Domingo, 19.11.2017 - 07:38 h

Los observadores de Holanda no hará de Sindicatura para no ser parte del proceso y dicen desconocer quien les paga

Los observadores internacionales de The Hague Center for Strategic Studies desplazados a Barcelona con motivo del referéndum del 1 de octubre no harán las funciones de la disuelta Sindicatura Electoral porque no pueden "ser parte del proceso" haciendo de junta electoral.

Los observadores de Holanda no hará de Sindicatura para no ser parte del proceso y dicen desconocer quien les paga

En una entrevista de Europa Press, el líder de la misión holandesa, Daan Evarts, ha explicado que conoce la disolución de la Sindicatura --creada para el 1-O al amparo de la ley del referéndum y disuelta tras el anuncio del Tribunal Constitucional de multas a sus componentes-- y que nadie del Govern les ha pedido que cubran esa función.

Ha aclarado que, si se lo hubieran pedido, se habrían negado: "Nosotros no podemos ser parte del proceso, somos observadores".

Los primeros seis miembros de la delegación holandesa llegaron a Barcelona a principios de septiembre: son un inglés, dos americanos, un polaco, un francés y el holandés Evarts, y todos ellos suman "una experiencia de más de 200 años" en procesos electorales.

Uno es un experto legal y en constituciones; otro en administraciones electorales y conoce la logística necesaria para llevar a cabo un proceso electoral; otro se encarga del estudio del espectro político tanto en Cataluña como en toda España; otro de la relación y actuación de los medios de comunicación; y otro de la logística propia de los observadores.

SE INCORPORARÁN 16 OBSERVADORES

Evarts ha explicado que en los próximas días aterrizarán otros 16 compañeros para realizar la misión de observación que se alargará hasta el 1 de octubre, cuando, una vez concluida la votación prevista, dediquen la noche a sacar conclusiones y emitir sus opiniones en un informe que será público y estará al alcance de los partidos, los gobiernos y los medios de comunicación a partir del 2 de octubre.

Asegura que su misión en Cataluña responde al interés de su 'think tank' en procesos electorales, y afirma que a eso es a lo que se dedican, sin necesidad de que se lo pida un gobierno.

Explica que la observación de un proceso electoral suelen hacerla instituciones como la ONU y la UE, pero "un referéndum de esta naturaleza, en origen, no puede ser observado por instituciones oficiales, como la ONU o la UE, porque son instituciones intergubernamentales y no pueden hacer este trabajo".

Su trabajo consiste en observar los trabajos que se hacen para el referéndum, la preparación, la actuación de los partidos pro y contra el referéndum, y las actuaciones del Gobierno central y del catalán: "Observamos, analizamos todo lo que se hace, y el domingo trabajaremos sobre las observaciones de forma conjunta para elaborar un informe, con conclusiones y opiniones. Somos expertos internacionales en elecciones".

Asegura que a él le paga directamente la ONG para la que trabaja y desconoce quién está financiando al centro de la Haya; un desconocimiento voluntario que atribuye a que su trabajo requiere ser "completamente independiente".

"He dicho al centro que no lo quiero saber. Hacemos muchos estudios y muchas misiones, queremos ser completamente independientes", ha dicho, y ha aclarado que para aceptar la misión puso como condición que la última revisión del informe la hagan ellos mismos y no otra institución, como a veces ocurre con la ONU, por ejemplo.

Preguntado por si sabe si el Govern financia a The Hague Center for Strategic Studies, ha dicho ignorarlo, "pero seguro que no es el Diplocat".

QUIEREN REUNIRSE CON ENRIC MILLO

Ha explicado que han mantenido contacto con miembros de la Generalitat, para "escuchar" lo que están haciendo la administración catalana para llevar a cabo el referéndum.

Sin embargo, no ha hablado con miembros del Gobierno central porque, pese a haberse puesto en contacto con el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, éste no ha encontrado un hueco en su agenda "porque está ocupado, algo que es normal", dada la situación.

Según Evarts, lleva una semana tratando de cerrar un encuentro con Millo pero no ha podido, aunque confía en acabar hablando con él y considera que su negativa responde a una agenda apretada, por lo que este mismo martes prevé volver a contactar con él.

El objetivo es tener una visión "plena" de la situación y, por ese motivo, quiere tener las perspectivas de ambos ejecutivos para plasmarlas en su informe.

Ha rechazado adelantar su visión sobre los acontecido los últimos días y no se pronunciará hasta que termine el 1 de octubre: "No puedo dar opiniones porque interferiría en el proceso".

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