OPINION

Esta crisis ya la he visto antes

El profesor Kenneth Rogoff escribió el año pasado con Carmen Reinhart un libro titulado "Esta vez es diferente: ocho siglos de locura financiera" (This time is different: eight centuries of financial folly, editorial Princenton University), donde expone que las crisis son como las tormentas: inevitables y periódicas. Son como el eterno retorno de lo mismo que anunciaba Nietzsche.

Rogoff afirmaba la semana pasada a El Mundo: "He estudiado las crisis financieras de los últimos ocho siglos y éstas tienen lugar con gran regularidad, pero no gran frecuencia. Hace falta mirar a largo plazo para darse cuenta".

Los argentinos leyeron el libro con interés pues descubrieron que no eran el país con más suspensiones de pagos de la historia: Brasil, España y Chile eran peores. Gracias a esa manía de Rogoff de ver el cuadro en conjunto, lo que en inglés se llama la "big picture", este hombre no se pierde en detalles y descubre cosas desconocidas.

Rogoff es economista jefe del Fondo Monetario Internacional y, al parecer, un gran jugador de ajedrez. Lo que me atrae de su tesis es algo que a muchos nos ha dado la vuelta a la cabeza alguna vez en la vida. ¿Y no es todo una repetición? ¿No hemos visto esto antes?

A poco que uno pase las páginas de la historia, se comprueba que repetimos los hechos de nuestros antepasados, pero nunca pensamos que son iguales porque cada generación cree que es original. Una falta de visión del cuadro en conjunto.

La historia es como los cuadros impresionistas: uno tiene que alejarse de ellos para percibir su significado. Pero si te acercas a ver los detalles, no comprendes el cuadro.

Hace un par de meses me tocó escribir un artículo sobre las suspensiones de pagos en la historia de España. Me remonté a 1557 con Felipe II, y me salían no menos de doce hasta la República. Y el problema era el mismo que ahora. había renegociaciones de pagos, caída de precio en los mercados de deuda y muchas cosas parecidas a los momentos actuales.

Esta sensación de dèja vu también alcanza otros territorios del conocimiento. ha aparecido en inglés un libro titulado "Full circle: How the Classical World Came Back to Us", de Ferdinand Mount (Círculo completo: cómo el mundo clásico vuelve a nosotros", editorial Simon & Schuster), donde se sostiene que, examinando las figuras del pasado, descubrimos que ya tenían costumbres o pensamientos modernos. Según el comentario de The Economist, este libro relata que los romanos ya se entregaban a la fiebre de los spas y los gimnasios, como lo hacemos nosotros, y que nuestras actitudes ante el sexo y la comida son parecidas a las de los romanos, o la Edad Oscura.

¿Hay en realidad algo original en la civilización? Es una pregunta muy útil que todos deberíamos hacernos de vez en cuando. Tiene que haber algo original, desde luego, porque los romanos no usaban iPhones. Pero seguimos siendo genéticamente iguales a nuestros antepasados, y en lo fundamental, tenemos sus mismos errores, y aprendemos tropezándonos de la misma forma.

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