Viernes, 24.11.2017 - 01:39 h

Besos, insultos, bromitas… los 'youtubers' idiotas merecen un guantazo judicial ¡ya!

“En este país ya no cabe un tonto más”. El autor de esa frase se equivocó. ¡Vaya si cabían! Youtube demuestra que caben muchos más.

Después del famoso caso ‘caranchoa’, otro youtuber idiota ha sido imputado por besar en la boca a desconocidas por la calle y grabar sus reacciones.

El famoso youtuber MrBomba se llevó una bofetada en directo por insultar a un trabajador de la calle.

“En este país ya no cabe un tonto más”. Creo que fue Santiago Amón, muerto en 1989, el autor de esta maravillosa frase. Otros la atribuyen a Carlos Herrera. Pero da igual. El caso es que se equivocó. ¡Vaya si cabían más tontos!

El número de tontos ha aumentado exponencialmente en los últimos años en España y en el mundo. A día de hoy son legión. Copan las tertulias televisivas y las redes sociales. Y de un tiempo a esta parte, se han adueñado del canal de los canales: youtube.

La extraordinaria viralidad de esta plataforma de vídeo ha facilitado que los tontos se superen a sí mismos y alcancen la jerarquía de idiotas. Es más: de idiotas peligrosos. No es menester que describa los rasgos típicos de un youtuber idiota después del famoso ‘caso caranchoa’. Por si queda algún español que ignore el incidente al que me refiero (cuyos detalles pueden leer aquí), y que se saldó con una condena de 30 euros glosada en una sentencia ¡de 42 folios!, aquí dejo el vídeo que define a un youtuber idiota mejor que mil palabras.

Ahora otro youtuber idiota de nombre Wilson Alfonso ha sido imputado en Oviedo por besar en la boca a desconocidas por la calle y grabar sus reacciones. Enfrenta una acusación de acoso sexual, acusación que a alguien le podrá parecer exagerada en tanto la intención última del beso, más que carnal, trataba sobre todo de alimentar las estúpidas ansias de fama del sujeto de marras.

Pero a este escribidor que comparte la indignación de la inmensa mayoría del pueblo decente le encantaría que condenasen al señor Alfonso por ese delito tipificado en el artículo 180 del Código Penal; que le metieran un guantazo judicial a la altura del que propinó el inocente repartidor al mentecato caranchoa que se hace llamar MrBomba y al que deberíamos rebautizar MrGallofa, por bobo. 

Lo mismo opino del sinvergüenza y sincerebro que, vestido de árabe, arrojaba bolsas o maletas a los viandantes. Después salía corriendo como si se tratara de una bomba. La gente escapaba despavorida, describiendo escenas tan hilarantes para el observador casual como humillantes para las víctimas de atentados como el de ayer en Londres o los millones de ciudadanos árabes o musulmanes.

Entre las muchas injusticias que perpetran los youtubers idiotas me subleva sobremanera que exploten a todo tipo de involuntarios para provocar una reacción que luego ellos, los idiotas, convierten en ingresos económicos. Porque de eso se trata: convertir los clics en dinero a través de la publicidad. De la idiotez a la notoriedad, de la notoriedad a la publicidad y de la publicidad a la pasta: ese podría ser su lema.

Las sentencias judiciales deberían tener en cuenta eso: los youtubers idiotas juegan con el honor, la privacidad y la imagen de las personas para hacer un negocio que suele tener solo un beneficiario: los mismos youtubers idiotas. Va siendo hora de que algún juez sensato les pare los pies en seco. Y que lo haga donde más les duele: en la fama y en el bolsillo.

Sigue @martinalgarra//

Ahora en portada

Comentarios