Sábado, 18.11.2017 - 11:43 h

Un obispo español en República Centroafricana defiende a musulmanes refugiados en una Mezquita para evitar su asesinato

El cordobés Juan José Aguirre, obispo de Bangassou (República Centroafricana), ayudó este pasado fin de semana a un millar de musulmanes a refugiarse en la Mezquita de dicha ciudad ante el ataque de cientos de guerrilleros de la milicia 'anti-balaka', predominantemente cristiana.

Un obispo español en República Centroafricana defiende a musulmanes refugiados en una Mezquita para evitar su asesinato

Así lo ha destacado, en declaraciones a Europa Press, Miguel Aguirre, hermano del obispo de Bangassou, quien ha lamentado que, a pesar de la acción de Juan José Aguirre, que estuvo acompañado por el cardenal Nzapalainga, un francotirador disparara y matara al imán de la Mezquita.

No obstante, la gran mayoría de los musulmanes refugiados en la misma, ante el ataque de los milicianos 'anti-balaka' al barrio musulmán de Tokoyo, lograron ser evacuados "en camiones y trasladados al Seminario de Bangassou, donde se les ha dado acogida, al igual que en la Catedral de la Diócesis de Bangassou.

Precisamente, el ataque de la milicia 'anti-balaka' a la citada barriada de mayoría musulmana fue lo que determinó, según ha avanzado ABC, que el obispo Aguirre y el cardenal Nzapalainga decidieran desplazarse a la zona para sacar a las personas refugiadas en la Mezquita, trasladarlos después, y ahora protegerlos, tanto en la Catedral como en el Seminario de la Diócesis de Bangassou.

La zona se encuentra ahora asegurada por tropas portuguesas, bajo bandera de Naciones Unidas, pero en los días anteriores el obispo Aguirre llegó a mandar un inquietante mensaje a su familia, que decía: "estoy muy bien, aunque haciendo de escudo en la mezquita para que no maten a más de 500 mujeres y niños dentro. Acaban de llegar los soldados portugueses. El cardenal está negociando con los 'antibalakas'. Nosotros, dos o tres, protegiendo la mezquita desde hace tres días, recogiendo heridos y cadáveres. Hemos contado 40 muertos y cien heridos. Duermo bien", concluyó el mensaje.

Según datos de Médicos Sin Fronteras (MSF), más de 60 personas han tenido que ser atendidas del ataque en el que murieron cinco efectivos de la Misión de la ONU (MINUSCA).

Ahora en portada

Comentarios