Domingo, 17.12.2017 - 01:40 h

El obispo pide en su mensaje de Navidad por jóvenes desempleados y por víctimas de la violencia y de las guerras

El obispo pide en su mensaje de Navidad por jóvenes desempleados y por víctimas de la violencia y de las guerras

Durante su lectura, ha pedido a Dios que los primeros "no pierdan la esperanza, ni busquen engañosos refugios, sino que sigan desarrollando lo mejor de ellos mismos, sin dejar de formarse", a la par que ha dado las gracias a las familias que "los sostienen con esfuerzo", remarcando a su vez que "todas las instituciones tenemos que hacer lo posible para darles la mano hasta que encuentren el lugar que merecen".

A su vez, se ha referido a todas las personas afectadas por la violencia: las mujeres asesinadas, los muertos y heridos por atentados, y en esas filas interminables de personas que huyen de la guerra, saliendo de ciudades destruidas buscando refugio, especialmente niños y ancianos, "cuyos rostros nos interpelan. Que el Niño de Belén abra corazones y puertas, para que estos hermanos puedan encontrar también el lugar que merecen".

En cuanto a la conmemoración del nacimiento de Jesús, ha señalado que "cuando en nuestras familias nace una nueva criatura vivimos momentos muy entrañables en torno a ese pequeño, que centran la atención de todos. Uno de esos momentos llenos de ternura sucede cuando nos acercamos a la madre para pedirle que nos lo enseñe".

Al dirigir este mensaje navideño el obispo ha mostrado su deseo de que en estas fiestas "todos tuviéramos esta preciosa experiencia: acercarnos a la Virgen María para pedirle que nos muestre a Jesús, fruto bendito de tu vientre". Todo ello con el fin de "redescubrir a Jesús, conocerlo mejor, amarlo más y servirlo más fielmente".

"Nuestra Diócesis de Huelva es muy mariana, gracias a Dios, pero necesitamos que la devoción a María nos lleve a acoger al Hijo de sus entrañas" ha precisado el obispo, citando al Beato Pablo VI cuando dijo que "si queremos ser cristianos, debemos también ser marianos".

San Manuel González, el Arcipreste de Huelva, decía: "Jesús se da a nosotros por medio de su madre y juntamente con Ella. María, Madre de Jesús, no se queda con Él para gozar a solas con su presencia, de sus miradas y del gusto de alimentarlo y servirlo y derretirse en éxtasis de amor sin fin ante Él, no. Ella lo guarda para que lo vean y lo agasajen y se lo regalen los pastores y para que lo adoren y obsequien los Reyes. Y, después, en Caná, Ella estará con Él para hacerle anticipar su primer milagro en favor de los hombres", ha citado el obispo.

Por eso, ha deseado a los onubenses "una Navidad sinceramente cristiana, en la que mirando a María, le supliquemos de todo corazón: Muéstranos a Jesús, Luz del mundo, para que nos guíe en nuestros momentos de desorientación, cuando no sabemos qué hacer ni a dónde ir. Cuando experimentamos tanta inseguridad. Que Él nos guíe por las sendas del bien".

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