Domingo, 19.11.2017 - 08:19 h

Más de 2.000 policías y guardias civiles, listos para actuar en Cataluña por el 1-O

La 'Operación referéndum' plantea un despliegue de policías y guardias civiles en tres fases a lo largo de las próximas semanas para evitar el 1-O.

El plan interno de Interior, en el que se contempla retirar urnas, ha sido diseñado por el antiguo DAO, Florentino Villabona, que aún continúa en sus funciones. 

Más de 2.000 policías y guardias civiles, listos para actuar en Cataluña por el 1-O

Más de 2.000 policías y guardias civiles se encuentran listos para cumplir órdenes en Cataluña si el Presidente del Gobierno lo autoriza. Se trata de un despliegue especial contemplado en la llamada 'Operación referéndum', un plan interno que ha elaborado la Secretaría de Estado de Seguridad en colaboración con las cúpulas del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil. El Ejecutivo es quien tiene en su mano autorizar este operativo en ciudades y pueblos catalanes para evitar que se celebre la consulta anunciada para el 1 de octubre.

Tenemos estudiados "todos los escenarios" y contempladas "todas las vías de actuación" para defender la soberanía nacional. Así responde el Gobierno de Rajoy cada vez que se le pregunta por las medidas que tomará para evitar el referéndum. Entre ellas se incluye desde la aplicación del artículo 155 de la Constitución -que no está descartado- o este plan de coordinación entre Policía Nacional y Guardia Civil que fue diseñado por los antiguos directores adjuntos de cada cuerpo, Florentino Villabona y Pablo Martín, mandos que aún continúan al frente de sus competencias de manera interina.

En la 'Operación referéndum' se contempla un despliegue especial de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado con motivo del 1-O concretado en tres fases, según las mismas fuentes. La primera pasaría por incrementar la seguridad en aquellos edificios del Estado en Cataluña ante el riesgo a ser atacados u ocupados por radicales. La segunda pasaría por la retirada de urnas y el cierre, llegado el caso, de centros públicos convertidos en colegios electorales. Y la tercera y última pasaría por una presencia en las calles de unidades antidisturbios para contener posibles disturbios públicos como acampadas al estilo 15-M.

Hay que recordar que las juventudes independentistas llevan tiempo promoviendo una ocupación pacífica de las calles catalanas si el Gobierno español impide la celebración del referéndum. Estas acampadas, similares a las vividas en la Puerta del Sol, paralizarían la ciudad y crearían un problema de seguridad ciudadana para los responsables policiales. Antidisturbios y GRS de la Guardia Civil

La operación diseñada por la cúpula del Ministerio del Interior contempla el despliegue de agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los conocidos como antidisturbios, en las grandes ciudades y de profesionales de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) en núcleos de población sin presencia del Cuerpo Nacional de Policía. En Barcelona se encuentra la sede permanente de la II sección de la UIP y, además, hay dos de ellas situadas a poca distancia de la región: la III sección de Valencia y la XI de Aragón. En cuestión de tres horas llegarían al centro de la capital catalana.

Los GRS de la Guardia Civil, por su parte, disponen de una unidad permanente en la ciudad condal, la IV, y de dos en Valencia, la III, y Zaragoza, la V. El despliegue diseñado por Interior, en definitiva, contempla la llegada de unos 2.200 agentes a Cataluña, según fuentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado, adicionales al habitual operativo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la comunidad autónoma.

Hay que recordar, además, que España se encuentra actualmente en alerta 4 antiterrorista con medidas adicionales de refuerzo después de los atentados en Cataluña. El nivel 5, que nunca se ha alcanzado, supondría el despliegue del Ejército en lugares como aeropuertos, estaciones de tren o centrales nucleares.Agentes de la Policía se ofrecen como voluntarios a retirar urnas si el Gobierno lo necesita

Las fuentes consultadas destacan el papel jugado en el diseño de esta 'operación referéndum' por parte del actual Comisario General de Seguridad Ciudadana, Juan Carlos Castro, profesional experimentado en labores de protección policial. 

En la Policía y Guardia Civil, el ambiente general ante el referéndum anunciado para el 1-O es de malestar. Algunos agentes han propuesto a sus superiores, con cierta ironía, que si el Gobierno necesitara voluntarios para acudir a Cataluña a retirar urnas ellos se ofrecían. La sensación de inquietud es aún mayor entre los miembros de la UIP, que serían los que se desplegarían sobre el terreno, debido a que los Mossos d'Esquadra no les facilitaron la imagen del terrorista de Las Ramblas, Younes Abouyaaqoub, mientras se encontraba huido. Según fuentes policiales les dijeron que se la harían llegar cuando la difundieran a la prensa.

En la consulta del 9-N, el Ministerio del Interior ya realizó un despliegue policial con motivo de la consulta. Entonces, en 2014, llegaron a Cataluña unos 400 agentes de la UIP y en torno a 700 miembros de los GRS que no tuvieron que actuar en aquella ocasión.

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