El enigma de la supuesta tumba de Nefertiti divide a la ciencia mundial

El anuncio de dos supuestas cámaras ocultas tras los muros donde descansan los restos de Tutankamón muestra opiniones que confrontan entre sí.

Egipto intensificará las labores con radares para intentar detectar el que podría ser uno de los grandes hallazgos de la Historia

La supuesta tumba de Nefertiti divide a la ciencia mundial.

Los científicos ahora no se ponen de acuerdo. Podría tratarse de uno de los hallazgos de científicos de la historia. Pero las posibilidades de que existan dos cámaras ocultas tras los muros de la tumba del faraón Tutankamón, en Luxor, donde podrían descansar los restos de la reina Nefertiti, dividen a los especialistas.

El pasado fin de semana, egiptólogos se reunieron en El Cairo para debatir la tesis sobre si realmente Nefertiti está allí, pero no se pusieron de acuerdo tras tensos debates, con la conclusión, eso sí, de que hay que seguir investigando.

El supuesto descubrimiento de la tumba de Nefertiti respondía a la tesis del arqueólogo y egiptólogo británico Nicholas Reeves, quien asegura que se trataría del sepulcro de la legendaria reina, con 3.300 años de antigüedad.

Los resultados preliminares de un estudio con radar en Luxor revelaban que existía un "90% de posibilidades de que existieran dos cámaras ocultas detrás de la tumba de Tutankamón".

Sin embargo, el ministro de Antigüedades de Egipto, Jaled al Anani, ahora ha señalado que son necesarias nuevas tecnologías para determinar si existen cámaras ocultas en la tumba del joven Faraón. Egipto encarará una búsqueda más exhaustiva, con los radares más sofisticados, hasta comenzar a realizar perforaciones.

"No haré ninguna hasta que esté 100% convencido de que existe una cavidad detrás de la pared", declaró el ministro Al Anani frente a los especialistas.

La tumba de Tutankamón, situada en el Valle de los Reyes, en la ribera occidental del Nilo, frente a Luxor, fue descubierta en noviembre de 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter. Contenía más de 5.000 objetos intactos, de 3.300 años de antigüedad, muchos de ellos de oro masivo.

Akenatón era el padre de Tutankamón. Nefertiti, de legendaria belleza, era su esposa principal pero no la madre de Tutankamón. Ejerció una fuerte influencia durante el reinado de su esposo.

El pasado año, Egipto alertó sobre un gran proyecto que, recurriendo a modernas tecnologías, concretamente a potentes escáneres, podría casi con seguridad determinar si al menos hay una bóveda junto a la tumba de Tutankamón, como sostienen numerosos egiptólogos.

En setiembre pasado, se inspeccionó la tumba siguiendo la teoría del especialista británico Nicholas Reeves. No obstante, algunos de los científicos que participaron este fin de semana de la cumbre en El Cairo sostienen que existe "una manipulación del proyecto, que no ha dado resultados científicos probados".

Ahora en portada

Comentarios