierno de la nación, y el govern catalán. Buena parte de las claves procederán de las imágenes. Los independentistas saben que el referéndum está viciado y que nadie con ciertas luces lo aceptaría. Pero eso no es lo que buscan. Lo que realmente buscan son las imágenes de colas de gente tratando de votar, y que las fuerzas del orden les traten de disolver por la fuerza.
Quieren mártires. Cuánto más dramáticas sean las imágenes, mejor, porque ellos esperan que esas imágenes den la vuelta al mundo, y que millones de personas se pregunten: “Un momento, esa gente quiere votar, y les están pegando, ¿cómo es posible?”.

No nos vamos a poner a explicar ahora al mundo que esas colas y esas urnas son ilegales. Demasiado complejo para entenderlo. Solo les podremos decir: “Miren, el gobierno catalán, el parlamento catalán y los independentistas han estado mintiendo a los catalanes: la ley española que ellos votaron masivamente en 1978 no permite la celebración de referéndums de independencia”. Lo peor que podría pasar es que a alguien se le escapara la mano y que hubiera víctimas. Si es así, el independentismo ya contará con sus mártires para encarar la segunda fase.

Segunda fase, porque esto no va a acabar el próximo domingo. A partir de ahí comienza la segunda temporada de la serie catalana “Miénteme”. Ya han mentido en la anterior temporada diciendo a varias generaciones de niños catalanes que España les ha expoliado, que les ha robado, que les ha masacrado, que no les ha dejado hablar su lengua, que ha favorecido a los equipos de fútbol de Madrid, que les ha sableado a impuestos, que les ha recortado los beneficios sociales y que encima, el dinero se lo han llevado los corruptos de Madrid.

Y ese adoctrinamiento se ha hecho a través de las escuelas, con profesores inmisericordes con la historia; a través de los libros de texto, escritos por comisarios ideológicos que dicen que la Guerra Civil fue una guerra de España contra Cataluña; a través de la radio y la televisión pública catalana, con iluminados sectarios pagados por el govern y al servicio del govern; y a través de un montón de instituciones culturales que cambian los letreros, tergiversan la historia, y hasta dicen que Cervantes fue catalán.

De poco vale decir que ellos mismos se contradicen porque hablan su lengua sin problemas, son la región más rica de España, reciben la mayor parte de los presupuestos del estado… De nada vale decir que sus políticos son los que más les ha robado imponiendo comisiones a sus empresarios, llevándose el dinero del pueblo a Andorra. De nada vale decir que dónde está la opresión si tomamos en cuenta que gozan de un Parlamento, así como de policía propia, gestionan sus instituciones administrativas, desde hospitales hasta prisiones, y que son una de las regiones del mundo con más autonomía. De nada vale decirles que disfrutan y han disfrutado de los beneficios de formar parte de la Unión Europea gracias a ser parte de España, y que han obtenido ayudas y programas de apoyo, y que pueden viajar por a Europa sin fronteras, y usar el euro como una de las monedas más fuertes del mundo. De nada vale decirles que todo esto tan europeo lo pueden perder con la independencia, porque región que se independiza, región que queda fuera de la Unión Europea y del euro. Porque cuando hay un adoctrinamiento ideológico, los argumentos se quedan fuera.

A estas alturas de la película, todos sabemos que muchos catalanes que no eran radicales, se han radicalizado, y que va a costar mucho tiempo y esfuerzo volver a una situación de equilibrio y convivencia. Solo queda confiar en esa mayoría que, según las encuestas, no desea la independencia. Esa mayoría es la que tendría que empezar a presionar para aplacar la voz de los radicales, y permitir que Cataluña siga progresando dentro de España y de la UE.

Lo malo es que tendrán que luchar, después de este domingo, contra las fuerzas independentistas que van a comenzar a organizar la segunda temporada de mentiras.



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