Jueves, 19.09.2019 - 11:10 h

Puigdemont en manos del juez y Junqueras a la espera

Si alguien sospechaba que los jueces del Constitucional podían caer en la “Trampa Saducea” estaba equivocado. La trampa se la tendieron, por una parte, el President de la Mesa del Parlament, el Sr. Torrent, y, por la otra, el Gobierno. Jesucristo respondió “dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” ante la pregunta de los Saduceos si se debía pagar, o no, el impuesto al Soberano extranjero y conquistador. El TC, ante la propuesta de que Puigdemont pueda ser investido a distancia o que deba suspender un pleno antes de que se sepa qué va a hacer, ha contestado: es el juez el que decide. Si Puigdemont viene a España, se le detiene, y, una vez detenido, el Magistrado decidirá si le deja, o no, ir al Pleno de Investidura. Si no está presente, el TC anulará cualquier pleno que lo intente investir.

Así que la pelota ha pasado de Torrent a Rajoy, de Rajoy al TC y de este al Juez Llarena. Todo ha vuelto a estar como al principio. Si Puigdemont no cruza la frontera estará en el limbo parlamentario. No podrá ser President. Si la cruza, de momento irá a la cárcel; si la policía lo
detiene.
Lo que obliga a que el Ministro del Interior haya establecido un sistema que corte cualquier intento “astuto” de entrar en el Parlament. Si se le cuela, debían cesar a todos los responsables.

Una vez detenido tendrá que pedir permiso al juez para ir a ser investido. El juez debería pensárselo mucho. En realidad sería muy raro que un huido de la justicia, por mucha entrega voluntaria que sea, se le trate con esa deferencia ¿Por qué una vez investido no iba a fugarse otra vez y declarar la República Catalana desde Bruselas, comiendo mejillones en la Gran Place” o mirando como el Manneken Pis se mea en el escudo de España? Ante tal eventualidad el juez no puede dejarle libre. La voluntad del expresident de burlar la justicia es manifiesta.

A la vista de ello Esquerra prepara a su candidato en silencio. Junqueras, que ha demostrado ser prudente y acatar la ley, podría hacer una declaración de hacerlo y ser liberado para ser President ¿No será esto lo que está esperando en realidad Torrent? La trampa saducea no era
para Rajoy, tampoco para el TC, era para Puigdemont. Si viene, lo trincan (como se dice vulgarmente) y no sale para ser investido. Si no viene, no puede ser President.

Además Junqueras puede prescindir de la CUP, porque los comunes estarían dispuestos a votarle y, hasta el PSC, repitiendo el tripartito. Si JxC no le quiere votar ¡Allá ellos! Correrán con el sambenito de no querer tener Gobierno en Cataluña y, sobre todo, serán apartados del poder. Estarán al aire libre y en política fuera del poder: ¡Hace mucho frío!

Entre abogados anda el juego…. ¿Quién podría haber ideado un plan maquiavélico como este? Probablemente un gallego. Pero eso nunca se sabrá; ni tampoco es seguro que se cumpla… A saber.

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