Emotiva despedida a Blas Gámez, el subinspector de Homicidios muerto a puñaladas en València

Representantes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, encabezados por el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido; de la Justicia; de la Generalitat Valenciana; el Ayuntamiento de València; compañeros y ciudadanos han asistido este miércoles a una emotiva despedida a Blas Gámez, el subinspector de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía muerto a puñaladas por un hombre al que iba a identificar en relación con el hallazgo de un torso humano en el interior de una maleta en el barrio de Russafa.

En un acto íntimo celebrado en la Comisaría de Zapadores, al que no han tenido acceso los medios de comunicación, Zoido ha condecorado a título póstumo al agente con la Medalla de Oro al Mérito Policial, un reconocimiento que se suma a otros anteriores, como la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco que recibió en 2002 o la Medalla a la Dedicación al Servicio Policial de 2012. En total, el subinspector fallecido contaba con 83 felicitaciones públicas.

Sobre las 16.04 horas han llegado los restos mortales de Gámez al complejo de Zapadores, en cuyo patio, bajo una bandera a media asta, había reunidas unas 300 personas esperando el inicio del acto. A través de las ventanas del primer piso han sonado aplausos, el himno 'La muerte no es el final' y 'Pájaros de Barro', de Manolo García, a petición de la familia del agente, de 51 años y que deja viuda y dos hijos de 15 y 19 años.

A la ceremonia, --a la llegada del féretro ha rezado un responso el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares-- han asistido, además del ministro, el director general de la Policía Nacional, Germán López Iglesias; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, Pilar de la Oliva; el decano de los jueces de València, Pedro Viguer; el presidente de la Audiencia, Fernando de Rosa; el ex director general de la Policía Juan Cotino; la fiscal jefe de València, Teresa Gisbert; la consellera de Justicia, Gabriela Bravo; el director general de Emergencias, José María Ángel; el alcalde de València, Joan Ribó o el intendente general de la Policía Local, José Serrano.

Asimismo, han estado presentes el teniente general de la Guardia Civil, Fernando Santafé; mandos del Ejército; la presidenta del PPCV, Isabel Bonig o el portavoz autonómico de Cs y concejal en el consistorio, Fernando Giner.

El ministro ha llegado poco antes de las 17.30 horas, acompañado por el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, y el jefe superior de Policía, José Javier Causante, y ha saludado a las autoridades y a los agentes en formación en el patio de Zapadores, a quienes ha dirigido unas palabras.

Posteriormente han accedido al interior del edificio, --acto seguido se ha permitido el acceso a ciudadanos y compañeros-- donde el ministro ha estado un tiempo sentado con la viuda del agente asesinado y con el compañero que iba con él en el momento del suceso, y que abatió a tiros al agresor, y ha colocado en el féretro la Medalla concedida a título póstumo.

La capilla ardiente permanecerá en Zapadores hasta las 11.00 horas de este jueves, y una hora después, a las 12.00 horas, tendrá lugar la misa funeral en la Catedral de València.

Ribó ha atendido a los medios en una breve intervención en la que ha explicado que, como alcalde, ha querido transmitir el pésame a la familia --la mujer y los dos hijos-- del agente, de modo personal, ya que ha asegurado que le afectó "mucho" la noticia cuando la conoció este martes, y también al Cuerpo Nacional de la Policía.

"Es muy importante decirles que el Ayuntamiento y València sienten mucho lo que ha sucedido", --el "asesinato" del agente, ha precisado--, y que València valora el trabajo de la Policía en "su defensa, de la paz, y día a día en la ciudad".

PRIMER DESTINO EN IRÚN

Blas Gámez era subinspector de la Policía Nacional y trabajaba en el grupo de Homicidios de la Brigada de Policía Judicial de Valencia. Tras su primer destino en el puesto fronterizo de Irún, entró a formar parte del Grupo Especial de Operaciones (GEO), donde ascendió a oficial. En el año 1995, el agente Blas Gámez se trasladó a València e ingresó en el grupo de Homicidios en el que ha permanecido hasta ahora.

El subinspector fue asesinado este martes cuando se disponía a identificar a un hombre en la investigación iniciada por el descuartizamiento de un hombre de 42 años, de nacionalidad española, cuyo torso fue hallado en una maleta en la avenida Peris y Valero de València.

El agente fallecido y su compañero habían seguido, con efectivos de la Científica, el rastro de sangre seguido por la maleta hasta el domicilio en el que se encontraba el agresor, en el número 77 de la calle Sueca. Una vez en el portal, según ha podido saber Europa Press, los agentes comprobaron que el hilo seguía hasta una de las puertas, tomaron unas muestras y se fueron a analizarlas.

El subinspector y su compañero se quedaron en la zona y, en un momento determinado, cuando se disponían a identificar a ese hombre, con pasaporte sueco, y que podría tener intención de huir, éste arremetió contra el agente, que falleció por las puñaladas recibidas con un cuchillo de cocina. Mientras, el otro policía abatía a tiros al agresor.

El delegado del Gobierno ha confirmado que el agresor es el también el presunto autor del descuartizamiento del cuerpo hallado en la maleta. Este miércoles se ha guardado también un minuto de silencio en la Jefatura Superior de Policía por el subinspector, que ha concluido en un aplauso.

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