Merkel cierra la campaña electoral entre silbidos y abucheos

La canciller alemana, Angela Merkel, ha cerrado este viernes en Múnich la campaña para las elecciones parlamentarias del domingo, con un acto marcado por los silbidos y los abucheos que se prolongaron durante aproximadamente tres cuartos de hora.

Merkel se subió a un escenario en la Marienplatz de la capital bávara para lanzar sus últimos mensajes antes de unos comicios en los que la actual canciller parte como favorita. Obtendría así su cuarto mandato al frente del Gobierno alemán, con vistas ya a batir los records de históricos dirigentes conservadores.

"Con silbidos y abucheos seguro que no podremos forjar el futuro de Alemania", ha lamentado Merkel ante los gritos que trataron de enmudecer su discurso. Los manifestantes también portaban pancartas con lemas como "Traidores a la patria" contra la Unión Demócrata Cristiana (CDU).

El jefe del Gobierno de Baviera, Horst Seehofer, ha salido en defensa de Merkel y ha asegurado que el acto está organizado para "los demócratas íntegros", no para "los gritones de derecha y de izquierda".

Seehofer, líder de la Unión Social Cristiana (CSU), la filial de la CDU en Baviera, ha sido una de las voces más críticas contra Merkel por su política de puertas abiertas con los refugiados, que permitió la llegada de casi 900.000 personas en 2015.

La canciller ha alegado que esto "no volverá a pasar". "Hemos aprendido de los acontecimientos de entonces", ha añadido, en una región a la que precisamente llegaron la mayoría de estos refugiados por ser frontera con Austria.

Seehofer y Merkel, sin embargo, siguen manteniendo diferencias en relación a la política migratoria. El líder bávaro aboga por imponer una cuota máxima de 200.000 refugiados por año, mientras que Merkel rechaza dicha propuesta alegando que sería inconstitucional.

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