Domingo, 22.09.2019 - 02:36 h

El 'Gobierno Frankenstein', la carta de Sánchez si Rajoy no va a la investidura

En Ferraz cobra fuerza la posibilidad de que Sánchez intente una investidura inestable y precaria con Unidos Podemos, ERC, Convergència y PNV.

El "Gobierno Frankenstein", la carta que guarda Sánchez si Rajoy no va a la investidura
El "Gobierno Frankenstein", la carta que guarda Sánchez si Rajoy no va a la investidura

"No es no". El PSOE no cambia y parece que, pese a los intentos de Rajoy, no vaya a cambiar su voto en una posible investidura del líder del PP. El calculado silencio de Pedro Sánchez, con apariciones puntuales desde el 26J, inquieta no solo a sus rivales (en Moncloa especialmente), sino también a algunos en su partido. ¿Qué plan tiene el líder de los socialistas?, se preguntan muchos. 

Existe una primera respuesta: Sánchez quiere que Rajoy se la pegue como fracasó él tras el 20D. De ahí que haya iniciado una ofensiva para formar a que el presidente del Gobierno en funciones se presente a una investidura y no retuerza el artículo 99 de la Constitución si no consigue los votos necesarios.

¿Y después qué? En Ferraz empieza a cobrar fuerza la idea de que Pedro Sánchez lo intente y le diga al Rey en una segunda ronda de consultas que él acepta conseguir los apoyos para ser investido. Precisamente, es una hipótesis con la que también se trabaja en Moncloa y Génova, y que genera cierta preocupación. Ven a Sánchez capaz de llevarla a cabo.

La investidura Frankenstein de Sánchez

El Gobierno Frankenstein se denomina así por una definición que empleó Alfredo Pérez Rubalcaba. El predecesor de Sánchez en la secretaría general del PSOE utilizó este término a mediados de junio en un curso de verano en El Escorial y dijo que ese Ejecutivo "no puede ser” porque los socialistas “no pueden” ir a la investidura de la mano de partidos independentistas “que quieren romper aquello” que ellos quieren gobernar. Se refería a la Nación española.

Ese Gobierno Frankenstein de Sánchez estaría apoyado, al menos en una investidura, por PSOE, Unidos Podemos, ERC, CDC y PNV. En total 180 diputados, suficientes para sacar adelante la votación en el Congreso. Solo PSOE, UP, CDC y PNV sumarían los mismos diputados que PP y Ciudadanos. 

Sería, por tanto, posible que Sánchez intentara ir a la investidura. De hecho, hay quien le ha animado tanto dentro como fuera del PSOE. Miquel Iceta (Cataluña), Francina Armengol (Baleares) y Luis Tudanca (Castilla y León) se han manifestado en público a favor de que lo haga. También le han animado los portavoces en el Congreso de CDC y PNV, que podrían participar en esta investidura Frankenstein.Los tres problemas de la investidura Frankenstein

Los grandes problemas de este Gobierno, o de una investidura, serían tres:

1. Gran inestabilidad

La investidura se podría lograr. El problema es que daría paso a un Ejecutivo de gran inestabilidad, ya que se lograría gracias a una amplia gama de 'retales', al igual que el personaje-monstruo de la novela de Mery Shelley. Habría socialistas, podemitas, comunistas, independentistas radicales, moderados, nacionalistas de diversos territorios... Difícil poner de acuerdo a todos ellos a la hora de sacar proyectos adelante.

Lo avisaba el propio Rubalcaba en relación a la propuesta de Pablo Iglesias de conformar un Ejecutivo de izquierdas: “Lo que él propone no es un gobierno de izquierda, porque, que yo sepa, PNV y CDC no son de izquierdas y Esquerra es independentista. Eso no suma, sería una ‘investidura Frankenstein’. Él tiene un partido variopinto, con independentistas, anticapitalistas y ecosocialistas; a él puede ser que no le choque hacer una investidura con independentistas, pero el PSOE no puede hacerlo”, explicó el veterano socialista.

Un tótum revolutum, en definitiva, que solo coincide en echar a la derecha del poder. 

2. La oposición interna del PSOE

En el PSOE no hay unidad. Mientras Iceta, Armengol y Tudela han apostado por intentar una investidura si Rajoy fracasa, otros barones son partidarios de pasar a la oposición porque no ganaron las elecciones. Así lo considera Susana Díaz, por ejemplo. De la misma opinión son algunos veteranos, como Felipe González o el propio Rubalcaba.

Cualquier decisión que tome Pedro Sánchez va a ser recibida con profunda división en el seno del PSOE.

3. Mesa del Congreso y Senado en contra

Un Gobierno capitaneado por Sánchez tendría, además, graves problemas para legislar. La Mesa del Congreso está controlada por PP y Ciudadanos. Y el Senado, clave para determinadas reformas, lo controla con mayoría absoluta el grupo parlamentario popular. 

Un presidente del Gobierno socialista tendría, por tanto, poco margen de obra para sacar adelante en las Cortes algunas reformas que el centro-derecha podría bloquear con facilidad.

Por qué el PSOE no gira a la abstención (de momento)

Rajoy todavía confía en que el PSOE cambie su 'no' y permita la investidura con una abstención. Pero en Ferraz siguen repitiendo que no van a ser generosos con el PP. Se remiten a la actitud de tuvo Rajoy tras el 20D cuando no colaboró en la investidura de Sánchez. 

Así lo explica un cuadro medio socialista, citando sondeos propios de Ferraz. Según estos datos, ocho de cada diez votantes socialistas no quiere saber nada del PP. Cuando se les pregunta si votarían en algún momento a los populares un 50% responde que nunca, en una escala del 0 al 10. Un 20% responde que 1 y un 10-15% responde que 2. 

En la cúpula socialista tienen claro, por tanto, que facilitar la investidura de Rajoy les pasaría una grave factura en las urnas. Se habla, incluso, de que podría perder más de la mitad de sus votantes actuales.

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