Miércoles, 18.10.2017 - 17:26 h

Rajoy da la cara en una moción en la que Iglesias intenta tender la mano a Sánchez

Pablo Iglesias ha asumido una mínima autocrítica sobre errores pasados para intentar atraer al nuevo PSOE de Sánchez en la moción de censura contra Rajoy.

El Presidente del Gobierno ha intervenido por sorpresa para replicar los discursos de Irene Montero y Pablo Iglesias, al que ha intentado desprestigiar como candidato.

La corrupción, los refranes y Quevedo centran la primera sesión plenaria de la moción de censura

Las intervenciones de Mariano Rajoy han sido la principal sorpresa durante la primera jornada de la moción de censura que ha debatido este martes el pleno del Congreso de los Diputados. Moncloa había sugerido que el Presidente del Gobierno se podía parapetar en sus ministros y que éstos estaban preparados para defender al "jefe" de los previsibles ataques. Sin embargo, a medida mañana saltó la sorpresa: cuando Irene Montero terminó su primera intervención, Rajoy cogió un taco de papeles que tenía en su escritorio, se levantó y subió a la tribuna del hemiciclo para replicar a la formación morada. Llevaba el discurso preparado y estudiado, lo que da una idea de que tenía todo previsto y que en los días previos quiso jugar al despiste..

Montero abrió a las 9:00 horas el debate con un discurso elaborado en torno a la idea de la corrupción que asola al PP y a la llamada "trama" de los poderes fácticos. "¡Qué vergüenza!", ha repetido hasta en doce ocasiones la portavoz del grupo confederal de Unidos Podemos. Ha citado personalmente a varios ministros, pero ninguno ha querido replicar a la número dos de Pablo Iglesias, y ha enumerado los 66 casos en los tribunales que afectan a los populares. Corrupción, corrupción y más corrupción, en resumen. Algunas frases pronunciadas por Montero han sido: "Y mientras se están metiendo dinero en el bolsillo", "que devuelvan lo robado", tienen que "reponer lo robado a la Hacienda pública, hasta el último céntimo" o "el PP ha convertido la corrupción en una forma de Gobierno". La portavoz ha crecido este martes como oradora, aunque en ocasiones ha elevado el tono, lo que le ha restado credibilidad.

Rajoy, por su parte, ha empleado el tono más irónico y socarrón para replicar tanto a Irene Montero como a Pablo Iglesias. Son los momentos en los que el Presidente del Gobierno está más cómodo en la tribuna. ¿Por qué ha subido él a la tribuna y no sus ministros? Lo explica a Lainformacion.com uno de sus asesores: "Es una moción de censura contra él; Rajoy es el que tiene que quedar bien". El Presidente del Gobierno se ha explayado, con sendas intervenciones en las que ha intentado desmontar los ataques de la formación morada asegurando, entre otras cosas, que si quieren cambiar el país lo que tienen hacer es ganar las elecciones. "Para perder cualquier candidato vale, incluso usted, señor Iglesias Turrión", ha ironizado.

En los turnos de palabra de Pablo Iglesias ha repetido una y otra vez la palabra "trama" y ha calificado a Rajoy como "el presidente de la corrupción". Una de las novedades de su discurso ha sido pronunciar una mínima autocrítica sobre lo sucedido hace algo más de un año, cuando el voto de Podemos a Pedro Sánchez hubiera desalojado al PP del Gobierno. Iglesias ha tendido, esta vez sí, la mano al nuevo PSOE de cara al futuro, sabedor de que esta moción de censura está muerta y que la victoria de Pedro Sánchez podría abrir una nueva etapa de entendimientos entre ambos. En sus propuestas económicas no hay novedades, pero sí planes concretos como un impuesto a los bancos, otro a las grandes fortunas y acabar con las SICAV. 

Fuentes del Gobierno han calificado el discurso de Iglesias, leído en gran parte, como un texto plagado de "mentiras" y "aburrido", una interpretación similar a la que ha hecho Ciudadanos. Desde Moncloa, por cierto, se ha sacado pecho de la intervención de Rajoy elaborada con mimo por el gabinete del Presidente que, dicen, ha superado incluso a las alabadas alocuciones con motivo de la investidura en octubre. Uno de los mantras que ha repetido varias veces ha sido: "Le interesa que las cosas vayan mal".

En la parte dedicada a su programa de Gobierno, Iglesias ha enumerado un serie de propuestas para combatir la corrupción y ha hecho alusión a cinco "vectores": la transición energética, una política industrial activa que impulse el desarrollo de sectores estratégicos basados en la innovación y la digitalización, acabar precariedad laboral y la pobreza salarial, un "cambio en el patrón de distribución de la riqueza" y un "plan integral de medidas que impulsen un cambio de modelo social". Te interesa leer: La coleta de Iglesias, Rosa Parks y los libros del ministro Méndez de Vigo, los detalles de la moción de censura.¿De dónde sale el dinero?Para conseguir implementar todas estas medidas, Iglesias ha propuesto los siguientes ejes de financiación: una "moderación y retraso del objetivo de reducción del déficit (aunque estamos comprometidos con dicha reducción, pensamos que su ritmo debe de ser más paulatino), un "aumento de los ingresos derivados del mayor crecimiento económico (la política presupuestaria tendría un efecto expansivo, redundando en una mayor recaudación para la Hacienda Pública, por un valor aproximado de 4.500 millones de euros) y una "reforma tributaria que refuerce la progresividad fiscal y la lucha contra el fraude, que supondría unos ingresos para el Estado y la Seguridad Social por valor de aproximadamente 8.000 millones de euros".El candidato de Unidos Podemos también ha anunciado una serie de medidas para mejorar el sistema tributario: "Lucha contra el fraude fiscal (permitiría recaudar en un primer momento 1900 millones de euros), un impuesto de solidaridad a las grandes fortunas (recaudación: 900 millones de euros), un impuesto de solidaridad a los beneficios de los bancos (8% de estos beneficios, lo que permitiría recaudar unos 1.000 millones de euros), la eliminación de las desgravaciones de los grandes grupos empresariales en el impuesto de sociedades (recaudación: 1.400 millones de euros), el incremento de la tributación sobre las rentas del capital (recaudación: 700 millones de euros), la eliminación de las SICAV (recaudación: 400 millones de euros) así como las bonificaciones a las empresas en la cuota de la Seguridad Social (ingresos para la Seguridad Social: 1700 millones de euros)".

Otra parte importante del debate matutino ha sido la alusión a Cataluña y el desafío independentista. Irene Montero ha acusado al PP de "prender la mecha" y de ser una fábrica de independentista con el recurso al Estatut. Ha arremetido también contra el líder del los populares catalanes, Xabier García Albiol, a quien ha llamado un "xenófobo confeso" y ha hablado de España como un "país plurinacional". "Para nosotros Cataluña nunca ha sido un problema para España", ha añadido. Rajoy solo ha dejado clara una cosa al respecto: que Pablo Iglesias no sabe qué hacer con la soberanía nacional. Y sin esa idea clara, no puede ser presidente. Ni Turrión, ni nadie.

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