¿Por qué Donald Trump y Marine Le Pen triunfan en las encuestas?

  • Un repaso a las últimas declaraciones de ambos líderes revelan varias alarmantes similitudes en sus comentarios contra los musulmanes.
  • La inmigración lleva años siendo un arma arrojadiza de la política mundial y el ascenso de Le Pen y Trump demuestra que es infalible.
Marine Le Pen y Donald Trump, dos personajes controvertidos (Fotos: AFP)

Salvando las distancias, el magnate Donald Trump es el Marine Le Pen francés. La abrumadora victoria del Frente Nacional en la primera vuelta de las elecciones regionales francesas es un advertencia a los estadounidenses liberales de lo que puede suceder en el país de la libertad y las oportunidades.

Algunas de las causas que están detrás del ascenso del partido de extrema derecha francés pueden extrapolarse al posible escenario en EEUU en las próximas elecciones de 2016.

La francesa Marine Le Pen fue la fuerza más votada en seis de las trece regiones de Francia. Su éxito se debe a la transformación que ha sufrido el partido bajo la presidencia de Marine. Mientras que al partido dirigido por su padre no se le tomaba en serio por los constantes comentarios racistas y antisemitas, Le Pen hija ha conseguido suavizar el discurso y centrarlo en tres pilares: identidad, inmigración y seguridad.Los atentados del 13 N, en los que murieron más de 130 personas, influyeron en el voto de algunos franceses, pero las encuestas advertían desde hace años en el auge del Frente Nacional que ha sabido aprovechar el descontento de los franceses con la gestión de François Hollande.

Una economía estancada, un índice de desempleo del diez por ciento, la sensación de que Francia está perdiendo su identidad por culpa de la inmigración y la percepción de la élite política no está al corriente de los problemas de los franceses son las ideas que están empujando a Frente Nacional hacia el Elíseo.

Algunas de estas ideas también las repite Donald Trump. Lapropuesta de Trump para'volver a hacer América grande'(su mensaje de campaña) se basa en la idea de que quienes están gobernando el país están perdiendo el control y están alejando a EEUU de sus posición hegemónica. Ayuda también, la percepción de que la recuperación económica no llega a los estadounidenses, pese al histórico descenso del desempleo. La clase media de EEUU está preocupada por la precariedad del trabajo y el miedo a un futuro incierto.

Un repaso a las últimas declaraciones de ambos líderes revelan varias alarmantes similitudes en sus comentarios contra los musulmanes. Tras los atentados en Francia, la líder ultraderechista pidió el "cese inmediato de toda acogida de inmigrantes en Francia" y añadió que "Francia y los franceses ya no están seguros", al tiempo que pidió recuperar el control definitivo de sus fronteras y otras medidas como elcierre de las mezquitas radicales.

"El fundamentalismo islamista debe ser destruido.Francia debe prohibir las organizaciones islamistas, cerrar las mezquitas radicales y expulsar a los extranjerosque predican el odio sobre nuestro suelo, así como a los clandestinos", fueron las palabras de Le Pen, tras los atentados.

El nortemaericano Donald Trump ha ido igual de lejos, tras el tiroteo de San Bernardino. En declaraciones a la cadena ABC, el magnate ha asegurado que"estamos en guerra" y sigue defendiendo que prohibir la entrada a los musulmanes en el país es una cuestión de seguridad nacional porque si no resuelven esto"habrá "muchos más" atentados terroristas como los del 11 de septiembre de 2001. La inmigración lleva años siendo un arma arrojadiza de la política mundial y el ascenso de Le Pen y Trump demuestra que es infalible.

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