Así trabaja la Brigada Central de investigación tecnológica

Su trabajo consiste en buscar y analizar imágenes de pedófilos y pederastas y detener a los culpables. 

En ocasiones tienen que ver material altamente desagradable, por lo que se trata de personas con una capacitación especial. 

Así trabaja la Brigada Central de investigación tecnológica

Su trabajo consiste en visionar horas y horas de material altamente desagradable. Se trata de imágenes de abusos a menores en los que, a veces, el ser humano puedo mostrar una brutalidad inimaginable. Escenas donde se abusa, veja, tortura o se somete a prácticas masoquistas a menores. 

Es el caso de la operación llevada a cabo este jueves y en la que han sido detenidas 22 personas e imputadas otras 10 en una redada contra la distribución de pornografía infantil. En las imágenes que difundían los detenidos podía verse a uno de los detenidos abusando de sus hijos de 8 y 13 años a los que además tenía previsto introducirlos en sus prácticas de sexo en grupo.

Además, en las imágenes halladas por los investigadores en los registros domiciliarios aparecen incluso bebés protagonizando escenas masoquistas.Una especial fortaleza

Un trabajo que revuelve a cualquiera, unas imágenes atroces ante las que es imposible no sentir repugnancia, permanecer inalterable. Por eso los policías que trabajan en la Brigada Central de Investigación tecnológica, inevitablemente, tienen que cumplir una serie de requisitos especiales. 

Son agentes especialmente preparados, capaces de abstraerse y de no fijarse en la escena, hacerlo sólo en el escenario. No pueden pasar más de un número determinado de horas al día visionando el material, pero sobre todo han aprendido a mirar sin ver y centrarse sólo en los detalles que les proporcionan la información útil para detener a los responsables de las atrocidades. 

Miran fijándose en dónde se han grabado esas imágenes, cómo es el entorno. Si es en el interior se buscan detalles que aporten pistas en la decoración, en lo que se ve por las ventanas... Si son imágenes de la calle se intenta identificar el lugar por el mobiliario urbano, establecimientos, tipos de vegetación... 

Aún así, estos profesionales reconocen que es imposible abstraerse totalmente y no todos valen para hacer este trabajo, el más desagradable dentro de los delitos informáticos. Aún así, a pesar de la preparación y la fortaleza mental de los agentes siempre hay casos que afectan. 

Es como el trabajo de un forense, aseguran, que cuando se le presenta una autopsia normal ya no le afecta, pero que si tienen que enfrentarse a una caso especialmente duro o cruel, es imposible no sorprenderse y revolverse ante ciertas situaciones. 

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