(AMPLIACIÓN) RAJOY NO QUIERE ADELANTAR ELECCIONES Y CONFÍA EN “ACUERDOS FRUCTÍFEROS” CON CS Y PSOE

- Asegura que su "socio preferente" sigue siendo Ciudadanos y con el PSOE habla de los "grandes temas". El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, expresó hoy su confianza en poder cerrar “acuerdos fructíferos” con Ciudadanos y PSOE para aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2017 y lograr así que la legislatura “dure cuatro años”, de manera que no sea necesario volver a convocar unas nuevas elecciones generales por tercera vez en apenas año y medio.
Rajoy hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa, en la que hizo balance político, económico y social del año 2016 que concluye mañana, para lo que compareció arropado por todos sus ministros, excepto el titular de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos.
“El escenario que contemplamos es tener presupuestos”, dijo el presidente, al tiempo que añadió que "sería muy importante tenerlos pronto”. “Si no se aprueban, tendremos que dar respuesta a esa situación cuando se produzca porque si estuviera pensando que no los voy a tener imagine el ánimo con el que negociaría con los grupos”, afirmó.
Rajoy sostuvo que su voluntad “es que esta legislatura dure cuatro años” y añadió que “si hacemos las cosas bien será una legislatura, además de larga, fructífera”. "Yo no quiero adelantar elecciones", sentenció.
Para conseguirlo, garantizó que el Gobierno va a seguir manteniendo “conversaciones” con Ciudadanos, PSOE, Coalición Canaria y “todos los grupos que quieran sumarse” para aprobar las cuentas de 2017.
Celebró que en apenas dos meses de legislatura ha sido posible aprobar el techo de gasto para 2017 y distribuir los objetivos de déficit público para el nuevo año con el conjunto de las comunidades autónomas.
En este sentido, se mostró "optimista pero con realismo" sobre la aprobación de las cuentas públicas para el año que viene. "En esta vida es muy importante mirar la realidad porque la realidad es implacable. Hay que ser siempre realista pero creo que podemos ser moderadamente optimistas porque hemos llegado ya a algunos acuerdos importantes y no tiene por qué haber discrepancias insalvables en los Presupuestos".
Rajoy recalcó que será a la vez "prudente" y que conviene "esperar" al desarrollo de las conversaciones con las demás formaciones políticas, si bien insistió en que "sería muy importante tener pronto los Presupuestos" del próximo año, dado que de momento están prorrogados los de 2016.
SOCIO PREFERENTE
El presidente del Gobierno asumió que su obligación es negociar con todos los partidos, aunque subrayó que Ciudadanos sigue siendo su "socio preferente" de acuerdo al pacto que firmó con Albert Rivera en el mes de agosto.
"Es nuestro socio preferente porque nos han apoyado la investidura, hemos firmado un conjunto de medidas y hemos acordado que los proyectos los hablaríamos y las discrepancias también", comentó.
Al final de la rueda de prensa, Rajoy hizo un esfuerzo para destacar que Ciudadanos es su socio político de referencia para esta legislatura junto a UPN y Foro Asturias, con los que suscribió un acuerdo para presentarse juntos a las elecciones generales.
Con el PSOE, cuya abstención fue imprescindible para ser investido presidente, matizó que habla "de los grandes temas" como la participación en la OTAN o el diseño del futuro de la Unión Europa.
Rajoy distinguió el nivel de colaboración con Ciudadanos y PSOE hasta el punto de proclamar que la formación naranja es "nuestro socio preferente porque es quien quiso ser ocio del Partido Popular y porque nos votó la investidura".
CHEQUE EN BLANCO
El jefe del Ejecutivo admitió que va a tener que negociar mucho con todas las formaciones porque cuando se presentó a la investidura no pidió "un cheque en blanco" para gobernar y, en consecuencia, es "muy consciente de las limitaciones" que tiene la minoría de 137 diputados del PP.
Al hacer balance del año que concluye, Rajoy declaró sentirse "razonablemente satisfecho" de como ha acabado tras dos elecciones generales y haber gobernado el país durante diez meses en funciones.
Definió 2016 como un año "atípico" y de "incertidumbre" en el que los españoles demostraron con su voto que quieren huir de "fanatismos y radicalidad".
"2016 ha sido el año de las decisiones inesperadas, el año de los hechos sin precedentes y el año de los sobresaltos políticos", dijo. "El año nos ha ofrecido dos caras de la actividad política: una estéril de la parálisis y otra fértil de los acuerdos fructíferos en aras del interés general".
A su juicio, para 2017 España necesita "un ejercicio de madurez" por parte de sus políticos y apuntó que derogar algunas de las reformas aprobadas en la anterior legislatura sería "un enorme error" porque han servido para que España crezca y cree más empleo.
Por ello, emplazó a la oposición a "mirar lo que conviene al interés general" y a trabajar juntos por esos objetivos, de manera que el Parlamento no se convierta en un ejercicio de "filibusterismo" político.

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