Miércoles, 22.11.2017 - 14:24 h

Receta para jóvenes: menos abandono escolar, y más ciencias, idiomas y FP

Parece contradictorio que con una tasa de paro aún en el 21% se prediga que importaremos extranjeros cualificados mientras muchos jóvenes seguirán en paro crónico.

La explicación está en el alto abandono escolar, porque no habrá empleo sin formación; en la baja natalidad; y en la mala orientación: no se estudia lo que el mercado requiere.

El 93,62% de los estudiantes han superado la selectividad en Cantabria

Estos días han aparecido distintos estudios elaborados por los principales grupos de empleo y recursos humanos del país, Adecco, ManpowerGroup y Randstad, en los que se extraen conclusiones y se nos lanzan mensajes aparentemente contradictorios.

Se señalan los retos a medio y largo plazo del mercado de trabajo en nuestro país, que además acabarán repercutiendo en el Estado del Bienestar en general, y en particular en gran media en la viabilidad de nuestro sistema de pensiones, una de las preocupaciones de la población y objetivo de debate político en la campaña electoral.Los retos de futuro

Hay mensajes aparentemente contradictorios, pero si se bucea en la letra pequeña todo encaja. De un lado, tenemos aún una tasa de paro excesiva, del 21% según la última EPA. Algo menos de 4 millones de desempleados según los últimos datos de los servicios públicos de empleo.

Pero se nos alerta de que en unos años habrá que atraer inmigrantes cualificados a nuestro mercado de trabajo mientras una parte de nuestros jóvenes seguirán aún en una situación de paro estructural.

Y se nos señala que, sorprendentemente, la mitad de las empresas del país dice tener problemas para cubrir determinadas vacantes en su plantilla.Paradojas del mercado laboral

Unos aparentes contrasentidos que se explican, por un parte, por la baja natalidad de nuestro país desde hace décadas.

De otra parte, por el alto fracaso escolar español, porque no habrá grandes oportunidades de empleo para los no cualificados).

Y por la falta de adecuación de las necesidades de las empresas frente a lo que ofrece el sistema educativo.

Nos dicen que, obvio, hace falta reducir el abandono de los estudios para no engordar las listas del paro de larga duración.

Además, se debe desarrollar en mayor media la Formación Profesional (FP) porque, sobre todo la industria, precisa de más técnicos medios y superiores.

Y también se aconseja que quienes sí tienen estudios superiores, elijan estudiar las carreras que más necesitan las empresas: las relacionadas con las ciencias, la tecnología y las ingenierías.

Sobran graduados en algunas titulaciones de Humanidades y Ciencias Sociales, y nos faltan titulados técnicos y científicos.Necesaria orientación escolar y laboral

También estos días muchos jóvenes enfrentan la siempre complicada decisión de elegir su carrera universitaria, por la amplísima oferta de estudios disponibles en nuestro país (seguramente demasiada), tras haber superado los temidos exámenes de Selectividad.

Muchos elegirán por vocación, buena opción, porque en esta vida de lo primero que se trata es de ser feliz, y en ello influye sobremanera la posibilidad de desarrollar una profesión que permita disfrutar del trabajo. Más teniendo en cuenta que, se quiera o no, cada vez habrá que trabajar más años y retrasar en mayor medida la edad de jubilación.

Pero la gran mayoría de los jóvenes seguramente trata estos días de hacer compatibles esas preferencias personales con asegurarse en la media de lo posible oportunidades de desarrollo profesional en el futuro, cuando terminen su etapa universitaria.

De forma que puedan, en primer lugar, independizarse; y después tener una vida que les permita el crecimiento personal, le asegure una mínima prosperidad y les haga posible, incluso, cumplir al menos una parte de sus sueños.

Habría que desarrollar en mucha mayor media la orientación en nuestros centros escolares para alumnos y sus familias también.La receta

Pero, no obstante, ya conocen la receta: estudien, estudien y estudien, y fórmense lo mejor posible. No desfallezcan, no abandonen los estudios. No se dejen llevar por las pesimistas perspectivas que muchas veces les auguran las dificultades de nuestro mercado laboral. Quien siembra, acaba recogiendo. Al menos tiene la oportunidad de hacerlo.

Pero eso sí, estudien carreras que tengan demanda en el mercado laboral, aunque resulten más duras y complicadas durante los años de estudiante.

No se olviden de los idiomas, que siguen siendo una asignatura pendiente a pesar de los avances. Esfuércense con el inglés, al menos. Será un pasaporte a largo plazo.

Y si prefieren la Formación Profesional, no tengan problema. A pesar de lo que les puedan decir sus familias o el entorno social. No es menos digno que ir a la universidad. Mejor un graduado en FP ocupado que un universitario en paro y frustrado.

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