Miércoles, 08.04.2020 - 18:21 h

José Amedo: "Felipe González prometió indultarnos si estábamos callados"

  • "¿Si volvería a hacer lo mismo? En aquella época, lo único que hacían las fuerzas de seguridad era enterrar a sus muertos. No había otra alternativa"
  • "Si detienen a Josu Ternera es porque se ha apartado de los esquemas que pactó con los servicios de inteligencia españoles"
  • El policía que organizó a los mercenarios de los GAL asegura que tanto el Rey como Fraga conocían la guerra sucia
El último libro del expolicía José Amedo, 'Cal Viva', ya va por su quinta edición.

El ex subcomisario de la Policía y ex dirigente de los GAL, José Amedo, asegura que Felipe González, cuando era presidente del Gobierno, prometió el indulto a todos los cargos políticos que ingresaron en la cárcel por la guerra sucia contra ETA y a él mismo. Según Amedo, tanto su entrada en prisión como la de Míchel Domínguez, Rafael Vera, Julián Sancristobal y José Barrionuevo fue "pactada" con el entonces jefe del Ejecutivo."Nos prometió el indulto y resolver nuestra salida de prisión", sentencia el ex policía en una entrevista concedida ayer al programa radiofónico Seguridad y Tribunales. El acuerdo, continúa, consistía en "estar una temporada en la cárcel, estar callados, tapar la responsabilidad del Gobierno, ir a juicio, no defendernos y luego posteriormente nos concederían el indulto y nos facilitarían el reiniciar nuestras vidas". "Nada de eso se cumplió, evidentemente", apostilla Amedo, que dedica su último libro, Cal Viva, que ya va por la quinta edición, a detallar esas relaciones política."Se habló de tratar de acelerar el juicio (…), que se llevase a cabo lo antes posible", agrega el ex funcionario, quien afirma que todo fue a cambio de que los acusados no hablaran. "Era fundamental que no nos defendiésemos (en el juicio) en absoluto, que no contásemos nada referente a la verdad y a lo que sucedió; y una vez que nos hubiesen condenado, pues automáticamente concedernos el indulto una vez saliera la sentencia del Tribunal Supremo", explica Amedo, quien también resalta que el alto tribunal fallara en tan solo "tres o cuatro meses", cuando normalmente "tardaba uno o dos años".Sin embargo, González no consumó su promesa, según el ex subcomisario. "Nos decían primero que porque Arzallus no quería que nos sacasen en aquel momento, porque se estaba negociando la disolución de ETA, porque estaban tratando otros pactos políticos; por una causa o por otra siempre se iba retrasando", afirma."Felipe González, como la mayoría de responsables políticos que asumen estas decisiones tan al margen de la ley (…), pretendía que las responsabilidades las asumieran los que cumplieron sus órdenes", añade.En su libro, Amedo también asegura que el Rey conocía perfectamente las actividades de los GAL. "Es imposible que no estuviera al tanto (…); obviamente, hay parámetros que sí indican que estaba al corriente de la situación, informado por Felipe González", señala Amedo durante la citada entrevista. "E incluso Fraga Iribarne dio su consentimiento para que las actividades de los GAL se llevasen a adelante", subraya.Preguntado sobre si se arrepiente de algo de lo que pasó a principios de los 80, Amedo lo tiene claro. "No es cuestión de que me sienta orgulloso o no; en aquel momento, después de un intento de golpe de Estado y cuando llega Felipe González al poder, el proteccionismo de que gozaba ETA en Francia, las muestras de apoyo que se producían en España permanentemente… Es la única decisión que podía tomar Felipe González ante el acoso de ETA y la posibilidad de un nuevo golpe de Estado", remarca."¿Si yo volvería a hacer lo mismo? En aquella época, lo único que hacían las fuerzas de seguridad del Estado ante la falta de colaboración internacional contra ETA era enterrar a sus muertos. De vez en cuando podían realizar alguna operación contra ETA, pero era difícil puesto que estaba totalmente protegida en Francia, donde no se podía entrar legalmente a por ellos. Con lo cual, en aquel momento yo creo que no había otra alternativa".Hoy, continúa, las cosas han cambiado mucho. "ETA no mata porque ya no puede matar", asegura. "Los residuos que queda en Francia están controlados, saben que no hay salida y que ya es imposible hacer el recorrido que tenían", añade. "Josu Ternera quiso asesinarme; a raíz de que yo empezara a salir en prensa en el año 87 vinculado a los GAL, él mismo en persona estuvo haciéndome seguimientos para asesinarme con un rifle con mira telescópica, desde una enorme distancia, puesto que vio que yo tomaba determinadas precauciones". Según Amedo, cuando el Tribunal Supremo citó a Ternera por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza, "los Servicios de Inteligencia le recomendaron que huyese para ir preparando la disolución de ETA, porque eso estaba pactado también".El ex policía tiene claro que Ternera está ahora mismo protegido por los servicios de inteligencia españoles en algún sitio del extranjero. "No le quepa la menor duda", sentencia. "Si Josu Ternera fuese detenido sería porque se ha apartado de los esquemas pactados con los servicios de inteligencia; su misión, cuando se marchó, fue participar directamente en la disolución de ETA, eso está clarísimo", afirma. "Estoy convencido de que en pocos días, después de la excarcelación de los primeros miembros de ETA afectados por la derogación de la doctrina Parot, ETA va a dar un paso", vaticina.Amedo admite que se alegró cuando apartaron a Garzón de la carrera judicial. "Era un hombre que se había disfrazado con una toga y que utilizaba la justicia para fines particulares; a eso no se le llama juez, sino de otra manera, un hombre de la mafia con toga".

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