Cómo viajar solo y disfrutar de la experiencia al máximo

Planifica bien las visitas a modo de guía e intenta conocer gente nueva en el destino

Viajar solo
Cómo viajar solo y disfrutar de la experiencia al máximo

Organiza las visitas a atracciones turísticas

Elegir el destino es el primer paso para cualquier viaje. Cuando se tenga claro este punto habrá que empezar a investigar el terreno para descubrir cuáles son las atracciones turísticas más populares del lugar y, también, aquellos espacios más escondidos que puedan resultar interesantes.

Miradores, monumentos, parques, restaurantes... cuanto más se conozca del destino mejor pues más fácil será organizar la experiencia. Las guías de viaje en formato físico y las innumerables blogs de turismo de la red, así como las webs oficiales de turismo son una ayuda indispensable.

Puede ser interesante realizar un 'planning', ya sea mental o escrito, con el número de visitas indispensables para poder ordenarlas en el tiempo. Así se podrá decidir, por ejemplo, dejar el último día para ir de compras, una jornada para monumentos próximos al hotel o un día de visita a un parque de atracciones.

Mejor un hostal que un hotel convencional

A la hora de elegir alojamiento suele ser más conveniente decantarse por un hostal antes que un hotel convencional. Más allá del motivo económico -muy destacable-, los hostales favorecen más la vida en común. Aunque hay de todos los estilos, este tipo de alojamientos suelen contar con salas comunes para ver la televisión o incluso jugar al billar.

Las salas de ocio pueden ser un espacio fructífero para conocer gente que está en la misma situación con la que poder estrechar lazos y, ¿por qué no? ir a algún sitio juntos.

¿Cómo conocer gente?

Hasta una foto puede servir de excusa para conocer gente nueva. Como el inglés suele ser la lengua predominante el típico 'Could you please take a picture of me?' puede ayudar para iniciar una pequeña conversación con un desconocido. Esto no significa que se vayan a hacer grandes amigos, pero establecer diálogo durante un rato es una actividad más que aconsejable para cualquier viajero solitario.

Hablar con otros turistas en las colas de las atracciones turísticas o mientras se está de copas o incluso en un café pueden ayudar a encontrar personas interesantes.

La música puede ser una gran acompañante

Hay quien odia andar sin hablar con nadie. Para ellos, escuchar música de un mp3 o un móvil puede funcionar muy bien ya que les mantiene distraídos. Los viajeros pueden contagiarse del espíritu de su destino, sus aromas y sus colores mientras lo visita al ritmo de su música favorita.

Deja un tiempo para la improvisación

La organización es un bien preciado, pero esto no puede encorsetar al viajero. Tener planes no significa andar corriendo de un lugar a otro sin pausa pues esto puede llegar a mermar el disfrute de la experiencia.

Dejar un tiempo para la improvisación es muy importante si realmente se quiere convertir las vacaciones en una época de desconexión. Hay que recordar que el objetivo del viaje es disfrutar de lo que se está haciendo. No pasa nada por no cumplir alguna de las visitas programadas si se está cansado o falta tiempo.

Camúflate y deja de ser un turista

La pregunta es ¿qué hacer en este de improvisación? Lo que se desee. Descansar un poco en el hostal, degustar algún menú suculento o, simplemente, disfrutar de un paseo más tranquilo.

Dejar de ser un turista y convertirse en un ciudadano más, es la mejor opción para este tiempo de autoreflexión. Tumbarse en el césped a leer un buen libro, perderse por las calljuelas, disfrutar de la bicicleta... Son algunos planes que cuando se viaja solo suelen ir muy bien. Al fin y al cabo, nadie podrá contradecir tus intenciones.

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