Los Mossos d'Esquadra luchan contra su inexperiencia y la sombra de la brutalidad

  • Nacieron con idea de servir a los catalanes mayor con cercanía frente a Policía y Guardia Civil.
  • Los últimos escándalos ponen en duda la eficacia de su despliegue, culminado en el año 2008.
Interior prevé dotar a los Mossos de chalecos antibala ligeros sin que asuman ningún coste

Con la llegada de la democracia y el retorno de la Generalitat, la aprobación de la Ley de creación de la policía autonómica de 1983 supuso el pistoletazo de salida para la expansión del cuerpo policial catalán, que está envuelto de nuevo en la polémica estos días.

Este miércoles se ha sabido que el Supremo ha confirmado la pena de un año de cárcel yel pago de 168.000 euros de indemnización al mosso d'esquadra que en 2008 reventó los testículos a un sospechoso, al lanzarle una granada de aturdimiento entre las piernas.

En la misma línea de sucesos violentos asociados a este cuerpo policial, el juzgado de Instrucción número 2 de El Vendrell comunicó hace dos semanas imputación de ocho Mossos d'Esquadra y dos sanitarios de emergencias, por la muerte de Yassir El Younoussi el pasado 31 de julio cuando estaba detenido en el calabozo de la comisaría de El Vendrell.

El juez acusa a un sargento, dos cabos y cinco agentes de los Mossos de un supuesto delito de homicidio imprudente. Además,también imputa a dos profesionales del Servicio de Emergencias Médicas (SEM), un enfermero y la doctora que atendió al detenido y que diagnosticó una patología simulada.

Las citadas decisiones judiciales vienen a echar más leña al fuego que arde sin descanso desde que, durante la noche del pasado 5 de octubre, elempresario del Gaixample Juan Andrés Benítez falleciera tras ser golpeado repetidas veces en el transcurso de su detención. Por esa muerte, la titular del Juzgado de Instrucción número 20 de Barcelona, Eva Moltó, ha imputado a nueve mossos d'Esquadra.

Una hilera de escándalos

La pasión derrochada por los políticos catalanes para la instauración de un cuerpo policial propio, parece contrastar en los últimos tiempos con la lluvia de críticas que han surgido desde diferentes ámbitos sociales de Catalunya, ante la dura respuesta policial de la fuerza de laGeneralitat, antelas movilizaciones y protestas ciudadanas.

Realmente la presencia real de los Mossos en las tareas de seguridad claves en Catalunya es algo reciente. En el año 1994 se aprobó la aprobación de la Ley de la Policía de la Generalitat, en la que se establecían los plazos para la progresiva retirada de Policía y Guardia Civil, y el despliegue culminó en noviembre de 2008, con la llegada a las comarcas de Tarragona.

En materia de seguridad pública, elartículo 164 del Estatuto de autonomía otorga a la Generalitat el control y la vigilancia del tráfico y a los Mossos todas las funciones propias de un cuerpo de policía. Asimismo, el artículo 132 establece que, en el territorio de Cataluña, la Generalitat cuenta con la competencia exclusiva en emergencias y protección civil.El caso del kubotán

En la tarde del 19 de mayo de 2007 los okupas de Barcelona convocaron una manifestación no comunicada en el centro de Barcelona, por lo que los Mossos d'Esquadra montaron un amplio dispositivo de seguridad.

La protesta cabó mal, con un agente herido, que fue fotografiado tumbado en el suelo, con la nariz sangrando y mostrando en su mano un pequeño punzón de plástico, el 'kubotán', que entonces no estaba reglamentado.

Poco después, el departamento de Interior de la Generalitat elaboró una directiva interna sobre el uso de armas y herramientas policiales por parte de los Mossos d'Esquadra en la que se excluyó el uso del kubotán y de las pistolas eléctricas, como las de la marca Tasser.

El departamento de Interior fijó que el equipo básico de los agentes del cuerpo de los Mossos será la pistola, la defensa policial (porra), que puede ser rígida, semirígida o extensible, y las esposas.Las porras eléctricas y los aerosoles de defensa personal quedaron limitados para el grupo especial de intervención (GEI) y otras unidades especializadas.Una mujer pierde un ojo por una pelota lanzada por los Mossos

Se llama Ester Quintana, y el impacto de una pelota de goma disparada por los Mossos le provocó graves lesiones que le ocasionaron la pérdida de un ojo en la manifestación de la huelga del 14N en Barcelona.

El informe médico dictaminó que resultó herida por un "objeto altamente contundente lanzado a gran velocidad", que le provocó un "brutal impacto" hasta originarle el estallido del globo ocular. Los Mossos negaron por activa y por pasiva que hubieran disparado pelotas de goma en la manifestación. Los vídeos y las demás evidencias aportadas por la ciudadanía logró demostrar lo obvio. La respuesta de la Generalitat fue promover una propuesta parlamentaria, por la que los Mossos dejan de usar las pelotas de goma para actuar en manifestaciones.

Cámaras ante la brutalidad policial

En 2007, la Conselleria d'Interior de la Generalitat puso en marcha el proyecto de colocar cámaras en todas las dependencias por donde transitaran detenidos por los Mossos d'Esquadra.

Dentro del proyecto se contemplaba la instalación de cámaras y equipos de grabación en las celdas, zonas comunes, pasillos, salas de interrogatorios y salas de registro de todas las comisarías de los Mossos.

Desde que se comenzaron a instalar cámaras y equipos de grabación, la cifra de denuncias de malos tratos en dependencias de la policía catalana ha caído a límites casi insignificantes.

La razón de este esfuerzo tecnológico de la Generalitat no es la mera casualidad. En 2006,cuatro agentes de los Mossos d'Esquadra fueron grabados por una cámara oculta en la sala de registros de la comisaría de Les Corts de Barcelona, cuando daban una paliza a un detenido, Lucian P., de origen rumano, alo que detuvieron por un error de identificación.

A Lucian P. lo "vejaron y degradaron" con golpes y patadas, aplicándole un castigo "cruel en exceso, brutal y salvaje" para sacarle una confesión, objetivo por el que incluso llegaron a meterle el cañón de una pistola en la boca.

El arrestado, hemofílico,sufrió policontusiones y hematomas debido a los golpes que supuestamente le infligieron los agentesdurante su detención y posterior traslado a la comisaría de Les Corts de la capital catalana.

Además, los agentes de los Mossos también maltrataron y arrestaron ilegalmente a la novia de Lucian, embarazada de tres meses, hasta lograr que les permitiera entrar en su domicilio para registrarlo ilegalmente.

Para acrecentar el escándalo, aunque la Audiencia de Barcelona condenó a los cinco mossos a más de seis años de prisión, el Tribunal Supremo rebajó posteriormente esta condena a 4 años y 9 meses para 3 de los 5 Mossos d'Esquadra condenados por torturar y maltratar a Lucian P.

Además de ello, en febrero de 2012, elGobierno indultó a los cinco mossos,conmutándoles las penas por otras que les permitirán no ingresar en la cárcel y volver a ejercer de funcionarios públicos.

Ahora en portada

Comentarios