Las redes de contactos no tienen influencia en la cooperación entre las personas


Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y de la Universidad de Zaragoza predicen teóricamente en un estudio científico que las redes de contactos no tienen influencia en la cooperación entre las personas.
Según informan los promotores del estudio, durante los últimos 20 años ha habido una gran controversia acerca de si la estructura de las interacciones entre las personas (es decir, la existencia de una cierta red de contactos o red social) ayuda o no a que éstas cooperen en situaciones en las que no hacerlo permite obtener beneficios sin el coste de ayudar.
Muchos trabajos teóricos han analizado el tema, pero las conclusiones son contradictorias, ya que la manera en que las personas toman la decisión es casi siempre una hipótesis de los modelos sin demasiada base que la justifique.
El estudio realizado por estos investigadores universitarios adopta una nueva perspectiva en el análisis teórico de la emergencia de la cooperación: En vez de postular que las personas toman sus decisiones de acuerdo con uno u otro procedimiento, incorpora el resultado obtenido en experimentos realizados precisamente para analizar cómo se elige si se coopera o no.
El trabajo, publicado recientemente en "Scientific Reports", la nueva revista de acceso abierto de "Nature", se basa en los resultados de un experimento que realizaron los investigadores y en información de otros estudios previos, así como en los resultados (aún no publicados) obtenidos en nuevos experimentos propios.
Las observaciones de estos trabajos coinciden en que las personas no tienen en cuenta lo que ganan aquellos con los que interaccionan, sino más bien el hecho de que cooperen o no. Además, la decisión que toman suele depender también de su propio estado de ánimo, esto es, se observa que la probabilidad de cooperar es considerablemente más alta si se hizo la vez anterior que si no.
También se observa cierta heterogeneidad en el comportamiento, de modo que se encuentra una cierta porción de individuos que apenas cooperan, independientemente de lo que hagan los que los rodean, y unos cuantos que casi siempre colaboran, de nuevo sin importar lo que hagan los demás.
Las consecuencias de esta predicción son muy importantes, según los autores del estudio, ya que, si es cierta, descartaría la existencia del mecanismo de "reciprocidad de red", uno de los cinco que se han propuesto para explicar la emergencia de la cooperación. Para comprobar la predicción es necesario llevar a cabo experimentos a gran escala, algo en lo que este grupo de investigadores está muy involucrado actualmente.
Si tal y como el equipo espera, los experimentos confirman lo que predice este trabajo, estaríamos ante un cambio de paradigma en la interpretación de la toma de decisiones en dilemas cooperativos: En lugar de tener en cuenta lo que se gana, los individuos basarían sus decisiones en la cooperación que reciben, y esto hace que la forma en que interaccionan (la red social subyacente) deje de tener importancia.

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