Exdirigente de IU reprocha a Garzón que el diseño de su dirección "está supeditado al resultado de Vistalegre II"

"Podemos debatirá con autonomía su futuro, pero vuestro diseño final --el de la dirección de Garzón-- está supeditado al resultado del debate en Vistalegre II. No hay mayor supeditación que esa, así que tendremos que esperar. Pero después de la Asamblea Ciudadana de Podemos tendréis que definiros" porque, agrega, las elecciones del 2019 exigirán una posición clara de IU al respecto.

En una carta abierta al líder de IU, publicada en 'La República' y titulada '¿A dónde vamos, Alberto?', recogida por Europa Press, Pérez Tapias ha advertido a Garzón que el problema "es que si la dirección no sabe a dónde quiere llegar, no tiene un rumbo claro, o depende de otros, la nave de IU va a la deriva, y en esa situación, muchos militantes están abandonando el barco".

Y a su juicio, lo más grave es que "la deconstrucción de IU sin tener claro que es lo nuevo que se pretende construir deja a la clase trabajadora española sin el único instrumento que, hoy por hoy, plantea con nitidez políticas de izquierda".

Así las cosas, y tras ser aprobado en la Asamblea federal la construcción de un movimiento político y social que vaya más allá de la actual IU, Pérez Tapias ha advertido que ese debate no estará cerrado mientras la dirección siga construyendo su discurso "con ambigüedades y neo lenguajes que los hechos consumados contradicen o directamente desmienten y, sobre todo, mientras no nos digáis claramente al conjunto de la militancia cuál es el diseño final de vuestra hoja de ruta".

"LA FALTA DE VISIBILIDAD DE IU"

"La falta de visibilidad institucional y comunicativa de IU es clamorosa y, sinceramente, no creo que obedezca a un interés político predeterminado, interno y externo, sino a las consecuencias derivadas de los términos en que se aprobó la confluencia electoral en Unidos Podemos para el 26J y su gestión posterior", ha advertido Pérez Tapias.

En este sentido, ha negado que IU esté en mejor situación que el 2011 tras esa confluencia, sino que está en una situación similar pero "con dos claras diferencias: en 2011 tuvimos un millón de votos y grupo parlamentario propio y en 2016 hemos perdido, según las estimaciones del CIS, 440.000 de nuestros antiguos votantes y no tenemos grupo parlamentario propio".

Además, ha censurado "el deficiente funcionamiento del grupo parlamentario; la permanente referencia a Podemos y no a Unidos Podemos; la escasa presencia, cuando no ausencia, en debates relevantes, como los de la reciente investidura del presidente del Gobierno; la desconsideración en la distribución de las comisiones del Congreso; o la falta de discurso autónomo y diferenciado".

Y más perjudicial aún es, a su juicio, "la invisibilidad mediática en los medios audiovisuales" pues en debates y tertulias, "rara vez son llamados los parlamentarios o los dirigentes de IU para trasladar con voz propia las posiciones de la organización".

Además, ha censurado que resten importancia a la cuestión jurídica y ha preguntado si el nuevo sujeto político catalán, registrado por Ada Colau, es el modelo para el resto del Estado. "La inscripción unilateral de Unidos Podemos como partido político con sede social en la sede de Podemos, realizada miembros de ésta organización, parece que apunta en esa dirección", ha abundado.

"¿Es acaso vuestro diseño final una federación de partidos, como lo ha sido durante muchos años Convergencia y Unió? ¿O es acaso la reedición de una nueva coalición electoral con otro nombre, dado que Unidos Podemos ya no se podría utilizar al estar registrado como partido?", continúa preguntando el exdirigente andaluz de IU.

"DIFUMINACIÓN DEL PROYECTO DE IU"

Tras recordar que él mismo, junto al exvicepresidente de la Junta y exlíder andaluz de IU, Diego Valderas, alentó la candidatura de Garzón al Congreso por Málaga en las elecciones de 2011, Pérez Tapias, suscriptor del documento 'IU, sí; con más fuerza', se ha definido como uno de los militantes "preocupados por la deriva de IU antes y después de la XI Asamblea federal".

Y es que, como sostiene, una gran parte de la militancia "está desconcertada por la difuminación del proyecto político de IU, la gestión de las confluencias y nuestra falta de visibilidad, institucional y comunicativa, y, cómo no, por la duda sobre la pervivencia futura de IU como organización autónoma de la izquierda transformadora".

Así las cosas, Pérez Tapias ha rechazado los argumentos que ofrece la dirección para "intentar descalificar cualquier crítica" a su estrategia política y electoral señalando que quienes se quejan es "porque están incómodos en una posición rupturista frente a un sistema político que a lo mejor a ellos sí les representa".

Por contra, entiende que el problema es cómo afrontar la crisis de régimen del 78, la profundidad y el alcance de ésta; cómo entender el contenido material de la ruptura con dicho régimen y su viabilidad a medio plazo; "y si después de las elecciones del 20D y del 26J hay más y mejores condiciones objetivas y subjetivas para avanzar en un proceso de ruptura".

Ha criticado así que el proceso asambleario de IU "estuvo diseñado de tal manera que la síntesis política era prácticamente imposible" y que la dirección de Garzón prefirió confrontar documentos "para visualizar que había proyectos antagónicos". No obstante, ha advertido que aunque el documento 'Una nueva IU para un nuevo país' fuera el mayoritario, "eso no le otorgaba más razón ni más acierto".

Y así, la realidad de los hechos le lleva a afirmar que, tras los resultados de las generales y su gestión por el conjunto de la izquierda, "la salida a la crisis del régimen se está produciendo por la derecha y no por la izquierda, con el consiguiente reforzamiento de la hegemonía de la derecha, la división transversal de todas las fuerzas de la izquierda, la desmovilización de la ciudadanía y el bloqueo del debate territorial".

Para Pérez Tapias, en este momento, "seguir planteando a corto plazo un proceso constituyente para hacer una nueva Constitución con la participación de todos se antoja alejado de la correlación de fuerzas que lo hiciera posible". De ahí, defiende que el debate sobre la ruptura "no es teórico ni retórico, es político, es decir, debe versar sobre cómo intervenir en la realidad", mientras que abordar cómo superar la contradicción de pretender una nueva Constitución y gobernar para la mayoría desde planteamientos que hoy siguen siendo minoritarios, "el primer paso ha de ser concretar el contenido de la reforma que pretendemos".

"El discurso de la ruptura, además, se enfrenta a la incomprensión de las generaciones que lucharon, en muchos casos con un alto coste personal y familiar, por poner fin a la dictadura franquista y traer la democracia a este país", agrega en su misiva el exdirigente de IULV-CA.

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