Jueves, 18.07.2019 - 07:27 h

El entorno de ERC apuesta por un ejército fuerte y Artur Mas cree que no es prioritario

  • Mas confía en que una Catalunya independiente no saldría de la OTAN, por lo que no tendría sentido destinar recursos a defensa cuando la tendencia es compartir recursos militares.
  • Organizaciones afines a ERC defienden el modelo noruego, un ejército profesional, operativo con 35.000 miembros y coordinado por un Ministerio de Defensa.
  • En el Ejército nacionalista se aceptarían miembros de las Fuerzas Armadas española, previa selección del "personal más crítico y comprometido con la nación catalana".
Los Mossos

El nacionalismo catalán lleva años diseñando distintos escenarios y estructuras para que el futuro Estado catalán, salido de un referéndum o de una declaración unilateral de independencia, funcione a la perfección desde el primer día. Una de las claves de una hipotética Cataluña soberana será la política de seguridad y de defensa, un asunto en el que los dos principales partidos que conforman el Gobierno catalán tienen diferencias dificiles de conciliar.

Mientras que Assamblea Nacional Catalana (ANC)-en la que ERC tiene un peso muy importante a través de cargos y ex cargos vinculados al partido y que está presidida porCarme Forcadell, ex edil de los republicanos- y el think tank nacionalista para temas de seguridad Centro de Estudios Estratégicos de Cataluña (CEEC), presidido por un alto ex el alto cargo de la Generalitat y ex responsable de los Mossos d'Esquadra, asesor ahora a ERC, apuestan por un Ejército en toda regla, al estilo del danés o el noruego; el presidente de la Generalitat, Artur Mas, tiene claro que el modelo a seguir es el deCosta Rica o Panamá, sin ejército, pero con una policía militarizada.

Mientras, en ERC se debaten entre un ejército convencional -que resultaría caro-, crear una fuerza de élite y contribuir a un sistema común de defensa europeo o llegar acuerdos de defensa con países como Francia.

La propuesta de más peso en cuanto al futuro ejército catalan, pequeño pero ampliamente operativo, es sin duda la de CEEC y en ella se basa la ANC para realizar sus informes. Mientras, que Mas solo ha dejado entrever su modelo en alguna ocasión, dejando claro que el ejército de Catalunya no es una prioridad, y se ha manifestado en alguna ocasión, confiado en que la Catalunya independiente no saldrá de determinadas instituciones, asegurando que "estamos dentro de un marco conjunto que es la OTAN y la UE, así que no tiene sentido destinar recursos a defensa cuando la tendencia es compartir recursos en seguridad y a escala militar".El informe Sellarés

El Centro de Estudios Estratégicos de Cataluña (CEEC), presidido por Miquel Sellarès, primer director general de Seguridad de la Generalitat de Cataluña, vinculado a los proyectos políticos de Jordi Pujol en los 70 y cofundador de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y de Asamblea de Cataluña, una plataforma que nació como oposición a la dictadura franquista, asegura que la principal prioridad del ejército sería mantener la independencia del Estado catalán.

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En un informe de 16 páginas, titulado La futura fuerza de defensa de Cataluña se establecen las bases de la futura política de defensa nacional, que sería parecida a la de países con dimensiones y población similares a la de Catalunya, como Noruega, Dinamarca o los Países Bajos.

¿Y cómo se financiaría el futuro ejército? Para el laboratorio de ideas presidido por Sellarés, la financiación no supondrá problema alguno, ya que asegura que el ejército se podría financiar con el dinero que Cataluña "regala" a Españar. Sin embargo, la cifra necesaria para sostener un ejército de entre 30.000 y 35.000 efectivos supondría un coste de entre 2.800 y 3.500 millones de euros -entre el 1,3% y el 1,6% del Producto Interior Bruto (PIB) catalán.

Con respecto al presupuesto de la Generalitat, supondría hasta un 17% de los 20.373 millones previstos para este año, lo mismo que, por ejemplo, dedica la Junta de Andalucía para educación. Sin embargo, apuntan los autores del estudio que Cataluña da un 10% de su PIB a España, 22.000 millones de euros.Las prioridades

Los autores, que realizaron el informe con el objetivo de abrir el debate de la normalización de la defensa nacional, fijan como prioridad del ejército el mantenimiento de la integridad territorial y responder a cualquier amenaza y proteger a los ciudadanos catalanes, no sólo los que residen en Cataluña, también la de los 185.000 presentes en países de los cinco continentes.

La implantación de un Ejército catalán estaría basada en la necesidad de afrontar amenazas y riesgos, como la importante dependencia energética del exterior, la proliferación de armas de destrucción masiva, el terrorismo yihadista, la delincuencia organizada y la descomposición de los Estados debido a la corrupción, el abuso del poder y el debilitamiento de las instituciones. Los pasos a seguir son los de Quebec y Escocia, que, según señala el estudio, hace llevan años hablando de Ejército propio.Industria militar

En el informe se asegura que el futuro despliegue militar tendría efectos positivos en la industria de defensa y en la I+D catalana, lo que supondría un incremento importante de ingresos. Y apunta que que empresas como Navantia, Airbus, Indra, Santa Bárbara o EADS se han instalado fuera de Cataluña por razones políticas, pero que esta situación podría cambiar con el nuevo escenario.

Para poder poner en marcha el ejército, serían necesarios hasta 35.000 efectivos, un número incrementable si se aplicase el servicio militar obligatorio. Admiten que la idea de un cuerpo armado dirigido desde la Generalitat no es tan descabellada, ya que los Mossos d'Esquadra suman e 15.000 efectivos, 24.000 con los policías locales.

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El primer objetivo sería iniciar conversaciones diplomáticas para entrar en la OTAN y la Unión Europea. El segundo paso sería la creación de un Ministerio de Defensa y la incorporación a los programas de asesoramiento militar más prestigiosos.

Posteriormente se desarrollaría el organigrama del ministerio de Defebsa y se empezaría a captar a los componentes del nuevo Ejército, que tendrían que cumplir tres requisitos: haber nacido en Cataluña, hablar catalán correctamente y tener formación militar.El modelo de CiU

El vicepresidente catalán, Francesc Homs, ha desvinculado a la Generalitat del informe publicado por la Asociación Nacional Catalana, en la línea de otros estudios pertenecientes a organismos vinculados a ERC, sobre la conveniencia de crear un ejército después de que Catalunya consiguiera su independencia.

La Generalitat baraja desde hace años un modelo de Defensa similar al costarricense, con una policía militarizada y acuerdos de defensa con otros países. En el caso de Costa Rica, Estados Unidos y los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA). El ideario de este modelo fue precisamente un catalán, el presidente costarricense José Figueres Ferrer en 1948.

En Catalunya, este modelo se traduciría en un proceso de militarización y formación ecuestre para algunos efectivos de los Mossos d'Esquadra y compartir recursos con la Unión Europea y la OTAN. La Generalitat se olvida que una Catalunya independiente saldría de estos órganismos internacionales.

Costa Rica y su vecina Panamá son de los pocos países del mundo, que con cierto peso demográfico y territorial, no dispone de un ejército regular. Pueden costearlo, sin embargo prefieren prescindir de él. ¿Cómo mantienen el orden, la paz y la estabilidad dentro de sus fronteras? ¿Cuáles son las herramientas de las que disponen para defenderse de posibles agresiones externas a su integridad territorial y económica?Policía militarizada y servicios de inteligencia

La fórmula con la que Costa Rica ha suplido sus fuerzas armadas es la existencia de una policía militarizada. Los cuerpos de seguridad del país no han perdido nunca su carácter civil, sin embargo dispusieron de cierto arsenal y competencias militares.

Hasta el año 1994, los medios y altos mandos de los cuerpos policiales tuvieron la obligatoriedad de recibir formación militar. En un país sin academias ecuestres, quien quisiera ascender dentro de las fuerzas de seguridad tenía que viajar al extranjero para conocer las estrategias de Defensa necesarias para organizar una buena política de Seguridad nacional.

La policía además disponía de lanzagranadas y armas de alto calibre, que fueron requisadas con la reforma de los años 90. También se les retiraron las tareas consideradas "militares" y se abolieron los rangos de coronel y teniente coronel por tener un matiz ecuestre. Sin embargo tenían que prevenir de posibles violaciones de la integridad territorial de Costa Rica.

Al mismo tiempo se creó la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional como órgano de información del presidente de la República en materia de seguridad nacional.15.500 efectivos policiales

Un total de 15.500 agentes de seguridad velan por la seguridad de casi 4.900.000 nicaragüenses. El cuerpo más conocido es la Fuerza Pública, pero hay otros departamentos, como el destinado a las drogas, los agentes que velan por la seguridad de la niñez, la Policía aduanera y fiscal, los guardacostas o los agentes municipales y de tráfico.

Los únicos que tienen algún tipo de relación con lo militar son los efectivos encargados de mantener la seguridad aérea.La falta de ejército no es un problema

La sociedad civil costarricense ha dado numerosas muestras de sentirse orgullosa de no disponer de fuerzas armadas.

Para más inri, los ciudadanos de este país pueden presumir de vivir en el tercer país más seguro de Latinoamérica, después de Chile y Uruguay, y el más seguro de Centroamérica, según la OEA. Tanto Costa Rica como Panamá son los países de Centroamérica donde menos delitos criminales se cometen y también donde más confianza se tiene en las fuerzas de seguridad, después de Nicaragua.

La estabilidad política que vive Costa Rica desde la década de los 40 y el menor tráfico de droga con respecto a sus países vecinos explica la baja tasa de armas de fuego del país. Tan sólo 4,5 por cada 100 habitantes mientras que en otros países como Guatemala llega al 15,8%.

Estos datos no deben entenderse como un reflejo de las implicaciones sociales que puede conllevar no tener un ejército, sino que cuestionan la necesidad de disponer de fuerzas armadas además de policía en un país con bajos niveles de delincuencia y con acuerdos de defensa con otros países.Diversa procedencia y con la nación catalana

Muchos de los mandos intermedios procederían de la Policía autonómica, pero asegura que también se aceptarían miembros de las Fuerzas Armadas españolas, "bien preparados gracias a su incorporación a la OTAN", previa selección de "aquel personal más crítico y comprometido con la nación catalana".

Sería necesarias tres nuevas leyes: la Ley de Defensa Nacional -que incorporaría las amenazas, la estructura y los procedimientos de activación de los instrumentos de Defensa-; el Reglamento de Reserva Territorial, que recogería los requisitos, misiones y procesos selectivos; y el Reglamento de Régimen Interior y Disciplinario, en el que se detallarían las escalas, categorías y las obligaciones de los militares.El modelo de ERC

La Generalitat se desvincula de cualquier idea que trate sobre la creación de un ejército en caso de que Catalunya se independizara de España. Propone formar militarmente a los Mossos para tener unas fuerzas de seguridad que suplan a los organismos armados.

El otro modelo que se encuentra en el debate sobre la política de Defensa que empleará la Generalitat si Catalunya se independiza definitivamente, es el que se mira en Noruega. El entorno de ERC, la Asociaicón Nacional Catalana, algunos expertos catalanes en Defensa y un think tank sobre Seguridad han realizado diversas propuestas que convergen en algunos puntos.

Una de esas coincidencias es la idoneidad de crear unas fuerzas armadas catalanas. Al igual que en el modelo de Mas se ehcaría mano de los Mossos como punto de partida. Se les daría formación para que ocuparan desde rangos básicos hasta cuadros medios.Ponen como ejemplo a Noruega

Las fuerzas armadas noruegas pueden considerarse como un organismo militar al uso, organizadas de la forma tradicional, con destacamentos de tierra, mar y aire que cumplen con tareas militares y civiles. El país nórdico es miembro de la OTAN y sus efectivos de guerra participan habitualmente en misiones internacionales.

Noruega puede llegar a disponer de alrededor de 110.000 combatientes si en algún momento necesitara movilizar de forma masiva a sus fuerzas armadas. De ellos tan sólo 26.000 son personal en activo, frente a los 83.000 que se encuentran en la reserva.

Además, los noruegos disponen de 100.000 veteranos de guerra. Catalunya apenas contaría con una reserva militar ni tampoco con veteranos de guerra. Tan sólo tendría entre 30.000 y 35.000 militares, en el caso de poder cumplir con esas expectativas.

Aunque el Comandante en Jefe sea el Rey Harald V, el máximo responsable de la Defensa es el ministro que ocupe esa cartera.

El servicio militar es obligatorio para todos los hombres, salvo algún tipo de causa médica. Tiene una duración de 12 meses y se tiene que realizar en una horquilla que va desde los 19 años hasta los 44.

Las mujeres también pueden ingresar en las fuerzas armadas del país, suponen el 8,5% del total de efectivos disponibles y el 31% de los empleos civiles.

El volumen de efectivos y materiales hablan de un ejército pequeño en comparación con otros países de sus mismas características, pero muy efectivo. Los noruegos pagan anualmente 3,74 millones de euros en mantener sus fuerzas de seguridad.

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