Cinco inventos que nos gustaría ver en 2010

  • Una lista de los inventos y avances tecnológicos que realmente nos gustaría poder disfrutar en 2010.
DNI electrónico (DNIe)
DNI electrónico (DNIe)
Alvy / Microsiervos
Alvy / Microsiervos

1. Los ordenadores y equipos electrónicos sin cables

Podemos conectarnos a Internet en un paraje remoto siempre que haya cobertura, podemos recibir información en nuestros hogares a toda velocidad, transmitirla vía Wi-Fi, Bluetooth o por otros sistemas… pero nuestras casas siguen llenas de cables poco estéticos e incómodos. En la parte trasera de algunas mesas ordenador y equipos de cine en casa a veces se diría que puede "e;surgir la vida"e; : la cantidad de polvorientos cables atemoriza a quienes se encargan de limpiar la casa, y todo porque no se ha inventado una forma efectiva de transmitir la electricidad sin hilos. Aunque se ha experimentado con cargadores de baterías sin cables no hay una solución industrial que reemplace los cables de corriente convencionales. En el M.I.T. consiguieron iluminar una bombilla a varios metros de distancia y hay empresas trabajando en tecnología de microondas para transmitir energía de forma eficiente, pero de momento parece un invento que está lejos de nuestro alcance.

2. Las baterías que realmente duran y duran

Nuestra dependencia de los gadgets electrónicos ha crecido tanto en los últimos años como nuestra frustración ante la pésima duración de las baterías que los alimentan. No es extraño tener que recurrir a los amigos para averiguar cuáles son los "e;trucos"e; para alargar la vida de las baterías de teléfonos móviles, cámaras de fotos, vídeo y de los ordenadores portátiles: apagar el Wi-Fi, desconectar el GPS, no utilizar el DVD… ¿De qué nos sirven los equipos inteligentes multifunción si tenemos que ir ahorrando milivatio a milivatio apagándolo todo? Por suerte cada vez hay baterías más pequeñas y eficientes, pero todavía está por llegar el día en que realmente podamos irnos con todos nuestros chismes de vacaciones durante una semana sin tener que acompañarlos de un elenco de cargadores variados que no cabrían ni en el baúl de la Piquer.

3. El fin del spam

El correo electrónico se inventó en los 70 y el primer correo basura llegó en forma de oferta de márketing en 1978. Décadas después, más del 95 por ciento del correo que circula por la red es correo basura. Eso son más de 90 mensajes de cada 100. Se podría pensar que a estas alturas ya debería existir una tecnología eficiente como para haber acabado con este problema hace años, pero no es así: aunque existen software y servicios especializados, incluso GMail que parecía una firme promesa ha sido doblegado ante las habilidades de los que envían correo basura y hacen pasar su publicidad y fraudes como mensajes personales genuinos. De nada basta gritar ¡mi reino por un buen antispam! La solución perfecta, simplemente, no existe todavía.

4. El identificador único para todos los servicios de la web

OpenID surgió hace unos años como una interesante iniciativa para todos aquellos que estaban cansados de rellenar formularios de registro con los mismos datos una y otra vez y de teclear los mismos nombres y contraseñas en cada nuevo servicio de la web. Por desgracia, aunque ha tenido cierta aceptación, no ha sido la solución universal que nos hubiera gustado. El problema de los identificadores únicos y universales es tal que incluso empresas que adquieren nuevos servicios como Google o Yahoo se ven obligadas a mantener registros separados para los usuarios de cada uno de los servicios. Estaría genial poder tener un nombre y una contraseña únicas para cualquier servicio de la red –consideraciones de seguridad aparte– pero eso, de momento, parece que no va a suceder.

5. El verdadero despegue masivo del uso del DNI electrónico

Este año se han distribuido cientos de miles de lectores de DNI electrónico, pero sus aplicaciones son todavía muy limitadas. Si bien es cierto que muchos trámites oficiales pueden hacerse ya con la firma digital del DNIe, no es algo que haya calado entre la gente de forma masiva, que sigue prefiriendo otros métodos o se mantiene ignorante de sus ventajas. Su universalización y uso cotidiano podría ser un avance verdaderamente revolucionario para la firma de documentación, contratos, identificación en servicios de Internet… Incluso, por qué no, para conseguir firmas con validez legal para avalar propuestas políticas: tan solo se necesitan 500.000 firmas para presentar un Proyecto de Ley sobre por parte de los ciudadanos. Pero, por desgracia, parece que al DNIe le falta todavía un poquito de madurez.

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