Nomofobia: la adicción a los móviles ya afecta a 6 de cada 100 personas 

En España, el 21,3% de los jóvenes está en riesgo, este problema hace que no controlen su conducta y afecta a sus relaciones personales.

La nomofobia  ya afecta a más de 400 millones de personas en el mundo.
La nomofobia ya afecta a más de 400 millones de personas en el mundo.

Locos por la hiperconectividad, absortos en las pantallas táctiles, pendientes del chat... Las imágenes que se suceden a diario en cualquier momento cotidiano de nuestras vidas nos muestran innumerables ejemplos de cómo estamos pendientes de los móviles. No solo somos testigos de esta tendencia, sino que muchas veces nos convertimos también en protagonistas.

Una investigación de la Universidad de Hong Kong acaba de traducir en cifras lo que ha comenzado a denominarse la 'nueva epidemia silenciosa' del siglo XXI: la adicción a los móviles. Este auge ya tiene nombre científico: se denomina nomofobia. Es el término, abreviatura de la expresión inglesa 'no-mobile-phone phobia', que los expertos han puesto al miedo a estar sin el teléfono móvil.

El estudio revela que nada menos que el 6 por ciento de la población mundial (6 de cada 100 personas) tienen dependencia enfermiza a los terminales e internet, a cualquier hora y en cualquier momento de su día.

El trabajo, denominado 'Cyberpshycology, Behavior, and Social Networking' asegura que la cantidad adictos en estas condiciones es de 435 millones de personas en el planeta, lo que triplica por ejemplo a la población actual de Rusia.

Si se comparan esas cifras con otras adicciones típicas y nocivas, el impacto de esta tendencia resulta aún más sorprendente. Por ejemplo, según los datos más recientes de la Organización de las Naciones Unidas, el 2,1% de la población mundial es adicta al juego. La adicción a Internet supera con creces ese porcentaje.

Los autores de la investigación señalan que esta adicción no está tomada en cuenta dentro del Manual de Diagnósticos y Estadísticas de Desórdenes Mentales, lo cual es preocupante, pues el número de adictos es alto contemplando que sólo el 43 por ciento de la población mundial tiene acceso a internet.

El estudio fue elaborado en 31 países de diferentes regiones, con excepción de África. La región donde se produce una mayor adicción es el Medio Oriente, mientras que los menos adictos viven al norte y oeste de Europa.

Una de las conclusiones más importantes del trabajo es que el estrés, la contaminación y una "percepción menor de satisfacción de vida en general" son los detonantes de pasar más tiempo mirando e interactuando digitalmente a través de pantallas y monitores.

"Esta adicción es vista como un desorden preocupante debido a las anormalidades neuronales como atrofiamiento de la corteza prefrontal dorsolateral y las disfunciones cognitivas asociadas", han asegurado los científicos de la Universidad de Hong Kong.

Para realizar el exhaustivo trabajo, los investigadores confeccionaron dos fases: un cuestionario de Diagnóstico para Jóvenes y una Prueba para Adicción a Internet.

Los resultados de este estudio pueden complementarse con otros que avanzan en la misma dirección. Según un trabajo sobre conductas patológicas en Internet, realizado por la ONG Protégeles, que colabora en programas de la Comisión Europea, el 21,3% del segmento de los jóvenes está en riesgo de convertirse en adicto a las nuevas tecnologías. Y el 1,5% ya lo es en España, porque vive enganchado al teléfono, como una extensión de sus manos. No controlan su conducta, lo que afecta al trabajo y a las relaciones personales.

"Los tecnoadictos no entienden su vida sin estar al tanto de todo lo que ocurre en su entorno social, lo que puede llevarles a sufrir fomo (las siglas en inglés de 'miedo a perderse algo')", asegura este trabajo.

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