(AMPLIACIÓN) PEDRO SÁNCHEZ OPTARÁ DE NUEVO A SER LÍDER DEL PSOE

El ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez dijo este sábado que será un “orgullo” volver a ser líder socialista y anunció desde Dos Hermanas (Sevilla) que se presentará a las elecciones primarias a la Secretaría General.
Sánchez despejó la incógnita, y anunció que daba el paso de presentarse a las primarias para recuperar el liderazgo del PSOE que dejó con su dimisión el 1 de octubre, en un acto al que asistieron unos mil militantes, entre ellos diputados como Adriana Lastra y José Luis Ábalos, y el exportavoz de Izquierda Socialista José Antonio Pérez Tapias.
“Muchos me pedís que sea vuestro candidato, no soy un político que se esconda, ni que ande con rodeos”, aseveró. “Será un honor liderar vuestro proyecto colectivo”. Y dijo que ahora tiene “más experiencia” y está con “más fuerzas y ganas” para volver a ser secretario general del PSOE.
Sánchez tardó en anunciar su decisión en un discurso ante unos mil simpatizantes en Dos Hermanas (Sevilla), que le apremiaron con gritos como “¡Dilo ya!” y “¡Pedro, te queremos!”.
Hasta que lo hizo, se limitó a anunciar “un camino que empieza hoy” y una “aventura colectiva” de la militancia para “recuperar” un PSOE “de izquierdas, autónomo, coherente y creíble, donde la militancia opine sobre las grandes cuestiones” y que “se reeencuentre con las clases urbanas”.
PSOE "EN TIERRA DE NADIE"
Frente a estas ideas, situó a “aquéllos que proclaman que en el PSOE ya está todo decidido, que el liderazgo se tiene que resolver a la vieja usanza, con acuerdos por arriba, sin votación, con una candidatura única”, y a los apadrinadores de la abstención ante el PP, que “dejó al socialismo español en tierra de nadie”.
Sánchez avanzó que las primarias de mayo “van a ser un plebiscito”, en el que “sólo hay dos opciones”, y coincidió con sus adversarios internos en que todos los socialistas quieren unidad del partido, pero puntualizaó que “la unidad sólo se va a constituir sobre el voto de la militancia en unas primarias”. Y, después de unir al PSOE, intentará “unir a la izquierda y derrotar al PP”.
El ex secretario general homenajeó a dos de sus predecesores, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, que curiosamente se han posicionado en su contra en la crisis internas del PP, por sus “grandes cambios” y “hacer posible lo imposible”. Pero vinculó los avances sociales que consiguieron sus gobiernos a la militancia que él mismo quiere abanderar. “Es sobre todo por vuestro compromiso, vosotros sois quienes hacéis posibles los cambios”, les espetó.
Sánchez esgrimió algunos de sus logros como secretario general en materia de transparencia y democracia interna, en particular las primarias y las consultas a la militancia, sobre las que aseguró que el mismo fundador del PSOE, Pablo Iglesias, las llegó a organizar a comienzos del siglo XX. De esta forma contestó tácitamente a quienes aseguran que la cultura del PSOE no es asamblearia y que estas consultas lo acercarían a Podemos.
PACTOS CON PODEMOS
También recordó que él siempre apoyó que el PSOE recuperara gobiernos autonómicos y municipales en alianza con Podemos, justo la que le reprocharon a él los barones. “Nunca puse una pega, apoyé con todas mis fuerzas”, asegurando que siempre salió a ganar pero que fue consciente del momento histórico. Los barones que se pusieron en su contra apelaron precisamente a que ellos sí fueron capaces de conseguir gobernar tras elecciones.
En relación al PSC, exigió a la Gestora que “no debilite los lazos” y quepermita a los miitantes catalanes seguir participando en los procesos orgánicos, algo en lo que ayer ambos partidos llegaron a un principio de acuerdo. Les envió un abrazo y les prometió que, si gana el Congreso Federal, recuperarán todas sus capacidades decisorias en el PSOE.
Sánchez volvió a arrojar sospechas sobre una supuesta conspiración contra su liderazgo, al insinuar que su camino “no va a ser fácil” porque “hay poderes que desean un PSOE subalterno a la derecha” y que “harán lo posible por que no lleguemos a buen puerto”.
Una vez anunciada su candidatura, Sánchez volvió a justificar su dimisión como diputado para no desobedecer al Comité Federal ni a la Gestora que impuso una abstención en bloque en la investidura de Mariano Rajoy, pero lamentó que esa decisión “abrió una brecha aún más profunda” en el partido y pidió a la concurrencia un aplauso para los diputados que se mantuvieron en el “no es no”, máxima que inmediatamente comenzaron a corear los asistentes.
REPROCHES A LA GESTORA
Además, a la Gestora le dijo directamente que se ha equivocado al facilitar el gobierno del PP porque “en lo fundamental nada ha cambiado” en sus políticas, y, sin mencionar los supuestos logros que ha sacado el PSOE al PP, le recriminó que los socialistas no son “subalternos” al PP para “aliviar” o “mitigar” dichas políticas.
“Con todos los respetos a la Gestora le pido que no siga por ese camino, que no apruebe los presupuestos”, añadió. “Eso le corresponde a la nueva decisión que surja de unas primarias y un congreso”.
Además, recriminó a la dirección temporal del PSOE que “la gran coalición no ha frenado el populismo”, y en su lugar propuso “una alianza de las fuerzas progresistas” para acabar con ese populismo, en lo que dio a entender que será el pacto con Podemos lo que evitará que este partido incurra en él.
Su última arenga a la militancia tuvo también una crítica velada a la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, afín a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y que en el Comité Federal del 1 de octubre que acabó con la dimisión de Sánchez como secretario general se presentó como “la máxima autoridad” del PSOE. “La máxima autoridad del PSOE es la militancia”, la contradijo.

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