Martes, 21.11.2017 - 13:12 h

Las 5 ‘lecciones mudas’ para padres del último discurso de Obama, sin Sasha

Me pregunto si los padres españoles habríamos permitido que nuestra hija no estuviera presente en uno de los momentos más emotivos de nuestras vidas.

Barack Obama prefirió ejercer de Fray Ejemplo, que es el mejor educador que ha existido jamás, e impartió lecciones que su niña no olvidará jamás.

Sasha, la ausente en la despedida de Obama como presidente de EEUU

Para mí, lo más relevante del último discurso de la presidencia de Barack Obama no se ha expresado con palabras, sino con un sorprendente gesto: no ser acompañado por su hija de 15 años, Sasha, que debía someterse a un examen en su colegio.

Y me pregunto: ¿Qué haríamos los padres españoles en una situación similar? ¿Qué habría hecho yo?

Imaginemos la situación: he sido una de las personas más importantes del mundo, si no la más, en los últimos ocho años. Llega el día en que me despido de millones de personas a las que he gobernado e impactado en sus vidas. Probablemente, no volveré a suscitar tanta atención hasta el día de mi muerte. ¿No debo tener a toda mi familia al completo en la primera fila?

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Creo que, al menos en España, a nadie le extrañaría si mi hija de 15 años pidiera una aplazamiento en un examen para asistir a la despedida de su padre de la magistratura más alta de la nación.

Parece que una ocasión de esta trascendencia podría justificar un cambio de hora o de día de dicha prueba. No hablamos de un capricho. Cuando tu padre es el funcionario más importante de un país, parece normal que cualquier maestro, incluso el más severo, se avenga a admitir la excepción que confirma la regla.

Pues no.Cinco lecciones para no olvidar

En el caso de Sasha Obama no ha sido así. Su padre, un personaje que pasará a la Historia por haber sido el primer presidente de raza negra en el otrora esclavista Estados Unidos, no ha gozado de la compañía de su hija pequeña en momento tan especial.

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Volviendo al principio: el mensaje que personalmente más me ha impactado no ha sido transmitido con palabras. Obama, un personaje al que respeto pero que no me causa la fascinación que percibo en buena parte de la clase periodística española, me ha dejado cinco lecciones muy educativas que como padre debo agradecerle:

1. “Nada hay más importante en la vida que mi esposa y mis hijos”.

Obama sabía que la ausencia de Sasha podía ‘estropear la foto’ de un día muy especial y suscitar todo tipo de comentarios al margen del mensaje que quería proyectar esa noche. Pero consideró más importante que su hija cumpliese con su deber académico.

2. “El bienestar futuro de mis hijos pasa de modo muy importante por su educación”.

En la jerarquía de los valores familiares, los Obama han dejado la relevancia que le otorgan a los exámenes de sus hijas.

3. “El estudio te obliga a sacrificarte por un bien superior y futuro”.

Supongo que a la joven Sasha le ha debido costar una barbaridad no estar presente en un momento tan importante en la vida de su padre. Pero a cambio ha aprendido una lección que no olvidará jamás: el mismo compromiso debe cumplir un presidente con sus obligaciones profesionales que cualquier ciudadano con los suyos. Y no olvidemos que un estudiante debe ser “un profesional del estudio”.

4. “No voy a usar mi influencia para aligerar las cargas de mis hijos”.

La persona con capacidad de apretar el botón nuclear no necesita ni descolgar el teléfono para modificar una pequeña norma que puede causarle incomodidad. Pero el todavía presidente de los EEUU ha preferido no intervenir para torcer lo más mínimo las normas de la escuela de su hija.

5. “Se educa mucho mejor con hechos que con palabras”.

Obama podría haber ocupado algunos minutos para hablar de la educación de sus hijas. Pero su gesto ha sido mucho más elocuente. Ha cumplido lo que reza el viejo refrán español: “No existe mejor predicador que Fray Ejemplo”

Cinco lecciones que los padres deberíamos meditar. Y vuelvo a preguntarme: ¿habríamos hecho nosotros lo mismo?

Sigue @martinalgarra//

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