Miércoles, 18.10.2017 - 02:52 h

Los tres hospitales del SAS adecuan los menús para sus pacientes a sus necesidades durante el verano

Los tres hospitales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en la provincia de Jaén cambian durante los meses de verano los menús que se ofrecen a los pacientes ingresados con el objetivo de adecuarlos a esta época del año.

Los platos son elaborados por las unidades de Nutrición y Dietética y los servicios de hostelería del Complejo Hospitalario de Jaén, el San Agustín de Linares y el San Juan de la Cruz de Úbeda, que para ello tienen en cuenta las necesidades de sus usuarios y las costumbres gastronómicas de la provincia en el periodo estival.

Estos centros del sistema sanitario público andaluz preparan cada día unas 2.300 comidas, entre desayunos, almuerzos, meriendas y cenas, donde se combina la variedad con las necesidades dietéticas de cada paciente para mejorar su recuperación.

Los cambios climatológicos que se producen en la esta época del año, unido a las necesidades nutricionales de los personas ingresadas, aumentan la presencia en los menús de líquidos y alimentos que requieran digestiones poco pesadas.

Así, los platos en los centros hospitalarios durante el verano son en su mayoría ensaladas, salmorejos o gazpachos, pescados o la tradicional pipirrana, junto con abundante fruta de esta época, como el melón, la sandía o los melocotones; todo ello con la presencia de aceite de oliva virgen extra.

Los platos son elaborados por las unidades de Nutrición y Dietética y los servicios de hostelería del Complejo Hospitalario de Jaén, el San Agustín de Linares y el San Juan de la Cruz de Úbeda, que para ello tienen en cuenta las necesidades de sus usuarios y las costumbres gastronómicas de la provincia en el periodo estival.

Estos centros del sistema sanitario público andaluz preparan cada día unas 2.300 comidas, entre desayunos, almuerzos, meriendas y cenas, donde se combina la variedad con las necesidades dietéticas de cada paciente para mejorar su recuperación.

Los cambios climatológicos que se producen en la esta época del año, unido a las necesidades nutricionales de los personas ingresadas, aumentan la presencia en los menús de líquidos y alimentos que requieran digestiones poco pesadas.

Así, los platos en los centros hospitalarios durante el verano son en su mayoría ensaladas, salmorejos o gazpachos, pescados o la tradicional pipirrana, junto con abundante fruta de esta época, como el melón, la sandía o los melocotones; todo ello con la presencia de aceite de oliva virgen extra.

Tags relacionados

Ahora en portada

Comentarios