Viernes, 23.08.2019 - 03:36 h

No salen los números ¿Aguantarán Pedro y Rivera la presión pública?

La euforia del PP en la noche electoral va a sufrir un jarro de agua fría, muy fría. No se vislumbra un panorama de acuerdo posible.

Sin embargo hay un punto a favor de que se logre el acuerdo: la presión de la opinión pública. ¿Podrán Sánchez y Rivera aguantar esa presión?

No salen los números ¿Aguantarán Pedro y Rivera la presión pública?

Pues a tenor de las declaraciones de Sánchez y Rivera: no, los números no salen; eso significa nuevas elecciones. Si los dos no quieren pactar con Rajoy y éste no da su brazo a torcer, para lo que está electoralmente legitimado, sólo queda volver a repetir las elecciones. Pero eso no le interesa a nadie, ni al PP que le sería muy difícil mejorar el resultado del 26J, ni al PSOE, UP o  que ya han visto como se las gastan los electores ¿Entonces?

El acuerdo para que no haya elecciones sólo puede salir si el PSOE mueve ficha, buscando alguna fórmula de abstención, y quita el veto a Rajoy. No hay otra solución. Ambas condiciones, si se dan conjuntamente, son necesarias y suficientes para que Rajoy saque su investidura.

¿Están dispuestos Sánchez y Rivera a esta operación? Al socialista, consolidado cómo líder después del fracaso andaluz de Susana Díaz, no le gusta ni poco, ni mucho, facilitar la investidura de Rajoy. Al líder de C's tampoco. Así que, de momento, la euforia del PP en la noche electoral va a sufrir un jarro de agua fría, muy fría. No se vislumbra un panorama de acuerdo posible y, mucho menos, rápido.

Sin embargo hay un punto a favor de que se logre el acuerdo: la presión de la opinión pública. Los medios de comunicación, los analistas, los comentaristas y las editoriales empezarán a presionar para que haya un acuerdo. La falta de él se achacará a los perdedores (PSOE y C'S).

¿Podrán Sánchez y Rivera aguantar esa presión? Una presión que les irá desgastando la imagen ante una hipotética nueva elección. Rajoy ha demostrado que no sólo no tiene suelo electoral, sino que su techo puede elevarse. Pero los otros dos puede que pierdan lo que han mantenido.

Su electorado, harto de la inoperancia de su voto, se puede abstener o pasar a otras fuerzas políticas. Los votantes de C´s al PP y los socialistas a UP. Se volverá al bipartidismo pero con PP y UP y en esa dinámica el PSOE tiene todas las de perder.

Y Rajoy lo sabe. Maestro en el arte de la espera, aguardará hasta que la presión mediática sobre socialistas y Ciudadanos se haga insoportable. Esperará como el que tiene un juego de dobles parejas en el póquer, convencido de que los contrarios no han ligado ninguno. Está convencido de que, en último instante, les ganará la partida, como ha hecho con los resultados del 20D y el 26J.

Cuando se muestren las cartas de los otros dos jugadores tendrá el triunfo. Pero eso sólo se hará en el último momento y buscando una solución imaginativa e inesperada que dependerá de la fuerza de los medios de comunicación, que está vez tienen una función decisiva.

¡Ay de aquellos tiempos en que él Seny de CiU y la moderación del PNV solucionaban estas papeletas a PP y PSOE! Era un bipartidismo eficaz con dos bisagras bien engrasadas.

Ahora en Portada 

Comentarios