Compensan a la larga

Ahorra 11 euros al año por cada bombilla halógena que sea sustituida por una LED

Las bombillas LED son las que más duran, las que menos consumen y, también, las que tienen un precio más elevado.

Bombilla LED
La iluminación LED consume muy poco y dura mucho / Pixabay

El 1 de septiembre la Unión Europea hará efectivos los reglamentos UE244/2009 y 1194/2012 por el que se prohíbe tanto la fabricación como la comercialización de bombillas halógenas. Es el momento perfecto para pesar en sustituir el alumbrado de tu casa por una iluminación LED, con la que puedes ahorrar hasta 11 euros al mes por cada bombilla. Estas lumínicas duran más y consumen menos, aunque también son más caras.

Un consumo muy bajo, a un precio más elevado

La iluminación LED consume muy poco y dura mucho. Comparadas con otro tipo de bombillas, éstas son mucho más eficientes, pero también son más caras.

-Halógeno de 50W: vida útil de 2000 horas y consumo de 0,05 Kv / h. Precio: 2 euros

-Bombilla incandescente de 50W: vida útil de 5000 horas y consumo de 0,05 Kv / h. Precio: 1 euro.

-Tubo fluorescente de de 36W: vida útil de 5000 horas y consumo de 0,036 Kv/h. Precio 8 euros.

-Bombilla LED de 4W: vida útil de 30.000h y consumo de 0,004 Kv/h. 8.95 euros.

Estas luminarias tienen todas un rendimiento lumínico similar. Podrían utilizarse para alumbrar las mismas estancias. Las bombillas LED son las que más duran, las que menos consumen y las que tienen un precio más elevado.

Mejor eficiencia, menor gasto de aire acondicionado

El 98% de la energía que consume una bombilla LED se transforma en luz. En otras formas de iluminación se desperdicia gran parte de la electricidad utilizada en forma de calor. Las bombillas incandescentes, por ejemplo, sólo transforman en luz el 5% de la energía, el 95% restante se convierte en calor. En las fluorescentes el porcentaje de energía desperdiciada en forma de calor es del 71,5%.

En estos casos, el gasto de aire acondicionado en un hogar durante los meses de verano puede ascender un 50%. Las bombillas LED contribuirían a reducir este consumo, ya que no aumentarían la temperatura del inmueble.

Un ahorro de 11 euros al año por cada halógeno sustituido

Instalar un alumbrado a base de bombillas LED en un inmueble permitiría ahorrar dinero. La empresa de iluminación y productos de balneario ‘Led y Spa’ ha elaborado una tabla comparativa para confrontar los precios derivados de la utilización de distintos sistemas de luz. Así, suponiendo que la bombilla estuviera encendida 5 horas al día, 30 días al año y el aire acondicionado funcionado dos horas durante 90 días, el gasto sería el siguiente:

-Halógeno 50W: 17,90 euros al año.

-Bombilla incandescente de 50W: 12,64 euros al año.

-Tubo fluorescente de 36W: 9,36 euros.

-Bombilla LED de 4W: 0,82 euros al año.

La mayor diferencia de consumo se da entre las bombillas halógenas y las LED. El gasto anual de las primeras es de 20 euros al año: 18 euros en consumo de energía más 2 euros del coste de la propia luminaria. El de las LED es de 9 euros: 1 euro de consumo de energía más 8 del precio de la bombilla. Por lo tanto, el ahorro que se puede conseguir es de casi 11 euros anuales por bombilla.

Puedes calcular el ahorro que conseguirías cambiando la iluminación en tu casa en la tabla confeccionada por ‘Led y Spa’. Puedes acceder a ella a través de la web de ‘Bombillas de Led’, una filial de la citada empresa.

Potencia suficiente para alumbrar un hogar

Si estás pensando en sustituir el alumbrado de tu casa por una iluminación LED debes saber que es factible, pero que también tiene sus inconvenientes. “Este tipo de bombillas están preparadas para iluminar por sí solas un inmueble”, opina el experto en iluminación Santiago Castellet, de la tienda Metro Light. Sostiene que “en el mercado hay lámparas LED de 5W que alcanzan, sin ningún problema, el rendimiento de una bombilla de 50W convencional”. Además, no tienes que hacer ningún tipo de obra en casa. Estas luminarias se pueden enroscar tanto en los puntos de luz de las bombillas incandescentes como en los de las halógenas.

No obstante, si optas por este tipo de alumbrado en tu casa corres el riesgo de dar a tu casa un ambiente poco acogedor. Para el interiorista Enrique Muñoz, del estudio de interiorismo comercial InShop, la luz LED es un poco fría. “Hoy por hoy, yo no recomendaría el uso de esta iluminación en casa” sentencia Muñoz. Aunque también reconoce que “cada vez hay más marcas que sacan temperaturas de color muy agradables que gustan mucho”.

Aplicaciones decorativas

Las bombillas LED no sólo sirven para alumbrar. La interiorista Alicia Mesa considera que tienen muchas aplicaciones en el campo de la iluminación ambiental. “Dónde más partido se puede sacar a las LED es de apoyo a un alumbrado convencional, para realzar cualquier punto del suelo de una vivienda, vigas o para crear juegos de luz en el techo”. Se pueden conseguir muchos juegos de luz con estas lumínicas, cuya intensidad puede además regularse a placer.

El poco calor que emiten hace, además, que las LED sean unas bombillas perfectas para instalar en lugares en los que se tiene que controlar la temperatura. “Son perfectas para lugares como bodegas”, comenta Mesa, “no hace falta mucha iluminación y no conviene que la temperatura sea muy elevada.”

Una bombilla ‘todo-terreno’

Cada tipo de bombilla está diseñada para una utilización concreta. Así, las lumínicas y tubos fluorescentes se conciben para alumbrar estancias durante un periodo prolongado de tiempo. Encenderlas y apagarlas muchas veces acabaría por afectar su rendimiento y reducir su esperanza de vida.

Las bombillas LED pueden usarse para permanecer encendidas durante mucho tiempo o para encenderse y apagarse en repetidas ocasiones. Ni su rendimiento ni su vida útil se ven afectadas. El ingeniero Alfredo Blasco, que trabaja en la empresa Led y Spa, considera que son “muy útiles para usar en lugares en los que la luz se enciende y apaga mucho, como por ejemplo en las escaleras de un bloque en el que viven varias familias”.

Por otra parte, estas lumínicas no necesitan tiempo para calentarse y alcanzar el 100% de su rendimiento lumínico. Desde el momento en que se encienden, las LED funcionan a su rendimiento óptimo.

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