Viernes, 23.02.2018 - 11:21 h

Mayores, ¿quieren cobrar las pensiones? Pues lean esto

¡Por fin hay un tema distinto al de Cataluña en la agenda política española! Se trata de la pervivencia de las pensiones públicas y el mantenimiento de su poder adquisitivo. Algo que si influye, o influirá, en la calidad de vida de más de diez millones de ciudadanos. De repente la ministra Bañez lanza un mensaje. El PSOE y Podemos otro. La primera, para hacer que los futuros jubilados puedan elegir para el cálculo de su pensión los años más favorables para su cálculo (aquellos en que cotizaron más). Una propuesta que va en la dirección de la justicia social. La izquierda para atacar a sus eternos enemigos ideológicos, la banca, proponiendo un impuesto sobre sus beneficios. La ministra para ayudar a los que tuvieron la desgracia de ser golpeados por la crisis, la enfermedad u otras circunstancias a lo largo de su vida laboral. Podemos y el PSOE para lanzar un mensaje contra lo que ellos creen que son los “poderes ocultos” de la casta. Solidaridad con los desfavorecidos frente a demagogia de siempre.

Y en medio los sindicatos quejándose de la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones por subir solo el 0,25% este año. Es verdad pero también lo es que en realidad si la inflación es del 1,1%, esa pérdida es sólo del 0,8% y, además no lo es para todos los pensionistas; depende de cual sea su tipo de gasto. Pero, además, los años pasados en que la inflación fue negativa, con ese 0,25% de aumento se ganó un poder adquisitivo del 0,25%, blindado como crecimiento obligatorio por el Gobierno de Mariano Rajoy.

Aun así, el tema de las pensiones sigue siendo uno de los más importantes de nuestro “Estado del Bienestar”, vital junto con la sanidad y la educación. Por eso cualquier político que quiera llamar la atención a esa parte tan importante del electorado, que son los jubilados o los que
esperan serlo en poco tiempo puede empezar su discurso preguntándoles: ¿Quieren seguir cobrando su pensión? Luego deberían responder con cuáles son sus propuestas y realmente solo hay cinco soluciones realistas.

a) Aumentar el número de puestos de trabajo. Llegar a los 20 millones de ocupados en 2020, con ello crecería la base de cotización necesaria para el aumento de la recaudación.

b) Conseguir que las empresas sean cada vez más competitivas para que puedan pagar mejores salarios, lo cual depende de ellas y de la política económica del Gobierno. En ello lo quieran o no el centro-derecha tiene recetas mejores que la izquierda.

c) Aumentar el IVA hasta el 25%, para financiar las pensiones en parte, mientras se baja el IRPF y el impuesto de sociedades para dinamizar la economía y conseguir lo anterior.

d) Adelantar al máximo el retraso en la entrada en la edad de la jubilación. Ya está en marcha retrasarla hasta los 27 años. Pues bien, hay que alargar esos años y hacerlo cuanto antes mejor.

e) Tener una política de familia que favorezca la natalidad. Sólo así habrá trabajadores que paguen a los pensionistas del mañana. No es cuestión de ideología, sino de números, a la vista del problema de envejecimiento demográfico que tiene España.

Cualquier pensionista, o persona que espere serlo en un plazo más o menos corto, debería ver qué tipo de partidos serían capaces de responder positivamente a estas soluciones para decidir su voto. Lo demás es demagogia.

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