Programa económico de los candidatos a la Generalitat

Los secesionistas pasan de la economía y olvidan la fuga de empresas ante el 21-D

La Banca Pública, la Hacienda Catalana y la mayor carga fiscal sobre las grandes fortunas, entre las principales medidas propuestas

La campaña hacia el 21-D llega a su fin
La campaña hacia el 21-D llega a su fin / EFE

Apenas unas horas antes de la cita electoral en Cataluña, los partidos independentistas han dado el todo en materia política y en sus propuestas territoriales, para dejar la economía en un segundo plano... o más allá. A la poca concreción de medidas en algunos casos se suma un detalle muy llamativo: ninguna de las tres fuerzas independentistas (Junts per Catalunya, la CUP y ERC) plantean medidas en este ámbito para favorecer el retorno de las empresas a su territorio, y esto pese a que más de 3.000 firmas han trasladado su sede social fuera de Cataluña desde el 1-O. En ese periodo, la fuga de depósitos ha sido más que notable.

El programa de JxCat, que lidera Carles Puigdemont, es el menos concreto de todos desde el punto de vista económico de cara al 21-D, una característica -la vaguedad en las iniciativas propuestas- que se extiende también al texto diseñado por la CUP. Con todo, el partido que encabeza el expresidente de la Generalitat sí plantearía una cotización progresiva para los autónomos en función de sus ingresos y el de Carles Riera pone sobre la mesa la creación del Banco Central Catalán y de la Banca Pública.

El tercer independentista en liza, ERC, desgrana más sus medidas económicas y hace una apuesta fuerte por la fiscalidad. La formación de Oriol Junqueras se decanta por rebajar el tipo mínimo del IRPF del 12 al 11%, por elevar los impuestos a las rentas inmobiliarias de mayor valor o por simplificar el impuesto Sobre Sociedades para las pymes con un tipo único del 20% que no permitiría acogerse a deducciones.

En el bloque constitucionalista, el PSC centra su apuesta tributaria en la creación de una Hacienda Catalana y en una reforma que ponga el punto de mira y aumente la carga fiscal que actualmente soportan las rentas más altas. Miquel Iceta es partidario, además, de crear un Consorcio Tributario de Cataluña que comparta la gestión, recogida, liquidación e inspección de todos los tributos. 

Los Ciudadanos de Inés Arrimadas también proponen una rebaja del tramo autonómico del IRPF a la clase media trabajadora para equipararlo a la media nacional. Ven factible reducir, además, Transmisiones Patrimoniales en la vivienda mediante una escala progresiva. La formación naranja implantaría un complemento salarial para jóvenes menores de 30 años o incentivos para las empresas que apuesten por la estabilidad.

Otro punto que llama la atención es que solo el PP asegura en su programa que revertirá la subida de impuestos propios aprobada por el último Gobierno de la Generalitat y que incluía, entre otras cosas, el impuesto a las bebidas azucaradas o a las grandes superficies. Los de Xavier García Albiol ponen sobre la mesa la reducción de las cargas fiscales a las empresas, la simplificación de los tramos autonómicos en el IRPF en rentas medidas y bajas y la reducción de Transmisiones Patrimoniales a la mitad (6%).   

Catalunya En Comú-Podem pide recuperar Sucesiones, reformar Patrimonio o aplicar un IVA superreducido a los bienes de primera necesidad. Al mismo tiempo pretende eliminar los beneficios fiscales con que cuentan los sectores  más privilegiados y por crear un impuesto a la banca que afectaría a las entidades con viviendas desocupadas o a las que hayan obtenido plusvalías mediante desahucios. 

Energía más verde y sostenible

En materia energética, las propuestas hacia una energía más verde y sostenible se cuelan en la gran mayoría de los programas: aumentar la inversión en renovables, autoconsumo, cierre de los reactores nucleares de más de 40 años... son algunas de las ideas más repetidas. Sin embargo, en este punto existe un problema evidente, la capacidad de maniobra de la comunidad autónoma.

De hecho, el Govern aprobó con el respaldo de todos los grupos una ley de transición energética, la Ley Catalana de Cambio Climático, pionera en este ámbito, que se encuentra paralizada actualmente al haberla recurrido el Gobierno Central ante el Tribunal Constitucional. 

De momento y ante el temor al boicot a los productos catalanes que ya están percibiendo algunas firmas, los empresarios de esta autonomía han publicado un vídeo donde explican que cualquier medida contra sus productos afecta no solo a Cataluña, sino también al resto de España. 

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