Viernes, 19.04.2019 - 18:46 h
Un trabajador cuesta más de lo que gana

¿Cuál es el coste real de tener un trabajador para una empresa?

El sueldo base que cobra un trabajador es sólo una pequeña parte de lo que la empresa paga por tenerlo en platilla.

Cuanto cuesta un trabajador a una empresa
Una empresa que contrata a un trabajador le paga un sueldo bruto, pero además tiene que abonar gran parte de sus cotizaciones a la Seguridad Social. / Pixabay

El sueldo base que cobra un trabajador es sólo una pequeña parte de lo que la empresa paga por tenerlo en platilla. La compañía también paga una cuota todos los meses a la Seguridad Social que equivale, más o menos, al 30% su salario. A estas cantidades también hay que añadirles el coste que supondría liquidar al empleado en caso de despido improcedente: finiquito e indemnización

Un trabajador cuesta más de lo que cobra

El coste que un trabajador supone para una compañía se desglosa en dos grandes bloques:

Sueldo bruto

Se puede dividir en 12, 14 o incluso 15 pagas en un mismo año.

Cotizaciones a la Seguridad Social

Las paga la empresa para cubrir parte de los gastos sociales del empleado. Su valor equivale, más o menos, al 30% del sueldo base del trabajador.

Por ejemplo, un trabajador que cobra 21.000 euros al año en realidad le cuesta 26.300 euros a la empresa.

La empresa paga las cotizaciones a la Seguridad Social del trabajador

Una empresa que contrata a un trabajador le paga un sueldo bruto, pero además tiene que abonar gran parte de sus cotizaciones a la Seguridad Social. El dinero que destina a este fin depende de varios factores: tipo de contrato, sector del trabajo, régimen de contratación, etc. Como norma general suele equivaler al 30% del sueldo bruto.

Con estas cotizaciones el empresario contribuye a la prestación por desempleo del empleado. También cubre su sueldo en caso de futuras bajas médicas.

El sueldo bruto se convierte en sueldo neto

El sueldo bruto es el dinero que una empresa paga a un trabajador por sus servicios. Pero el empleado no cobra todo este salario. Se descuentan las siguientes partidas:

Cotizaciones a la Seguridad Social

Suponen, de forma aproximada, un 6,4% del sueldo bruto. Este dinero se destina a la prestación por desempleo del trabajador o para cubrir posible bajas médicas en el futuro. Se paga más o menos en función del régimen en el que se esté dado de alta (régimen general, autónomos, empleados del hogar, etc) y de la modalidad de contratación (fijo, a tiempo parcial, etc.). Cuanto más se cobra, más se paga, aunque hay unos tipos (bases máximas de cotización) que no se pueden pasar.

Retenciones del IRPF

Un impuesto que grava el dinero que se gana a lo largo del año. Este tributo se liquida entre los meses de mayo y julio, aunque el Estado retiene una parte de la nómina mensual de los trabajadores. Se paga más o menos en función de lo que se gana y de la situación personal de cada persona (casado, con hijos, vivienda en propiedad o alquiler, etc.)

Al sueldo bruto de un trabajador se le descuentan estos dos conceptos y al final queda el sueldo neto, que es el dinero que ingresa en su nómina.

¿Y en caso de despido?

Despedir a un trabajador no es gratis, hay que hacer frente a varios gastos: el finiquito y la indemnización.

El finiquito

Es la liquidación del trabajador. Se le pagan los días de vacaciones que no ha usado a fecha de su despido así como la parte proporcional de las pagas extra que no ha cobrado. Es un trámite que hay que realizar tanto si el empleado es despedido como si se marcha por cuenta propia.

La indemnización

Un dinero que se le paga al trabajador sólo en el caso de que sea despedido. Aquí hay que diferenciar dos casos diferentes. Si el despido es por causas objetivas la indemnización es de 20 días por año trabajado en la empresa, con un máximo de 12 mensualidades. Si el despido es improcedente la indemnización es de 33 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades.

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