Domingo, 21.01.2018 - 04:08 h

La madre del cabo Soria muerto hace dos años en Líbano llora y pide justicia

El cabo Francisco Javier Soria murió hace justo dos años en Líbano. Su madre atiende a Lainformacion.com y pide a la nueva ministra de Defensa que investigue lo sucedido.

Denuncia que Pedro Morenés, el anterior ministro, ni siquiera le dio su pésame y que Rajoy solo publicó un tuit. "La muerte de un soldado para España vale 220.000 euros".

SORIA2

Se llama Margarita Toledo y es la madre de Francisco Javier Soria, cabo del Ejército español que murió en Líbano el 28 de enero de 2015 durante un bombardeo israelí. Ella prefiere no hablar de muerte, sino de "asesinato". Su historia emociona, por ejemplo cuando cuenta que su marido estaba viendo la televisión y se enteró a través de la pantalla, de que su hijo había muerto.

Ahora se siente abandonada. Necesita cariño. Un cariño que, según denuncia, no le dio el exministro de Defensa, Pedro Morenés. Dice que cuando se celebró el funeral no le dio ni el pésame. Rajoy tampoco le trató como hubiera deseado, ya que únicamente envió un tuit y Margarita no tiene Twitter.

Lanza una petición a la nueva ministra Cospedal, habla de patriotismo y de las supuestas "misiones de paz" del Ejército español. Asegura que no busca dinero, que solo quiere justicia.

Se cumplen este sábado dos años de la muerte de su hijo en Líbano. ¿Cómo se siente?

Mal. Cada vez peor. Estoy cansada de que parece que tengo que estar mendigando una justicia cuando tenía que haber sido el Gobierno el que hubiera movido esto, no yo. No estoy pidiendo indemnizaciones. Solo quiero saber por qué murió mi hijo.

¿Qué explicación ha recibido? ¿Cómo se encuentra la investigación abierta en la Audiencia Nacional?

El juez Andreu ha pedido a Israel si existe alguna causa abierta. También está pidiendo informes para abrir una causa. Pero por mucho que pregunta no le dan ninguna respuesta. Lo que no descarto es abrir otras vías.

¿A qué se refiere?

Yo voy a ir donde tenga que ir, donde sea. Como madre quiero saber por qué murió mi hijo. A mí no se me ha dado ninguna explicación. Mi hijo se fue a Líbano porque su país lo mandó allí en servicio humanitario. Mi hijo no estaba en una zona de guerra. Israel se puso a disparar a una posición donde estaban muchísimos soldados españoles. A mi hijo lo mata un obús que iba con unas coordenadas. Fueron dos horas y algo con el objetivo de masacrar a los españoles. Se metieron en un búnker y mi hijo fue el primero que murió. Querían matarlos a todos. Y a este país, su país, el que lo manda allí, le ha dado igual. Estos que tanto aman a su patria y a su bandera han vendido la muerte de mi hijo, que ha costado 220.000 euros.

Que es la indemnización que recibió...

Yo no. La indemnización la ha recibido su esposa. A mí no me pertenece. Yo no busco ni un solo euro, solo quiero justicia. Justicia no es que el Gobierno salga diciendo que ha sido una carrera de errores sin intencionalidad. ¿Perdone? ¿Ya no se investiga más? ¿Se puede matar a un militar y no pasa nada? No entiendo que no se honre a los militares y no se cuide a nuestros militares. ¡Qué no eran animales! A los animales se le trata mejor. Eran medio centenar de hombres que no sabían de dónde les venía el fuego. Era fuego amigo. No fue un disparo al aire. Sabían muy bien las coordenadas de dónde estaban los españoles.

¿Se siente abandonada por el Gobierno?

Me siento abandonada, por supuesto, por supuestísimo. Pedro Morenés no hizo nada por investigar lo que ocurrió. Se han contentado con la indemnización. La muerte de un soldado para España vale 220.000 euros. No entiendo que no se investigue por qué se dispara con el objetivo de masacrar a los militares españoles. 

¿Cómo fue el trato que le dio Morenés, el exministro de Defensa?

No he tenido ningún contacto con él. Cuando estuvo en el funeral de mi hijo en Córdoba no sabía siquiera que yo era su madre. Le daba el pésame a la madre de mi nuera. No he tenido contacto con nadie ni he sabido nada. Mi marido estaba viendo la tele cuando se enteró de la muerte de mi hijo. El único contacto que he tenido ha sido con sus compañeros y sus mandos, que han sido quienes se han preocupado por saber cómo estábamos. Nosotros no somos nadie.

¿No le llegó a dar el pésame el ministro?

A mi nadie me dio nada. Rajoy envió un tuit. Quitando eso a mi nadie me ha dado el pésame. Parece que no somos nadie. Y lo vuelvo a decir: los militares españoles no valen nada y las familias menos. Esto es exagerado.

La nueva ministra de Defensa está mostrando una nueva sensibilidad hacia las víctimas del Yak-42. ¿Qué le pide a Cospedal?

Lo único que le pediría a la ministra es que investigara y me diera una explicación, lo que no hizo Morenés. Yo quiero saber por qué murió mi hijo. Ahí no se ha investigado nada, está clarísimo. Me gustaría decirle a la ministra que las familias de los militares españoles tenemos sentimientos. Nosotras parimos a los soldados, les hacemos hombres y luego ellos se van a luchar por el país al que tanto aman. Ellos sí son patriotas, no los que se dan golpes en el pecho y luego no hacen nada. A mi hijo ser patriota lo único que le valió es tener la bandera de España sobre su ataúd. Le pido que tenga más sensibilidad. Y también quisiera pedirle que se investigue muy bien la muerte de nuestros soldados. ¿Por qué murió mi hijo? No fue una enfermedad, fue asesinado.

¿Le vale con que la ministra le reciba en el Ministerio de Defensa?

A mí me vale que me reciba. Pero no me vale que me diga lo siento mucho y adiós muy buenas. A mí me vale que se investigue por qué asesinaron a mi hijo. Ahora, después de dos años, que me diga que lo siente no me es suficiente. Más que lo siento yo no lo siente nadie. A mi hijo le quitaron la vida con 36 años. Su hija nació a los cinco días de morir él. A mí no me vale con que la ministra me dé una palmadita en la espalda. Yo quiero que se investigue por qué se está durante más de dos horas masacrando a los militares españoles. Les tiraron hasta bombas de racimo, cuando están prohibidas. 

¿Cómo se sienten los compañeros de su hijo dos años después?

Sus compañeros lo recuerdan y hablan muy bien de él. Pero no pueden hablar. 

¿Qué les diría a aquellos que piensan o afirman que el Ejército español participa en misiones de paz?

(Ríe). Yo digo que mejor no alistarse en el Ejército. ¿Para qué a alistarse en el Ejército si luego vas a ser abandonados? Somos muchos: estamos nosotros, los del Yak-42, los del Cougar [en Afganistán]... Hay madres que no saben por qué sus hijos murieron. Yo pensé que mi hijo estaba en una misión de paz.

¿Y lo era?

Él decía: mamá, estoy en una misión de paz, ya he ido otras veces, colaboro con niños. A él le gustaba aquello. Ójala hubiera estado en un sitio de más riesgo y hubiera tenido un fusil para poder defenderse. Pero no pudo defenderse. No podían responder a ese fuego amigo. No pensaban que en la vida un aliado les fuera a disparar de esa manera. A mí eso de las misiones de paz me produce risa. De misión de paz nada. 

Ahora en portada

Comentarios