Miércoles, 19.12.2018 - 09:17 h
Con incentivos y evaluaciones

La comunidad educativa apuesta por el MIR pero exige una carrera profesional

Critican que Méndez de Vigo lance su propuesta sin consultar y como mero globo sonda electoralista. Y piden que se respete a los que ya ejercen.

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La comunidad educativa exige cambios educativos.

"Es una ocurrencia electoralista", "nadie nos ha notificado nada", "hasta dentro de cinco años no va ser posible ponerlo en práctica", "el Ministerio se comporta de una manera errática y confusa". Son algunos de los titulares que desgrana el mundo educativo (ANPE, CSIF, Concapa y Ceapa y el cerebro del libro blanco José Antonio Marina) después de la propuesta de la semana pasada del ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, de proponer en el marco del Pacto Nacional por la Educación un nuevo modelo de acceso a la docencia que incluya un programa de "formación práctica tutorizada", una especia de MIR de dos años de duración. Pedro Sánchez también apostó en su día por la idea del MIR para mejorar la educación en España. Nada se ha hecho aún.

Todos dispuestos a sentarse a negociar

No es que rechacen la idea. El mundo educativo se muestra dispuesto a sentarse y negociar, pero las formas ya no han sido las adecuadas y más que anuncios, la comunidad educativa lo que espera es un plan. Eso que no ha tenido ningún Gobierno desde la Transición. El presidente de Concapa, Pedro José Caballero, considera que mejorar la calidad docente siempre es positivo, y que el objetivo es que "nuestros hijos estén bien preparados" por lo que ven positiva cualquier idea que vaya en esa dirección". Apostilla, no obstante, que "hacen falta medidas y financiación, y devolver la autoridad al profesorado. Todo debe ser un "trabajo conjunto de todos, y los padres no debemos quedar aparcados. Los padres no somos clientes, y no se nos debe tratar como a tales. El absentismo y los problemas de la educación son vitales".

Nicolás Fernández Guisado, presidente de ANPE, reconoce que "el sistema necesita cambios, "estamos convencidos", pero recuerda que en 5 años el sistema está blindado, de hecho se acaba de dar luz verde a oposiciones. Cree que es "vital respetar la situación jurídica y a los profesores que ya están ejerciendo y que la propuesta del MIR no debe ser aislada, requiere un plan para acceder al mismo, formación habilitante, una ley de la profesión docente, perfiles y requisitos específicos para los funcionarios docentes y desarrollar una carrera profesional". Mario Gutiérrez, presidente de educación de CSIF, coincide en que se tiene que "hablar de una carrera profesional, y fomentar el progreso en la misma, y que todo ello se incluya en el Estatuto del docente". Y pone, en una idea compartida por el resto, sus líneas rojas: "nada de prácticas no remuneradas que ocupen puestos o que funcionarios en formación sustituyan a los profesionales". Todas las partes señalan que las medidas se lleven a cabo para restaurar el prestigio del docente. "Se les debe tener en cuenta en cualquier cambio de ley porque luego son los más señalados", destacan. Leticia Cardenal presidenta de Ceapa, está de acuerdo en dignificar la profesión y considera que es vital "analizar quién vale y quién no para ejercerla" y deja claro que están "dispuestos a sentarse con el Ministerio". Sí, todos están por la labor, aunque la incomodidad ante lo que consideran un globo sonda se palpa en el ambiente. 

José Antonio Marina, el experto que fue el cerebro del libro blanco sobre la profesión docente, que el Gobierno tiene guardado en un cajón, considera que los cambios a trocitos no arreglan nada, y recuerda que cada paso necesita financiación. En este sentido destaca que el Gobierno no ha especificado si esta propuesta se encuentra dentro del pacto por la educación, si va a ser una nueva ley, un decreto... "Es desesperante la desidia y la lentitud con la educación. Ya si el ministro del ramo, que debería ser vicepresidente del Gobierno para coordinar otros ministerios es además portavoz... No tengo muchas esperanzas. El ministro Wert recortó como si nada, al menos la ministra italiana lloró, sabía lo que suponía lastrar la educación", sentencia. El, al menos, intenta aportar su granito de arena con su ilusionante proyecto de Universidad de Padres.

Si en algo coinciden todos los implicados es en señalar que una reforma seria tiene sus tiempos, no se organiza de un día para otro y que debe plantear qué hacer con las personas que ya están integradas en el sistema y también con los alumnos que están acabando sus carreras. Un período de transición es vital, pero el tiempo pasa y las reformas no llegan y eso que en este punto, el del MIR, estaban de acuerdo tanto PP, PSOE como Cs, pero ni por esas. No hay cerrazón en el ámbito educativo, consciente de que los profesores necesitan motivación (progresar dentro de su carrera profesional), autoridad (con el apoyo de toda la sociedad), y también ser evaluados y exigidos (pero sin olvidar que si se quiere a los mejores no solo hay que subir la nota para ser profesor sino pagar para que los mejores quieran serlo y no lleguen a magisterio desterrados de otras carreras). En Finlandia han logrado que el 30% de los mejores expedientes académicos sean profesores, hagan la labor más trascendental, educar al futuro. Y eso no se logra sin más.

Seleccionar, formar y retribuir

El MIR puede ser una llave para lograrlo, pero antes hay que seleccionar, formar y retribuir. Y coordinar un plan claro en todo el sector. Potenciar la formación práctica, incluso con un examen después de la oposición, porque el que ingresa en un cuerpo con 22 años y no evoluciona, se apaga. Eso sí, sin perder de vista a los que están, sus derechos y cómo integrarlos en el nuevo sistema, coinciden. "Es como si a un notario le haces hacer las oposiciones más difíciles y luego se encuentra con un salario de 1.000 euros", señalan como ejemplo.

"Dentro de la profesión docente puede haber gente que se dedique a enseñar o a la gestión educativa, porque no todo el mundo sabe dar clase. Y eso, si se lleva a cabo un MIR, con los exámenes prácticos, hay que detectarlo. Los profesores ahora se enfrentan a acosos, casos de violencia, problemas psicológicos, y para eso tienen que estar preparados", sentencia Marina. ¿Cómo sería su Mir? "Habría que seleccionar a la gente que hace oposiciones, tener un período de dos años de prácticas de formación en las aulas, pero remuneradas, evaluar eso y ver quién vale para ello y quién no, e incluir también a los profesores de la concertada y privada. Es decir, habilitar para ser profesor". Que nadie olvide, y en eso también la posición es unánime, que la competencia de la formación del profesorado compete al Gobierno central, no está transferida. No hay excusas. Y Méndez de Vigo no ha empezado bien. Las promesas deben ser realidades, el tiempo pasa y la educación sobrevive hoy con una ley que nadie en la comunidad educativa quiere ni apoya.

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