El dueño de la empresa Rialca, quien se fugó en 2008 a Fuerteventura, reconoce que adeuda cerca de 3 millones

El acusado declaró por vez primera en el Juzgado de Instrucción 2 de Valladolid, encargado del caso

El acusado declaró por vez primera en el Juzgado de Instrucción 2 de Valladolid, encargado del caso

VALLADOLID, 30 (EUROPA PRESS)

El administrador único de la empresa constructora Rialca T. S.L. y con sede social en Tordesillas (Valladolid), Ricardo Alonso, reconoció hoy, en su primera declaración judicial prestada en Valladolid, que el montante que adeuda a distintas empresas subcontratadas y bancos podría elevarse a unos 3 millones de euros, la misma que en el verano de 2008 le llevó a fugarse y a recalar en Fuerteventura tras ser denunciado por los empresarios afectados como autor de un supuesto delito de estafa.

El denunciado compareció hoy ante el juez de Instrucción número 2 de Valladolid, encargado del caso, y prestó por vez primera declaración en la capital del Pisuerga, ya que hasta la fecha sólo lo había hecho en el Juzgado de Instrucción 2 de los de Puerto del Rosario (Fuerteventura), precisamente después de que se entregara a la Guardia Civil y pusiera fin de este modo a una fuga durante la cual sus perseguidores llegaron a creer incluso que se hallaba en Rumanía, donde desarrollaba varias promociones urbanísticas.

El industrial, cuya declaración en el Edificio de los Juzgados de Valladolid se prolongó por espacio de más de dos horas, compareció acompañado de su abogado y ratificó su primera declaración prestada en Fuertevuentura. Así, reconoció que el montante que adeuda oscila entre los 2 y 3 millones de euros--inicialmente se barajaron cinco millones, 3 a las subcontratas y 1,9 a los bancos--y atribuyó lo ocurrido a que llegó un momento en que no pudo pagar y además los bancos se negaron a concederle crédito, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En su declaración, en la que estuvieron presentes tres acusaciones particulares en representación de media docena de empresas afectadas, entre ellas Construtec Castilla S.L, a la que adeuda más de 240.000 euros, Ricardo Alonso recordó que Rialca fue constituida con un capital social de 3.000 euros, posteriormente ampliado a 90.000, y, sin embargo, apuntó que en 2007 la sociedad llegó a facturar una cifra de negocio por valor de cuatro o cinco millones de euros. Eso sí, el declarante precisó que no tenía bienes propios y que toda la maquinaria de la empresa era de alquiler.

Ante ello, el juez instructor requirió al acusado para que aporte los títulos de propiedad de distintas promociones de la que Rialca era propietaria, además de los títulos de propiedad personales y la documentación contable de la empresa.

El empresario se encuentra en situación de libertad provisional. Alonso desapareció de Tordesillas en agosto de 2008 a raíz de lo ocurrido y no fue hasta primeros de septiembre cuando se puso en contacto con la Guardia Civil de Valladolid para informar de que se hallaba en Fuerteventura y para expresar su disposición a entregarse ante lo que entonces calificó de "presión mediática".

La denuncia de los hechos, que llevaron al industrial a huir a dicha isla canaria aprovechando que allí residía un cuñado, situó a su hijo, entonces concejal de Juventud en el Ayuntamiento de Tordesillas, Mario Alonso, como presunto implicado en la estafa, hasta el punto de que éste se vio obligado a dimitir de su cargo. Sin embargo, el ex edil tordesillano ha sido eximido de responsabilidad en el procedimiento que instruye Instrucción 2.

El acusado declaró por vez primera en el Juzgado de Instrucción 2 de Valladolid, encargado del caso

VALLADOLID, 30 (EUROPA PRESS)

El administrador único de la empresa constructora Rialca T. S.L. y con sede social en Tordesillas (Valladolid), Ricardo Alonso, reconoció hoy, en su primera declaración judicial prestada en Valladolid, que el montante que adeuda a distintas empresas subcontratadas y bancos podría elevarse a unos 3 millones de euros, la misma que en el verano de 2008 le llevó a fugarse y a recalar en Fuerteventura tras ser denunciado por los empresarios afectados como autor de un supuesto delito de estafa.

El denunciado compareció hoy ante el juez de Instrucción número 2 de Valladolid, encargado del caso, y prestó por vez primera declaración en la capital del Pisuerga, ya que hasta la fecha sólo lo había hecho en el Juzgado de Instrucción 2 de los de Puerto del Rosario (Fuerteventura), precisamente después de que se entregara a la Guardia Civil y pusiera fin de este modo a una fuga durante la cual sus perseguidores llegaron a creer incluso que se hallaba en Rumanía, donde desarrollaba varias promociones urbanísticas.

El industrial, cuya declaración en el Edificio de los Juzgados de Valladolid se prolongó por espacio de más de dos horas, compareció acompañado de su abogado y ratificó su primera declaración prestada en Fuertevuentura. Así, reconoció que el montante que adeuda oscila entre los 2 y 3 millones de euros--inicialmente se barajaron cinco millones, 3 a las subcontratas y 1,9 a los bancos--y atribuyó lo ocurrido a que llegó un momento en que no pudo pagar y además los bancos se negaron a concederle crédito, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En su declaración, en la que estuvieron presentes tres acusaciones particulares en representación de media docena de empresas afectadas, entre ellas Construtec Castilla S.L, a la que adeuda más de 240.000 euros, Ricardo Alonso recordó que Rialca fue constituida con un capital social de 3.000 euros, posteriormente ampliado a 90.000, y, sin embargo, apuntó que en 2007 la sociedad llegó a facturar una cifra de negocio por valor de cuatro o cinco millones de euros. Eso sí, el declarante precisó que no tenía bienes propios y que toda la maquinaria de la empresa era de alquiler.

Ante ello, el juez instructor requirió al acusado para que aporte los títulos de propiedad de distintas promociones de la que Rialca era propietaria, además de los títulos de propiedad personales y la documentación contable de la empresa.

El empresario se encuentra en situación de libertad provisional. Alonso desapareció de Tordesillas en agosto de 2008 a raíz de lo ocurrido y no fue hasta primeros de septiembre cuando se puso en contacto con la Guardia Civil de Valladolid para informar de que se hallaba en Fuerteventura y para expresar su disposición a entregarse ante lo que entonces calificó de "presión mediática".

La denuncia de los hechos, que llevaron al industrial a huir a dicha isla canaria aprovechando que allí residía un cuñado, situó a su hijo, entonces concejal de Juventud en el Ayuntamiento de Tordesillas, Mario Alonso, como presunto implicado en la estafa, hasta el punto de que éste se vio obligado a dimitir de su cargo. Sin embargo, el ex edil tordesillano ha sido eximido de responsabilidad en el procedimiento que instruye Instrucción 2.

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