Sábado, 21.10.2017 - 05:43 h

El PP considera que Moix es ya un estorbo y que debe dimitir o ser cesado

El futuro de Manuel Moix, Fiscal Jefe Anticorrupción, está pendiente de una conversación con el Fiscal General del Estado, José Manuel Maza. 

En el PP le dan por amortizado. Consideran que ningún cargo debe tener relación con paraísos fiscales y, mucho menos, con el innombrable Panamá.

Manuel Moix

El futuro de Manuel Moix pende de un hilo. El Fiscal Jefe Anticorrupción mantendrá esta misma noche o mañana por la mañana una conversación con el Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, en la que se decidirá si continúa en el puesto. El Gobierno descarga en Maza la decisión, pero en el PP crece la opinión de que Moix debe marcharse por su propia voluntad o ser cesado. Ya le dan por amortizado.

Fueron varios los diputados del PP que preguntados esta mañana por Moix y la sociedad en Panamá que heredó de su padre y que comparte con sus otros tres hermanos. Todos ellos consideraban en privado que el Fiscal Jefe Anticorrupción no puede continuar en su cargo después de destaparse este caso: "Es legal, pero no es ético", decía un parlamentario de los más jóvenes.

Otro diputado veterano del PP, que lleva muchos años en política, consideraba que "probablemente sea injusto, pero lo mejor es que no siga". Son tiempos duros para el PP, con Ignacio González en prisión provisional y con Mariano Rajoy citado a declarar en persona como testigo del caso Gürtel, de forma que en la bancada popular quieren huir de cualquier posible escándalo que pueda comprometer al partido.

"Lo mejor es que alguien del Gobierno le invite a marcharse y que, si no lo hace, sea el Fiscal General quien le diga que ha perdido su confianza", añadía. Es decir, o Moix se marcha (él ya ha afirmado que no tiene ningún apego al cargo) o Maza debería tomar la decisión

En el PP son varias las fuentes que insisten en que el partido debe huir de cualquier caso de dudosa legalidad o ética, de forma que no quieren que ningún escándalo afecte al principal objetivo del Gobierno de Rajoy: la recuperación económica. En el caso de Moix son contundentes: "La mujer el César no solo debe serlo sino parecerlo". En las filas del PP llaman la atención sobre el hecho de Panamá, un país innombrable para algunos. "Panamá ya le costó el cargo a Soria, que era amigo íntimo de Rajoy. No puede haber nadie con alguna relación con ese país", consideran.

Catalá tampoco ha defendido a Moix en los pasillos del Congreso y se ha limitado a decir que no es un cargo de confianza de este por lo que no es una cuestión de este su cese sino que eso le corresponde al fiscal general del Estado.

Los populares tampoco quieren que la oposición, con un Pedro Sánchez renacido, les pueda reprochar "uno y otro día" que ellos tienen a cargos en altas instituciones del Estado con una participación en una empresa radicada en una paraíso fiscal.  

En las filas populares existe la sensación de que hay una cacería contra ellos por parte de un sector de la judicatura. No solo por el caso de Moix, sino también por la declaración en persona de Rajoy en Gürtel.

Moix tampoco recibe ya el respaldo de los fiscales que le apoyaron en su día. En un comunicado, la Asociación de Fiscales considera que "el actual fiscal jefe Anticorrupción debe poner su cargo a disposición del fiscal general del Estado", aunque "no se cuestiona en ningún momento la legalidad de la actuación". ¿La rázon? "Las últimas informaciones suponen un claro menoscabo a la imagen de la carrera fiscal". Moix está solo.

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